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Radioterapia y Braquiterapia Preguntas y respuestas Ver ms

Tratamientos

Quimioterapia

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para tratar una enfermedad, como el cáncer. En muchas ocasiones, a este tratamiento simplemente se le llama “quimio”. Mientras que la cirugía y la radioterapia extraen, destruyen o dañan las células cancerosas en cierta parte del cuerpo únicamente, la quimioterapia surte su efecto a través de todo el cuerpo. La quimio puede destruir las células cancerosas que han hecho metástasis o se han propagado a otras partes del cuerpo alejadas del tumor primario (original).

Actualmente se utilizan más de 100 medicamentos de quimioterapia en muchas combinaciones. Un solo medicamento de quimio puede ser usado para tratar el cáncer, pero a menudo se emplean múltiples medicamentos en cierto orden o en ciertas combinaciones (conocido como quimioterapia de combinación). El uso de múltiples medicamentos permite que diferentes tipos de acción operen en conjunto para destruir un mayor número de células cancerosas. Además, se puede reducir la probabilidad de que el cáncer se torne resistente a un medicamento en particular.

Usted y su médico decidirán cuál medicamento o combinación de medicamentos recibirá. Su médico decidirá las dosis, la manera en que se administrarán los medicamentos, la frecuencia y la duración del tratamiento. Todas estas decisiones dependerán del tipo y localización del cáncer, el grado de crecimiento, y cómo afecta las funciones normales de su cuerpo y del estado general de salud.

Fuente: Sociedad Americana Contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/servicios/tratamientosyefectossecundarios/quimioterapia/fragmentado/ quimioterapiaunaguiaparalos-pacientes-y-sus-familias-learning-what-is-it-how-it-works

Fecha de actualización: 25/Julio/2014

Radioterapia

Radioterapia

¿Qué es la radioterapia?

La radioterapia utiliza partículas u ondas de alta energía, tales como los rayos X, rayos gamma, rayos de electrones o de protones, para eliminar o dañar las células cancerosas. La radioterapia se conoce además como terapia de radiación o terapia de rayos X.

La radioterapia es uno de los tratamientos más comunes contra el cáncer. La radiación a menudo es parte del tratamiento contra ciertos tipos de cáncer, tales como los cánceres de cabeza y cuello, vejiga, pulmón y para linfoma de Hodgkin. Además, muchos otros cánceres son tratados con radioterapia.

La radiación puede ser administrada por sí sola o junto con otros tratamientos, como cirugía o quimioterapia. De hecho, se sabe que ciertos medicamentos son radiosensibilizantes. Esto significa que en realidad pueden hacer que las células cancerosas sean más sensibles a la radiación, lo que contribuye a que la radiación sea más eficaz en eliminar estas células.

También existen formas distintas de administrar la radioterapia. En ocasiones un paciente recibe más de un tipo de radioterapia contra un mismo cáncer.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/servicios/tratamientosyefectossecundarios/radioterapia/radioterapia-una-guia-para-los-pacientes-y-sus-familias-what-is-radiation-therapy

Fecha de actualización: 18/Julio/2014

Braquiterapia

Braquiterapia

Braquiterapia (Rad ioterapia interna).

A la radiación interna también se le conoce como braquiterapia, la cual usa una fuente radiactiva, llamada un implante, que se coloca dentro del cuerpo en o cerca del tumor. La radiación que proviene del implante tiene un corto alcance, por lo que tiene muy poco efecto en los tejidos normales del cuerpo.

¿Qué es la radioterapia interna?

La radioterapia interna utiliza una fuente de radiación que usualmente está sellada en un contenedor (llamado implante). El implante se coloca muy cerca o dentro del tumor. Se coloca de tal forma que dañe el menor número de células normales que sea posible. La radioterapia interna le permite al médico administrar una mayor dosis de radiación a un área más pequeña que lo que pudiera ser posible con el tratamiento de radiación externa.

Los tipos principales de braquiterapia son la radiación intracavitaria y la radiación intersticial. Ambos métodos usan implantes radiactivos, como píldoras, semillas, cintas, alambres, agujas, cápsulas, pequeños globos o tubos con radiación.

  • Durante la radiación intracavitaria, se coloca la fuente de radiación en una cavidad (espacio) en el cuerpo, como el recto o el útero .
  • Con la radiación intersticial, los implantes son colocados dentro o cerca del cáncer, pero no en una cavidad del cuerpo.

¿Cómo se colocan los implantes en el cuerpo?

Antes de colocarlos en el cuerpo, los implantes permanecen contenidos y se desplazan en depósitos especiales que retienen la radiación en su interior de tal forma que no pueda afectar otras partes. Es probable que este tratamiento se administre en una sala con un recubrimiento especial para contener la radiación. Es posible que los profesionales médicos que manipulen los implantes vistan un equipo especial para protegerse de la exposición (a la radiación) cuando retiren los implantes de su envase.

