Tipos de Cáncer > Leucemia Mieloide Crónica > Tratamiento: Terapia dirigida

Terapias dirigidas para leucemia mieloide crónica

En los últimos 10 años, medicamentos nuevos que se dirigen a partes específicas de las células cancerosas se han convertido en la opción de tratamiento convencional para muchas personas con cáncer. Las células de leucemia mieloide crónica contienen un oncogén, BCR-ABL, que no se encuentra en las células normales. Este gen produce una proteína BCR-ABL, que causa que las células crezcan y se reproduzcan descontroladamente. BCR-ABL es un tipo de proteína conocida como tirosina cinasa. Los medicamentos que se dirigen a la proteína BCR-ABL, conocidos como inhibidores de la tirosina cinasa se han convertido en el tratamiento convencional de la leucemia mieloide crónica. Estos medicamentos tienen menos probabilidades de afectar las células normales de manera que generalmente sus efectos secundarios no son tan graves como los observados con los medicamentos quimioterapéuticos convencionales o con el interferón. No obstante, estos medicamentos ocasionan efectos secundarios, algunos de los cuales se mencionan a continuación. También es importante comprender que todos los inhibidores de la tirosina cinasa pueden causar daños al feto en caso de tomarse durante el embarazo. Estos medicamentos parecen ser más eficaces en la leucemia mieloide crónica que aún está en fase crónica, aunque también algunos medicamentos más nuevos ayudan a las personas con una enfermedad más avanzada.

Imatinib

Imatinib (Gleevec) fue el primer medicamento específicamente dirigido a la proteína tirosina cinasa BCR-ABL, y rápidamente se convirtió en el tratamiento convencional de pacientes con este tipo de leucemia. Como el imatinib fue el primer medicamento, se conoce como un inhibidor de la tirosina cinasa (tyrosine kinase inhibitor, TKI) de primera generación.

Casi todos los pacientes con leucemia mieloide crónica responden al tratamiento con imatinib, y la mayoría de estas respuestas parecen durar por muchos años. Este medicamento no parece provocar que la leucemia desaparezca y no regrese. Por lo tanto, los pacientes necesitan tomarlo indefinidamente (o hasta que deje de surtir efecto). Imatinib se toma por vía oral como pastilla, con comida, usualmente una vez al día.

Los efectos secundarios posibles de imatinib usualmente son menos graves de los observados con los medicamentos quimioterapéuticos convencionales o con el interferón.

Los efectos secundarios comunes pueden incluir diarrea, náuseas, dolores musculares y cansancio, los cuales son habitualmente leves. Aproximadamente un 30% de las personas que reciben este medicamento experimentan erupciones dérmicas con comezón. Si es necesario, la mayoría de estos síntomas se puede tratar eficazmente.

Otro efecto secundario común es la acumulación de líquido alrededor de los ojos, pies y abdomen. En raros casos el líquido se puede acumular en los pulmones o alrededor del corazón, lo que puede ocasionar problemas con la respiración. Algunos estudios han sugerido que parte de esta acumulación de líquido se debe a los efectos del medicamento en el corazón, aunque esto es raro. Aún no es claro qué tan grave es este efecto secundario o si desaparece cuando se suspende el tratamiento. Si está tomando este medicamento, notifique inmediatamente a su médico si nota un aumento de peso repentino, dificultad para respirar o acumulación de líquido en cualquier parte del cuerpo.

Muchos medicamentos pueden interactuar con imatinib y causar problemas. Asegúrese de que su médico siempre tenga una lista de todas las medicinas que está tomando, incluso las medicinas de venta sin receta, vitaminas y complementos.

Otro posible efecto secundario es una reducción del número de glóbulos blancos y de plaquetas. Cuando esto ocurre al principio del tratamiento, se puede deber a que las células formadoras de sangre que producen estas células forman parte de este proceso maligno. Si éste es el caso, las células productoras de sangre normales predominan, y la cuenta de células sanguíneas volverá a ser normal con el pasar del tiempo. Su médico puede indicarle que deje de tomar el medicamento por un periodo de tiempo breve si su número de células sanguíneas se reduce demasiado. Esto también puede ocurrir más tarde en el tratamiento. En el pasado, los bajos recuentos de glóbulos rojos se trataban con un factor de crecimiento para favorecer la producción de glóbulos rojos, tal como eritropoyetina (Procrit®) o darbepoietina (Aranesp®), pero hoy día estos medicamentos se usan con menos frecuencia. En lugar de esto, su médico puede reducir la dosis de imatinib para ver si los recuentos mejoran.