Las sustancias radiactivas selladas (implantes) se colocan en las cavidades del cuerpo o en el tejido del cuerpo con aplicadores, los cuales a menudo consisten en tubos metálicos o de plástico conocidos como catéteres. Estos por lo general se colocan mientras usted está en el hospital o el quirófano. El paciente será adormecido ya sea con anestesia general (en la que se administran medicamentos para dormirlo por completo y así no sienta dolor) o anestesia local (en la cual sólo se adormece una parte del cuerpo). Por lo general, el médico coloca los aplicadores mediante el uso de estudios por imágenes (como radiografías o imágenes por resonancia magnética) para poder encontrar la región exacta en donde se requieren colocar.

Los implantes radiactivos son colocados en el cuerpo a través de los aplicadores. Algunos implantes son permanentes y se colocan a través del aplicador el cual luego se retira dejando el implante en el cuerpo. Otros implantes se dejan en el cuerpo sólo por cierto tiempo. Si se van a extraer los implantes para colocarlos de nuevo posteriormente, a menudo se deja colocado el aplicador hasta que el tratamiento termine (puede que se hagan suturas para mantenerlo en su sitio). Luego el aplicador se retira en el momento en que se extraen los implantes durante la última sesión.

¿Cuánto tiempo permanecen los implantes en el cuerpo?

El tipo de implante que recibe y la programación de las sesiones de tratamiento dependerán del tipo de cáncer, su ubicación en el cuerpo, su estado de salud general y de otros tratamientos que haya tenido. Algunos implantes se extraen después de varios minutos, mientras que otros se dejan colocados por un día o más, o incluso podrían ser permanentes.

Braquiterapia de alta tasa de dosis

La braquiterapia de alta tasa de dosis permite dar un tratamiento con una fuente radiactiva poderosa colocada en el aplicador por sólo unos minutos. La fuente es retirada después de unos minutos. Puede que esto se repita durante el transcurso de unos cuantos días o semanas. El material radiactivo no se deja en el cuerpo. El aplicador puede quedarse colocado entre las sesiones de tratamiento, o puede ser colocado antes de cada una de las sesiones.

Braquiterapia de baja tasa de dosis

En esta estrategia de tratamiento, el implante emite dosis de radiación más bajas por un periodo de tiempo más prolongado.

Algunos implantes temporales se dejan colocados de uno a varios días. Durante el tratamiento, usted probablemente tendrá que permanecer en el hospital, a veces en una habitación especial. En el caso de los implantes más grandes, puede ser que usted tenga que permanecer en cama sin moverse mucho para evitar que se desplacen.

Algunos implantes más pequeños (como las semillas o partículas) se colocan sin que sean extraídos posteriormente. Durante el transcurso de varias semanas dejarán de emitir radiación. Las semillas son aproximadamente del tamaño de un grano de arroz y en raras ocasiones pueden causar problemas. Si sus implantes se van a dejar colocados, puede que regrese a casa en el mismo día en que fueron insertados. Pero va a tener que quedarse en el centro de tratamiento hasta que pase el efecto de la anestesia.

¿Cómo me sentiré durante la terapia de implante?

Es probable que no sienta mucho dolor, ni que sienta gran malestar mientras los implantes son colocados. Los medicamentos (anestésicos) utilizados mientras los implantes se colocan pueden hacerle sentir adormecido, débil o con malestar estomacal, pero estos efectos no duran mucho tiempo. Si el implante está dentro del aplicador, es posible que sienta alguna molestia en esa zona. Pida alguna medicina que le ayude a relajarse o a aliviar el dolor si lo necesita. Asegúrese de informar a la enfermera si tiene ardor, sudoración o cualquier otro síntoma.

¿Qué ocurre después de que se retira un implante temporal?

En la mayoría de los casos, no se necesita anestesia al momento de retirar un aplicador o implante. Por lo general esto se realiza en su habitación en el hospital. Es posible que sienta dolor o sensibilidad en el área tratada por algún tiempo después del tratamiento, pero la mayoría de las personas pueden regresar rápidamente a sus actividades normales. Recuerde que su cuerpo se está recuperando de los tratamientos con radiación, y puede ser que necesite descansar o dormir por más tiempo durante los próximos días.

¿Qué ocurre con los implantes permanentes?

Los materiales radiactivos dejarán de emitir radiación con el tiempo. Puede que esto tome semanas o meses. Hable con su médico o enfermera sobre cuánto tiempo tomará en su caso. Una vez que la radiación desaparece, el/los implante(s) dejan de ser activos. Por lo general permanecen colocados y no causan daño, por lo que no es necesario extraerlos.

¿Emitiré radiación durante o después de finalizar el tratamiento de radioterapia interna?

Con la radioterapia interna su cuerpo puede emitir una pequeña cantidad de radiación por poco tiempo.

Si la radiación está contenida en un implante temporal, se le pedirá que permanezca en el hospital y que se limiten sus visitas durante el tratamiento. Puede que también le soliciten mantener cierta distancia entre usted y las visitas. Puede que no se permita que las mujeres embarazadas y los niños le visiten. Sus fluidos corporales no son radiactivos. Una vez que se extrae el implante, su cuerpo ya no emitirá radiación.

Los implantes permanentes emiten pequeñas dosis de radiación durante unas cuantas semanas o meses mientras se van extinguiendo lentamente. La radiación por lo general no se desplaza mucho más allá del área bajo tratamiento, por lo que las probabilidades de que otras personas estén expuestas a la radiación son muy pequeñas. No obstante, puede que su equipo de atención médica le solicite que tome ciertas precauciones como el mantenerse alejado de niños menores y mujeres embarazas, especialmente justo después de haber recibido los implantes. Le reiteramos que los fluidos corporales y las cosas que utilice no emitirán radiación.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/servicios/tratamientosyefectossecundarios/radioterapia/radioterapia-una-guia-para-los-pacientes-y-sus-familias-internal-radiation-therapy

Fecha de actualización: 20/Noviembre/2014

Hormonoterapia

Hormonoterapia

Las hormonas son sustancias químicas que producen las glándulas, como los ovarios y testículos. Las hormonas favorecen el crecimiento de algunos tipos de células cancerosas, como las del cáncer del seno y el cáncer de próstata. A este tipo de cánceres se les denomina tumores hormono dependientes.

La hormonoterapia es el tratamiento de algunos tumores como los de mama y el de próstata. Tanto la mama como la próstata crecen y se desarrollan a lo largo de la vida debido a la influencia que tienen las hormonas sexuales sobre ellas (estrógenos y testosterona, respectivamente).

El tratamiento hormonal actúa alterando la producción o impidiendo la acción de los estrógenos o de la testosterona sobre los órgano s. Su objetivo es eliminar o reducir el tumor mejorando la supervivencia y la calidad de vida del paciente. El tipo de terapia hormonal que recibe una persona depende de muchos factores, como el tipo y tamaño del tumor, la edad de la persona, la presencia de receptores hormonales en el tumor y otros factores.

Si la terapia hormonal se administra antes del tratamiento principal, se denomina terapia neo adyuvante. Las terapias neo adyuvantes ayudan a eliminar las células cancerosas y contribuyen a la eficacia del tratamiento principal. Si la terapia hormonal se administra después del tratamiento principal para el cáncer, se denomina terapia adyuvante. La terapia adyuvante se administra para mejorar las probabilidades de cura.

En algunos cánceres, a los pacientes quizás se les administre la terapia hormonal tan pronto se diagnostica el cáncer y antes de cualquier otro tratamiento. Puede reducir un tumor o detener el avance de la enfermedad. Además, en algunos cánceres, como el cáncer de próstata, es útil para aliviar los dolorosos y angustiantes síntomas de la enfermedad avanzada.

Ciruga

Ciruga

A usted le han informado que tiene cáncer. Después de haber repasado sus opciones de tratamiento, usted y su médico acuerdan que es necesario realizar una cirugía. Ahora probablemente tenga preguntas sobre la cirugía.

Recuerde que además de leer información sobre la cirugía, también puede contar con su médico y enfermera para que respondan a sus preguntas. Mantener una comunicación franca y abierta con su equipo de profesionales que atienden el cáncer es la mejor manera para entender lo que está ocurriendo con usted, su cuerpo y el cáncer.

La cirugía se ha empleado para tratar el cáncer por muchos años. También es un elemento clave en diagnosticar cáncer y determinar qué tanto se pudo haber propagado (un proceso llamado clasificación por etapas o estadificación). Los avances continuos en las técnicas quirúrgicas permiten a los cirujanos realizar operaciones en un número cada vez mayor de pacientes y con buenos resultados.

Se conoce como cirugía invasiva a aquella en la que un cirujano requiere hacer un corte para realizar una operación en el cuerpo. Hoy día, las operaciones que conllevan menos cortes (cirugía menos invasiva) se pueden realizar a menudo para extirpar tumores mientras se preserva lo más posible el funcionamiento normal del tejido.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/servicios/tratamientosyefectossecundarios/otrostratamientos/fragmentado/cirugia-learning-about-cancer-surgery

Fecha de actualización: 28/Noviembre/2014

Crioablacin (Crioterapia)

Crioablacin (Crioterapia)

La crioablación o crioterapia es la destrucción de las células cancerosas mediante la congelación a temperaturas por debajo de menos 40º centígrados, permitiendo la muerte celular mediante deshidratación y re cristalización de las mismas.

De igual modo es factible su aplicación en el tratamiento del cáncer renal, hepático y pulmonar (mediante acceso percutáneo, abierto o laparoscópico).

La crioterapia se aplica a diferentes tipos de tumores. En el caso del cáncer de próstata los candidatos a crioterapia deben ser valorados en el resto de su condición física y metabólica por medio de estudios clínicos que den elementos para conocer su caso:

  • Historial de niveles de Antígeno Prostático Específico.
  • Gamma grama actualizado.
  • Ultrasonido Prostático.
  • Resultado de patología de Biopsia , reciente.

De cualquier manera debe visitar a su médico, es él quien tiene la mejor opinión y la última palabra en el tratamiento apropiado para usted.

Inmunoterapia

Inmunoterapia

Qué es la inmunoterapia

La inmunoterapia (también llamada terapia biológica o bioterapia) es un tipo de tratamiento del cáncer que ayuda a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunológico. Aunque no está del todo claro cómo la inmunoterapia trata el cáncer, puede funcionar para detener o retardar el crecimiento de las células cancerosas, y así evitar que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo, o bien, ayudar al sistema inmunológico a aumentar su eficacia en la eliminación de las células cancerosas.