En algunos pacientes, parece que eventualmente el imatinib deja de surtir efecto. A esto se le llama resistencia al imatinib. Parece ser que la resistencia al imatinib es causada por cambios en los genes de las células de la leucemia mieloide crónica. Algunas veces esta resistencia se puede vencer aumentando la dosis de imatinib, pero algunos pacientes necesitan cambiar a un medicamento diferente, como por ejemplo a otro de los TKI que se describen a continuación.

Dasatinib

El dasatinib (Sprycel) es otro inhibidor de la tirosina cinasa que se dirige a la proteína BCR-ABL. Como apareció después del imatinib, se le llama un TKI de segunda generación. Al igual que el imatinib, este medicamento es una pastilla que se toma por vía oral.

El dasatinib se usó inicialmente como tratamiento de la leucemia mieloide crónica en pacientes que no podían tomar imatinib debido a los efectos secundarios o porque el imatinib no surtía efecto. Los estudios posteriores demostraron que cuando se usaba como tratamiento inicial, funcionaba mejor que el imatinib en muchos pacientes. Actualmente está aprobado para usarse como tratamiento inicial para esta enfermedad.

La dosis de dasatinib que se usó inicialmente fue de 70 mg dos veces al día. Luego, los médicos se dieron cuenta que administrar 100 mg al día es igual de eficaz pero con menos efectos secundarios. Por lo tanto, ésta es la dosis que se usa con más frecuencia. La dosis para los pacientes que están en la fase acelerada o blástica es de 140 mg al día.

Los posibles efectos secundarios del dasatinib parecen ser similares a los del imatinib, incluso la acumulación de líquido, disminución de los números de células sanguíneas, náuseas, diarrea y erupciones dérmicas. Un efecto secundario importante que se puede presentar con este medicamento consiste en la acumulación de líquido alrededor del pulmón (llamado derrame pleural). Este efecto secundario es más común en pacientes que reciben este medicamento dos veces al día. El líquido se puede drenar con una aguja, aunque se puede acumular nuevamente, lo que pudiera requerir que se reduzca la dosis de dasatinib.

Al igual que con imatinib, hay muchos medicamentos que interaccionan con dasatinib, y debe evitarse su uso. Asegúrese de que su médico siempre tenga una lista de todas las medicinas que está tomando, incluso las medicinas de venta sin receta.

Nilotinib

El nilotinib (Tasigna) es otro inhibidor de la tirosina cinasa de segunda generación que se dirige a la proteína BCR-ABL. Al igual que el dasatinib, este medicamento fue inicialmente aprobado para usarse en personas que no podrían tomar imatinib o para aquellas cuya leucemia mieloide crónica ya no responde a este medicamento. Esto incluye a pacientes en fase acelerada y blástica. También se ha estado estudiando como tratamiento inicial en un estudio clínico para comparar el nilotinib con el imatinib en pacientes recientemente diagnosticados con leucemia mieloide crónica. En este estudio, el nilotinib fue más eficaz que el imatinib, y el nilotinib ahora está aprobado como tratamiento inicial de este tipo de leucemia.

Los efectos secundarios del nilotinib parecen ser leves, pero pueden incluir acumulación de líquido, disminución de los números de células sanguíneas, náuseas, diarrea y algunas anomalías en pruebas de laboratorio. Puede causar altos niveles de azúcar en la sangre y pancreatitis, aunque esto ocurre en pocas ocasiones. Este medicamento también puede afectar el ritmo cardiaco, causando algo llamado síndrome de QT prolongado. Por lo general, esto no causa ningún síntoma, pero puede ser algo grave o incluso mortal. Por esta razón, los pacientes deben someterse a un electrocardiograma (ECG) antes de tomar nilotinib, y una vez más durante el tratamiento.

Al igual que con otros inhibidores de la tirosina cinasa, ciertos medicamentos pueden interactuar con el nilotinib y se deben evitar. Este medicamento puede causar un problema grave (y hasta mortal) en el ritmo cardiaco. Por lo tanto, es especialmente importante asegurarse de que su médico este informado de las medicinas que está tomando, incluso las medicinas y complementos de venta sin receta. También necesita hablar con su médico antes de comenzar a tomar un medicamento nuevo, para asegurarse de que es seguro.

Bosutinib

El bosutinib (Bosulif®) es otro inhibidor de la tirosina cinasa de segunda generación dirigido a la proteína BCR-ABL. Por el momento, este medicamento ha sido aprobado por la FDA solamente para el tratamiento a pacientes que hayan recibido tratamiento con algún otro inhibidor de la tirosina cinasa.