Hay varios tipos de inmunoterapia, incluidos los anticuerpos monoclonales, las inmunoterapias no específicas y las vacunas contra el cáncer.

Anticuerpo s monoclonales

Cuando el sistema inmunológico del cuerpo detecta antígenos (sustancias nocivas, como bacterias, virus, hongos o parásitos) produce anticuerpos (proteínas que combaten la infección). Los anticuerpos monoclonales se fabrican en un laboratorio, y cuando se les da a los pacientes, funcionan como los anticuerpos que el cuerpo produce naturalmente. Los anticuerpos monoclonales se inyectan por vía intravenosa (en una vena) y actúan al atacar las proteínas específicas que se encuentran en la superficie de las células cancerosas o las células que apoyan el crecimiento de las células cancerosas. Cuando los anticuerpos monoclonales se unen a una célula cancerosa, pueden lograr los siguientes objetivos:

  • Permitir al sistema inmunológico destruir la célula cancerosa. El sistema inmunológico no siempre reconoce las células cancerosas como dañinas. Para que al sistema inmunológico le resulte más fácil encontrar y destruir las células cancerosas, un anticuerpo monoclonal puede marcarlas o etiquetarlas uniéndose a partes específicas de las células cancerosas que no se encuentran en las células sanas.
  • Evitar que las células cancerosas proliferen rápidamente. Las sustancias químicas del cuerpo, llamadas factores de crecimiento, se unen a los receptores en la superficie de las células y envían señales a las células para que crezcan. Algunas células cancerosas realizan copias adicionales del receptor del factor de crecimiento, lo que hace que crezcan con mayor rapidez que las células normales. Los anticuerpos monoclonales pueden bloquear estos receptores y evitar que llegue la señal de crecimiento.
  • Aplicar radiación directamente en las células cancerosas. Este tratamiento, llamado radioinmunoterapia, utiliza anticuerpos monoclonales para aplicar la radiación directamente en las células cancerosas. Al unir las moléculas radioactivas a los anticuerpos monoclonales en un laboratorio, es posible aplicar dosis bajas de radiación específicamente en el tumor y sin afectar las células sanas. Ejemplos de estas moléculas radiactivas incluyen ibritumomab tiuxetan (Zevalin) y tositumomab (Bexxar).
  • Diagnosticar el cáncer. Los anticuerpos monoclonales que transportan partículas radioactivas también pueden ayudar a diagnosticar algunos tipos de cáncer, como el colorrectal, el de ovario y el de próstata. Cámaras especiales identifican el cáncer y muestran en qué parte del cuerpo se acumulan las partículas radiactivas. Además, un patólogo (un médico especializado en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órgano s para diagnosticar enfermedades) puede utilizar los anticuerpos monoclonales para determinar el tipo de cáncer que puede tener un paciente después de que se le haya extraído tejido durante una biposia.
  • Transportar medicamentos potentes directamente en las células cancerosas. Algunos anticuerpos monoclonales transportan otros medicamentos para el cáncer directamente a las células cancerosas. Cuando el anticuerpo monoclonal se une a la célula cancerosa, el tratamiento del cáncer que transporta ingresa en la célula, lo que causa su muerte sin dañar otras células sanas. Brentuximab vedotin (Adcetris), un tratamiento para ciertos tipos de linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin, es un ejemplo.

Otros anticuerpos monoclonales aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. utilizados para tratar el cáncer incluyen los siguientes:

  • Bevacizumab (Avastin)
  • Alemtuzumab (Campath)
  • Cetuximab (Erbitux)
  • Trastuzumab (Herceptin)
  • Rituximab (Rituxan)
  • Panitumumab (Vectibix)
  • Ofatumumab (Arzerra)

Son permanentes los estudios clínicos de anticuerpos monoclonales para diversos tipos de cáncer.

Por lo general, los efectos secundarios del tratamiento con anticuerpos monoclonales son leves y suelen ser similares a una reacción alérgica. Los efectos secundarios posibles incluyen erupciones cutáneas, presión arterial baja y síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad, cansancio excesivo, pérdida del apetito, malestar estomacal o vómitos.

Aunque los anticuerpos monoclonales se consideran un tipo de inmunoterapia, también se los clasifica como un tipo de tratamiento dirigido (un tratamiento que ataca aquellos genes o proteínas defectuosos que contribuyen al crecimiento y desarrollo del cáncer).

Inmunoterapia s no específicas

Al igual que los anticuerpos monoclonales, las inmunoterapias no específicas también ayudan al sistema inmunológico a destruir las células cancerosas. La mayoría de las inmunoterapias no específicas se administran después o al mismo tiempo que otros tratamientos del cáncer, por ejemplo, la quimioterapia o la radioterapia. Sin embargo, algunas inmunoterapias no específicas se administran como el principal tratamiento del cáncer.

Dos inmunoterapias no específicas comunes son las siguientes:

  • Interferones. Los interferones ayudan al sistema inmunológico a combatir el cáncer y pueden retardar el crecimiento de las células cancerosas. Un interferón fabricado en un laboratorio, llamado interferón alfa (Roferon-A [2a], Intron A [2b], Alferon [2a]), es el tipo de interferón más común utilizado en el tratamiento del cáncer. Los efectos secundarios del tratamiento con interferón pueden incluir síntomas similares a los de gripe, un mayor riesgo de infecciones, erupciones cutáneas y cabello fino.
  • Interleuquinas. Las interleuquinas ayudan al sistema inmunológico a producir células que destruyen el cáncer. Una interleuquina elaborada en un laboratorio, la interleuquina-2, IL-2, o aldesleuquina (Proleukin), se utiliza para tratar el cáncer de riñón y de piel, incluido el melanoma. Los efectos secundarios comunes del tratamiento con IL-2 incluyen el aumento de peso y la presión arterial baja, que pueden tratarse con otros medicamentos. Algunas personas también pueden experimentar síntomas similares a los de la gripe.

Vacuna s contra el cáncer

Una vacuna es otro método utilizado para ayudar al cuerpo a combatir enfermedades. Una vacuna expone el sistema inmune a una proteína (antígeno) que activa el sistema inmunológico para reconocer y destruir esa proteína o materiales relacionados. Hay dos tipos de vacunas contra el cáncer: vacunas para prevención y vacunas para tratamiento.

  • Vacuna para prevención. La vacuna para prevención se administra a una persona sin síntomas de cáncer para evitar el desarrollo de un tipo de cáncer específico u otra enfermedad relacionada con el cáncer. Por ejemplo, Gardasil es una vacuna que evita que una persona se infecte con el virus del papiloma humano (VPH), un virus que causa cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer. Es la primera vacuna aprobada por la FDA para el cáncer. Cervarix es otra vacuna que está aprobada para prevenir el cáncer de cuello uterino en niñas y mujeres. Además recomiendan que todos los niños reciban la vacuna que previene la infección por el virus de la hepatitis B, que puede causar cáncer de hígado.
  • Vacuna para tratamiento. Una vacuna para tratamiento ayuda al sistema inmunológico a combatir el cáncer enseñándole a reconocer y destruir las células cancerosas. Además, puede evitar la recurrencia del cáncer, eliminar cualquier célula cancerosa remanente después de otros tipos de tratamiento o detener el crecimiento de células cancerosas. Una vacuna para tratamiento está diseñada para ser específica, lo que significa que debe atacar las células cancerosas sin afectar las células sanas. En este momento, sipuleucel-T (Provenge) es la única vacuna para tratamiento aprobada en los Estados Unidos. Está diseñado para el tratamiento del cáncer de próstata metastásico. Las vacunas adicionales para tratamientos del cáncer aún están en etapa de desarrollo y sólo se encuentran disponibles a través de estudios clínicos.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer http://www.cancer.net/es/desplazarse-por-atenci%C3%B3n-del-c%C3%A1ncer/tipos-de-tratamiento/qu%C3%A9-es-la-inmunoterapia

Fecha de actualización: 28/Noviembre/2014

Efectos secundarios del tratamiento

Efectos secundarios del tratamiento

Quimioterapia
Los medicamentos de quimioterapia están hechos para destruir las células de rápido crecimiento, pero, como estos medicamentos circulan por todo el cuerpo, pueden afectar a las células sanas y normales, así como a las células cancerosas. La causa de los efectos secundarios es el daño ocasionado al tejido sano. Aún cuando los efectos secundarios no siempre son tan graves como usted podría esperar, muchas personas se preocupan por esta parte del tratamiento contra el cáncer.

Las células normales con mayores probabilidades de ser afectadas son las células productoras de sangre en la médula ósea, así como las células de la boca, del tracto digestivo, del sistema reproductor y los folículos del cabello. Algunos medicamentos de quimioterapia pueden dañar las células del corazón, los riñones, la vejiga, los pulmones y el sistema nervioso.

Usted no está solo si tiene preguntas sobre los efectos secundarios. Antes de comenzar la quimioterapia, la mayoría de las personas se preocupa por la posibilidad de experimentar efectos secundarios y, de ser así, cómo serán éstos. Los efectos secundarios de la quimioterapia más comunes incluyen:

  • Náusea y vómito.
  • Caída del cabello.
  • Cansancio (fatiga).
  • Aumento de probabilidades de moretones y sangrado.
  • Anemia (bajos recuentos de glóbulos rojos).
  • Infecciones.

La quimioterapia puede afectar partes de su cuerpo de las formas siguientes:

  • Problemas intestinales y estomacales.
  • Cambios en el apetito y peso.
  • Llagas en la boca, encías y garganta.
  • Problemas en los nervios y músculos.
  • Piel seca y/o decoloración de la piel.
  • Irritación de los riñones y la vejiga.
  • Problemas con la sexualidad y la fertilidad debidos a los efectos en los órgano s reproductores.
  • No todas las personas experimentan todos los efectos secundarios y algunas personas experimentan unos pocos, si es que experimentan alguno.