Los efectos secundarios comunes son generalmente leves e incluyen diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, salpullido, fiebre, cansancio y un recuento bajo de células sanguíneas (incluyendo un bajo recuento de plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos). Con menor frecuencia, este medicamento puede también causar problemas en la retención de líquidos, daños hepáticos y reacciones alérgicas graves. Su médico le someterá a análisis de sangre de forma periódica para observar si hay problemas con el hígado y ver si hay bajos recuentos en la sangre.

Al igual que otros inhibidores de la tirosina cinasa, el bosutinib puede causar reacciones con otros medicamentos, por lo que es especialmente importante asegurarse de que su médico conozca de las medicinas que está tomando, incluso las medicinas y complementos de venta sin receta. También necesita hablar con su médico antes de comenzar a tomar un medicamento nuevo, para asegurarse de que es seguro.

Ponatinib

El ponatinib (Iclusig™) es un nuevo inhibidor de la tirosina cinasa dirigido a la proteína BCR-ABL. Este medicamento es usado para tratar pacientes con leucemia mieloide crónica que haya recibido tratamiento con algún otro inhibidor de la tirosina cinasa. Este medicamento a menudo funciona cuando los demás de su tipo no lo hacen. En algunos pacientes con leucemia mieloide crónica, el tratamiento con un inhibidor de la tirosina cinasa puede causar que las células cancerosas desarrollen un cambio genético particular (conocido como la mutación T315I) que causa que los otros inhibidores de la tirosina cinasa no sean eficaces. El ponatinib es el primer inhibidor de la tirosina cinasa que funciona contra las células de la leucemia mieloide crónica que presentan dicha mutación.

Este medicamento se administra de forma oral mediante una pastilla que se toma una vez al día.

La mayoría de los efectos secundarios son leves y pueden incluir dolor abdominal, jaquecas, erupciones u otros problemas de la piel, y cansancio. La hipertensión arterial es relativamente común y puede que requiera ser tratada con medicamento. Con menor frecuencia, pueden surgir efectos secundarios más graves, como coágulos en las arterias que causen ataques cardiacos o derrames, problemas hepáticos y pancreatitis (inflamación del páncreas que puede ocasionar dolor abdominal, náusea y vómito).

Fuente:Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/leucemiamieloidemielogenacronica/guiadetallada/leucemia-mieloide-mielogena-cronica-treating-targeted-therapies

Fecha de actualización: 30/Abril/2014

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Terapias dirigidas para leucemia mieloide crónica

En los últimos 10 años, medicamentos nuevos que se dirigen a partes específicas de las células cancerosas se han convertido en la opción de tratamiento convencional para muchas personas con cáncer. Las células de leucemia mieloide crónica contienen un oncogén, BCR-ABL, que no se encuentra en las células normales. Este gen produce una proteína BCR-ABL, que causa que las células crezcan y se reproduzcan descontroladamente. BCR-ABL es un tipo de proteína conocida como tirosina cinasa. Los medicamentos que se dirigen a la proteína BCR-ABL, conocidos como inhibidores de la tirosina cinasa se han convertido en el tratamiento convencional de la leucemia mieloide crónica. Estos medicamentos tienen menos probabilidades de afectar las células normales de manera que generalmente sus efectos secundarios no son tan graves como los observados con los medicamentos quimioterapéuticos convencionales o con el interferón. No obstante, estos medicamentos ocasionan efectos secundarios, algunos de los cuales se mencionan a continuación. También es importante comprender que todos los inhibidores de la tirosina cinasa pueden causar daños al feto en caso de tomarse durante el embarazo. Estos medicamentos parecen ser más eficaces en la leucemia mieloide crónica que aún está en fase crónica, aunque también algunos medicamentos más nuevos ayudan a las personas con una enfermedad más avanzada.

Imatinib

Imatinib (Gleevec) fue el primer medicamento específicamente dirigido a la proteína tirosina cinasa BCR-ABL, y rápidamente se convirtió en el tratamiento convencional de pacientes con este tipo de leucemia. Como el imatinib fue el primer medicamento, se conoce como un inhibidor de la tirosina cinasa (tyrosine kinase inhibitor, TKI) de primera generación.

Casi todos los pacientes con leucemia mieloide crónica responden al tratamiento con imatinib, y la mayoría de estas respuestas parecen durar por muchos años. Este medicamento no parece provocar que la leucemia desaparezca y no regrese. Por lo tanto, los pacientes necesitan tomarlo indefinidamente (o hasta que deje de surtir efecto). Imatinib se toma por vía oral como pastilla, con comida, usualmente una vez al día.

Los efectos secundarios posibles de imatinib usualmente son menos graves de los observados con los medicamentos quimioterapéuticos convencionales o con el interferón.

Los efectos secundarios comunes pueden incluir diarrea, náuseas, dolores musculares y cansancio, los cuales son habitualmente leves. Aproximadamente un 30% de las personas que reciben este medicamento experimentan erupciones dérmicas con comezón. Si es necesario, la mayoría de estos síntomas se puede tratar eficazmente.

Otro efecto secundario común es la acumulación de líquido alrededor de los ojos, pies y abdomen. En raros casos el líquido se puede acumular en los pulmones o alrededor del corazón, lo que puede ocasionar problemas con la respiración. Algunos estudios han sugerido que parte de esta acumulación de líquido se debe a los efectos del medicamento en el corazón, aunque esto es raro. Aún no es claro qué tan grave es este efecto secundario o si desaparece cuando se suspende el tratamiento. Si está tomando este medicamento, notifique inmediatamente a su médico si nota un aumento de peso repentino, dificultad para respirar o acumulación de líquido en cualquier parte del cuerpo.

Muchos medicamentos pueden interactuar con imatinib y causar problemas. Asegúrese de que su médico siempre tenga una lista de todas las medicinas que está tomando, incluso las medicinas de venta sin receta, vitaminas y complementos.

Otro posible efecto secundario es una reducción del número de glóbulos blancos y de plaquetas. Cuando esto ocurre al principio del tratamiento, se puede deber a que las células formadoras de sangre que producen estas células forman parte de este proceso maligno. Si éste es el caso, las células productoras de sangre normales predominan, y la cuenta de células sanguíneas volverá a ser normal con el pasar del tiempo. Su médico puede indicarle que deje de tomar el medicamento por un periodo de tiempo breve si su número de células sanguíneas se reduce demasiado. Esto también puede ocurrir más tarde en el tratamiento. En el pasado, los bajos recuentos de glóbulos rojos se trataban con un factor de crecimiento para favorecer la producción de glóbulos rojos, tal como eritropoyetina (Procrit®) o darbepoietina (Aranesp®), pero hoy día estos medicamentos se usan con menos frecuencia. En lugar de esto, su médico puede reducir la dosis de imatinib para ver si los recuentos mejoran.

En algunos pacientes, parece que eventualmente el imatinib deja de surtir efecto. A esto se le llama resistencia al imatinib. Parece ser que la resistencia al imatinib es causada por cambios en los genes de las células de la leucemia mieloide crónica. Algunas veces esta resistencia se puede vencer aumentando la dosis de imatinib, pero algunos pacientes necesitan cambiar a un medicamento diferente, como por ejemplo a otro de los TKI que se describen a continuación.

Dasatinib

El dasatinib (Sprycel) es otro inhibidor de la tirosina cinasa que se dirige a la proteína BCR-ABL. Como apareció después del imatinib, se le llama un TKI de segunda generación. Al igual que el imatinib, este medicamento es una pastilla que se toma por vía oral.

El dasatinib se usó inicialmente como tratamiento de la leucemia mieloide crónica en pacientes que no podían tomar imatinib debido a los efectos secundarios o porque el imatinib no surtía efecto. Los estudios posteriores demostraron que cuando se usaba como tratamiento inicial, funcionaba mejor que el imatinib en muchos pacientes. Actualmente está aprobado para usarse como tratamiento inicial para esta enfermedad.

La dosis de dasatinib que se usó inicialmente fue de 70 mg dos veces al día. Luego, los médicos se dieron cuenta que administrar 100 mg al día es igual de eficaz pero con menos efectos secundarios. Por lo tanto, ésta es la dosis que se usa con más frecuencia. La dosis para los pacientes que están en la fase acelerada o blástica es de 140 mg al día.

Los posibles efectos secundarios del dasatinib parecen ser similares a los del imatinib, incluso la acumulación de líquido, disminución de los números de células sanguíneas, náuseas, diarrea y erupciones dérmicas. Un efecto secundario importante que se puede presentar con este medicamento consiste en la acumulación de líquido alrededor del pulmón (llamado derrame pleural). Este efecto secundario es más común en pacientes que reciben este medicamento dos veces al día. El líquido se puede drenar con una aguja, aunque se puede acumular nuevamente, lo que pudiera requerir que se reduzca la dosis de dasatinib.

Al igual que con imatinib, hay muchos medicamentos que interaccionan con dasatinib, y debe evitarse su uso. Asegúrese de que su médico siempre tenga una lista de todas las medicinas que está tomando, incluso las medicinas de venta sin receta.