Rad ioterapia
Su médico y enfermera son las personas más indicadas para consultar sobre el tratamiento y efectos secundarios. Es importante que les informe sobre cualquier efecto secundario que le esté ocurriendo, incluyendo cambios en la piel, cansancio, diarrea o problemas para ingerir alimentos. Asegúrese de entender todas las indicaciones de atención en casa y sepa a quién contactar si le surgen más preguntas.

Los efectos secundarios varían de paciente a paciente y dependerán de la dosis de radiación, así como de la parte del cuerpo que se trata. Algunos pacientes no presentan efectos secundarios en lo absoluto, mientras que otros presentan una cantidad considerable. No hay forma de predecir quién tendrá y quién no tendrá efectos secundarios. Su estado general de salud también puede a veces influir en la manera en que su cuerpo reacciona al tratamiento con radiación, y en que si usted tenga o no efectos secundarios.

La radioterapia puede causar efectos secundarios tempranos y tardíos. Los efectos secundarios tempranos son aquellos que suceden durante o justo después del tratamiento. Normalmente desaparecen dentro de unas semanas tras el tratamiento. Los efectos secundarios tardíos son aquellos que tardan meses o incluso años en manifestarse y a menudo son permanentes.

Entre los efectos secundarios tempranos más comunes se incluyen:

  • Fatiga (sentir cansancio constante).
  • Cambios en la piel.

Otros efectos secundarios tempranos por lo general se relacionan con el área bajo tratamiento, como la pérdida del cabello o los problemas de la boca que se da tras recibir tratamiento en la cabeza.

Hormonoterapia
Los efectos secundarios de estos fármacos son parecidos a los síntomas que se dan en la menopausia, es decir, sofocos, nerviosismo, etc. En algunas mujeres pos menopáusicas, se han visto otros riesgos, como un aumento de la tromboflebitis, etc.

Inmunoterapia
Los efectos secundarios de la inmunoterapia pueden variar, pero la mayoría muestra síntomas similares, incluyendo fatiga, un sarpullido o inflamación en el lugar de la inyección y síntomas parecidos a la gripe, incluyendo náuseas, diarrea y fiebre.

Recomendaciones
La gravedad de los efectos secundarios varía en gran medida de acuerdo con la persona. Asegúrese de hablar con su médico o enfermera sobre los efectos secundarios (que tienen mayores probabilidades de ocurrir con su quimioterapia) cuánto durarán, qué tan graves pueden ser y cuándo debe buscar atención médica.

Es posible que su médico le administre medicinas para prevenir algunos efectos secundarios antes de que éstos se presenten.

Muchas personas no presentan problemas a largo plazo causados por el tratamiento. Además, aunque los efectos secundarios pueden causar molestias, deben sopesarse con la necesidad de destruir el cáncer.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen lentamente después de que termina el tratamiento, porque las células sanas se recuperan con el transcurso del tiempo. El tiempo de recuperación de algunos efectos secundarios y de recobrar energías varía de una persona a otra y depende de muchos factores, incluyendo su estado general de salud y los medicamentos que recibió.

Aun cuando muchos de los efectos secundarios desaparecen con bastante rapidez, algunos toman meses o años para desaparecer por completo.

Con frecuencia los pacientes se desaniman por el tiempo que dura su tratamiento o por los efectos secundarios que padecen. Si usted se está desanimando, hable con su médico. Puede ser que pueda hacerse un cambio en el medicamento o en el programa del tratamiento. De ser necesario, su médico deberá sugerirle maneras de reducir cualquier dolor o molestia.

Preguntas y respuestas acerca de la Radioterapia y Braquiterapia

Preguntas y respuestas acerca de la Radioterapia y Braquiterapia

¿Qué es la radioterapia?

La radioterapia (también llamada terapia con rayos X o irradiación) es el uso de un tipo de energía (llamada radiación ionizante) para destruir las células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores. La radioterapia lesiona o destruye las células en el área que recibe tratamiento al dañar su material genético y hacer imposible que crezcan y se dividan. Aunque la radiación daña las células cancerosas así como las normales, muchas células normales se recuperan de los efectos de la radiación y funcionan adecuadamente. El objeto de la radioterapia es destruir el mayor número posible de células cancerosas y limitar el daño que sufre el tejido sano del derredor.

Hay distintos tipos de radiación y modos distintos de administrarla. Por ejemplo, ciertos tipos de radiación pueden penetrar más profundamente el cuerpo que otros. Además, se pueden controlar muy bien algunos tipos de radiación para tratar sólo un área pequeña (una pulgada de tejido, por ejemplo) sin dañar el tejido u órgano s de los alrededores. Otros tipos de radiación son mejores para tratar áreas más grandes.

En algunos casos, el objeto de la radioterapia es la destrucción completa de un tumor.

En otros, el objetivo es reducir el tamaño del tumor y aliviar los síntomas. En cualquier caso, los médicos planifican el tratamiento para limitar lo más posible el daño al tejido sano.

Alrededor de la mitad de los pacientes con cáncer reciben algún tipo de radioterapia. Se puede usar la radioterapia sola o en combinación con otros tratamientos de cáncer, como la quimioterapia o la cirugía. En algunos casos, es posible que el paciente reciba varios tipos de radioterapia.