Nilotinib

El nilotinib (Tasigna) es otro inhibidor de la tirosina cinasa de segunda generación que se dirige a la proteína BCR-ABL. Al igual que el dasatinib, este medicamento fue inicialmente aprobado para usarse en personas que no podrían tomar imatinib o para aquellas cuya leucemia mieloide crónica ya no responde a este medicamento. Esto incluye a pacientes en fase acelerada y blástica. También se ha estado estudiando como tratamiento inicial en un estudio clínico para comparar el nilotinib con el imatinib en pacientes recientemente diagnosticados con leucemia mieloide crónica. En este estudio, el nilotinib fue más eficaz que el imatinib, y el nilotinib ahora está aprobado como tratamiento inicial de este tipo de leucemia.

Los efectos secundarios del nilotinib parecen ser leves, pero pueden incluir acumulación de líquido, disminución de los números de células sanguíneas, náuseas, diarrea y algunas anomalías en pruebas de laboratorio. Puede causar altos niveles de azúcar en la sangre y pancreatitis, aunque esto ocurre en pocas ocasiones. Este medicamento también puede afectar el ritmo cardiaco, causando algo llamado síndrome de QT prolongado. Por lo general, esto no causa ningún síntoma, pero puede ser algo grave o incluso mortal. Por esta razón, los pacientes deben someterse a un electrocardiograma (ECG) antes de tomar nilotinib, y una vez más durante el tratamiento.

Al igual que con otros inhibidores de la tirosina cinasa, ciertos medicamentos pueden interactuar con el nilotinib y se deben evitar. Este medicamento puede causar un problema grave (y hasta mortal) en el ritmo cardiaco. Por lo tanto, es especialmente importante asegurarse de que su médico este informado de las medicinas que está tomando, incluso las medicinas y complementos de venta sin receta. También necesita hablar con su médico antes de comenzar a tomar un medicamento nuevo, para asegurarse de que es seguro.

Bosutinib

El bosutinib (Bosulif®) es otro inhibidor de la tirosina cinasa de segunda generación dirigido a la proteína BCR-ABL. Por el momento, este medicamento ha sido aprobado por la FDA solamente para el tratamiento a pacientes que hayan recibido tratamiento con algún otro inhibidor de la tirosina cinasa.

Los efectos secundarios comunes son generalmente leves e incluyen diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, salpullido, fiebre, cansancio y un recuento bajo de células sanguíneas (incluyendo un bajo recuento de plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos). Con menor frecuencia, este medicamento puede también causar problemas en la retención de líquidos, daños hepáticos y reacciones alérgicas graves. Su médico le someterá a análisis de sangre de forma periódica para observar si hay problemas con el hígado y ver si hay bajos recuentos en la sangre.

Al igual que otros inhibidores de la tirosina cinasa, el bosutinib puede causar reacciones con otros medicamentos, por lo que es especialmente importante asegurarse de que su médico conozca de las medicinas que está tomando, incluso las medicinas y complementos de venta sin receta. También necesita hablar con su médico antes de comenzar a tomar un medicamento nuevo, para asegurarse de que es seguro.

Ponatinib

El ponatinib (Iclusig™) es un nuevo inhibidor de la tirosina cinasa dirigido a la proteína BCR-ABL. Este medicamento es usado para tratar pacientes con leucemia mieloide crónica que haya recibido tratamiento con algún otro inhibidor de la tirosina cinasa. Este medicamento a menudo funciona cuando los demás de su tipo no lo hacen. En algunos pacientes con leucemia mieloide crónica, el tratamiento con un inhibidor de la tirosina cinasa puede causar que las células cancerosas desarrollen un cambio genético particular (conocido como la mutación T315I) que causa que los otros inhibidores de la tirosina cinasa no sean eficaces. El ponatinib es el primer inhibidor de la tirosina cinasa que funciona contra las células de la leucemia mieloide crónica que presentan dicha mutación.

Este medicamento se administra de forma oral mediante una pastilla que se toma una vez al día.

La mayoría de los efectos secundarios son leves y pueden incluir dolor abdominal, jaquecas, erupciones u otros problemas de la piel, y cansancio. La hipertensión arterial es relativamente común y puede que requiera ser tratada con medicamento. Con menor frecuencia, pueden surgir efectos secundarios más graves, como coágulos en las arterias que causen ataques cardiacos o derrames, problemas hepáticos y pancreatitis (inflamación del páncreas que puede ocasionar dolor abdominal, náusea y vómito).

Fuente:Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/leucemiamieloidemielogenacronica/guiadetallada/leucemia-mieloide-mielogena-cronica-treating-targeted-therapies

Fecha de actualización: 30/Abril/2014

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Andrés Medina Ortíz
Tengo 9 años con enfermedades...
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