¿Cuándo se usa la radioterapia?

La radioterapia puede usarse para tratar casi toda clase de tumores sólidos, entre ellos los cánceres de cerebro, seno, cérvix, laringe, pulmón, páncreas, próstata, piel, espina dorsal, estómago, útero o sarcoma de tejidos blandos. La radiación puede también usarse para tratar la leucemia y el linfoma (cánceres que afectan las células que forman la sangre y el sistema linfático, respectivamente). La dosis de radiación que se administra en cada sitio depende de varios factores, incluso el tipo de cáncer y si hay tejidos u órgano s cercanos que pueden verse afectados por la radiación.

Para algunos tipos de cáncer, la radiación se puede administrar en áreas sin evidencia de cáncer para evitar que crezcan las células cancerosas en el área que recibe la radiación. Esta técnica se llama radioterapia profiláctica.

También puede administrarse la radioterapia para reducir algunos síntomas como el dolor causado por un cáncer que se ha diseminado a los huesos o a otras partes del cuerpo. Esto se llama radioterapia paliativa.

¿Cuál es la diferencia entre radioterapia externa, radioterapia interna (braquiterapia) y radioterapia sistémica? ¿Cuándo se utilizan?

La radiación puede provenir de una maquina colocada fuera del cuerpo (radiación externa), puede colocarse dentro del cuerpo (radiación interna) o pueden usarse materiales radiactivos no sellados que viajan por el cuerpo (radioterapia sistémica). El tipo de radiación que se administra depende del tipo de cáncer, de su ubicación, de la profundidad en el cuerpo a donde se necesita que llegue la radiación, la salud en general del paciente y su historial médico, y si el paciente recibirá otros tipos de tratamiento para el cáncer, y otros factores.

La mayor parte de las personas que reciben radioterapia para el cáncer reciben radiación externa. Algunos pacientes reciben tanto radiación externa como radiación interna o radioterapia sistémica; ya sea una después de la otra o al mismo tiempo.

La radioterapia externa casi siempre se administra a pacientes ambulatorios; la mayoría de los pacientes no necesitan quedarse en el hospital.

  • La radioterapia externa se usa para tratar muchos tipos de cáncer, incluso cáncer de vejiga, cerebro, seno, cérvix, laringe, pulmón, próstata y vagina. Además, puede usarse radiación externa para aliviar el dolor o aligerar otros problemas que se presentan cuando el cáncer se disemina a otras partes del cuerpo desde el sitio primario.

La radioterapia intraoperatoria (intraoperative radiation therapy, IORT) es una forma de radiación externa que se administra durante la cirugía.

  • Esta radioterapia se usa para tratar cánceres localizados que no se pueden extirpar completamente o que tienen una alta probabilidad de que regresen (recurran) en tejidos cercanos. Durante la cirugía, después de que se ha extirpado todo el tumor, o lo más que se puede, una dosis grande de radiación de alta energía se administra directamente al sitio del tumor (el tejido sano del derredor se protege con blindajes especiales). El paciente permanece en el hospital para recuperarse de la cirugía. Se puede usar la radioterapia intraoperatoria en el tratamiento de los cánceres colorrectal y de glándula tiroides, y cánceres ginecológicos, cáncer de intestino delgado y cáncer de páncreas. También se está investigando en estudios clínicos (estudios de investigación) para tratar algunos tipos de tumores cerebrales y sarcomas pélvicos en personas adultas.

La irradiación craneal profiláctica (prophylactic cranial radiation, PCI) es radiación externa aplicada al cerebro cuando hay un riesgo elevado de que el cáncer primario (por ejemplo, cáncer de pulmón de células pequeñas) se disemine al cerebro.

La radioterapia interna (también llamada braquiterapia) usa radiación que se coloca muy cerca del tumor o dentro del mismo. La fuente de radiación está ordinariamente sellada en un portador pequeño llamado implante. Los implantes pueden ser alambres, tubos de plástico llamados catéteres, cintas, cápsulas o semillas. El implante se inserta directamente en el cuerpo. La radioterapia interna puede requerir que el paciente permanezca en el hospital.

La radiación interna casi siempre se administra en una de las dos formas descritas más abajo. Ambos métodos usan implantes sellados.

La radioterapia intersticial se inserta en el tejido en donde está el tumor o cerca del mismo. Se usa para tratar tumores de cabeza y cuello, próstata, cérvix, ovarios, senos, y regiones perianal y pélvica. Algunas mujeres que reciben radiación externa para tratar el cáncer de seno reciben una dosis de refuerzo de radiación, que puede ser intersticial o externa.

La radioterapia intracavitaria o intraluminal se inserta en el cuerpo con un aplicador. Se usa comúnmente para tratar el cáncer de útero . Los investigadores están estudiando también estos tipos de radioterapia interna para otros cánceres, como de seno, bronquial, cervical, de vesícula biliar, oral, rectal, traqueal, de útero y vagina.

La radioterapia sistémica usa materiales radiactivos como el yodo 131 y el estroncio 89. Los materiales pueden tomarse por la boca o inyectarse en el cuerpo. Algunas veces se usa la radioterapia sistémica para tratar el cáncer de glándula tiroides y linfoma no Hodgkin en adultos. Los investigadores están investigando sustancias radiactivas para tratar otros tipos de cáncer.

¿Causará la radioterapia que el paciente sea radiactivo?

Muchas veces, los pacientes con cáncer que reciben radioterapia temen que el tratamiento los hará radiactivos. La respuesta a esta pregunta depende del tipo de radioterapia que se administre.

La radioterapia externa no hará que el paciente sea radiactivo. Los pacientes no se verán obligados a evitar la compañía de otras personas por causa del tratamiento.

La radioterapia interna (intersticial, intracavitaria o intraluminal) que consiste en el uso de implantes sellados emite radiactividad y, por lo tanto, es posible que sea necesaria la permanencia en el hospital. Se toman ciertas precauciones para proteger al personal del hospital y a los visitantes. Las fuentes selladas emiten la mayor parte de la radiación cerca del área del implante y, aunque el área alrededor del implante es radiactiva, el cuerpo entero del paciente no lo es.

La radioterapia sistémica usa materiales radiactivos no sellados que viajan por el cuerpo. Parte de este material radiactivo sale del cuerpo en la saliva, sudor y orina antes de que la radiactividad se desintegre, lo cual hace que estos fluidos sean radiactivos. Por consecuencia, ciertas precauciones se toman a veces en relación con aquellas personas que están en contacto directo con el paciente. El doctor o la enfermera del paciente proveerán información si estas precauciones especiales son necesarias.

¿Cómo mide el médico la dosis de radiación?

La cantidad de radiación que es absorbida por los tejidos se llama la dosis de radiación. Antes de 1985, la dosis se medía en unidades de “rad” (radiation absorbed dose [dosis de radiación absorbida]). Ahora dicha unidad se llama “gray”, que se abrevia “Gy”. Un Gy equivale a 100 rads y un centigray, abreviado cGy, es lo mismo que un rad.

Tejido s diferentes pueden tolerar varias cantidades de radiación (la cual se mide en centigray). Por ejemplo, el hígado puede recibir una dosis máxima de 3 000 cGy, mientras que los riñones sólo toleran 1 800 cGy. La dosis total de radiación se divide ordinariamente en dosis más pequeñas (llamadas fracciones) que se administran cada día durante un periodo específico. Esto aumenta al máximo la eliminación de las células cancerosas mientras se reduce al mínimo el daño al tejido sano.

El médico trabaja con una cifra llamada relación terapéutica. Esta relación compara el daño causado a las células cancerosas con el daño causado a las células sanas. Existen técnicas para incrementar el daño que se causa a las células cancerosas sin dañar más los tejidos sanos.

¿Cuáles son las fuentes de energía para la radioterapia externa?

La energía (fuente de la radiación) que se usa cuando se administra la radioterapia externa puede provenir de:

  • Rayos X o rayos gamma, los cuales son formas de radiación electromagnética. Aunque se producen en distintas maneras, ambos utilizan fotones (paquetes de energía).

Los rayos X se producen en máquinas llamadas aceleradores lineales. Los rayos X pueden usarse para destruir células cancerosas en la superficie del cuerpo (energía más baja) o en los tejidos u órgano s más profundos (energía más alta), dependiendo de la cantidad de energía de los rayos X. Comparados con otros tipos de radiación, los rayos X pueden irradiar un área relativamente grande.

Los rayos gamma se producen cuando los isótopos de ciertos elementos (como el iridio y el cobalto 60) emiten energía de radiación cuando se descomponen. Cada elemento se descompone a un ritmo distinto y emite una cierta cantidad de energía, lo cual afecta la profundidad de penetración en el cuerpo. (Los rayos gamma producidos por la descomposición de cobalto 60 se utilizan en el tratamiento llamado “bisturí gamma”.

Los haces de partículas usan partículas subatómicas rápidas en lugar de fotones. Este tipo de radiación se puede llamar radioterapia de haces de partículas. Los aceleradores lineales, sincrotrones y ciclotrones crean los haces de partículas y producen y aceleran las partículas requeridas para este tipo de radioterapia. La terapia con haces de partículas usa electrones producidos por un tubo de rayos X (se puede llamar radiación de haz de electrones); neutrones, los cuales son producidos por elementos radiactivos y equipo especial; iones pesados (como protones y helio); y piones, pequeñas partículas con carga negativa producidas por un acelerador y un sistema de magnetos. A diferencia de los rayos X y los rayos gamma, algunos haces de partículas solo pueden penetrar un poco el tejido. Por lo que se suelen usar para tratar cánceres ubicados en la superficie de la piel o inmediatamente debajo de ésta.

La terapia con haces de protones es un tipo de radioterapia con haces de partículas. Los protones depositan su energía sobre una zona muy pequeña llamada el pico de Bragg. El pico de Bragg puede usarse para dirigir dosis altas de terapia con haces de protones a un tumor, mientras se causa menos daño a los tejidos normales que se encuentran enfrente y detrás del tumor. La terapia con haces de protones está disponible en sólo unos pocos establecimientos de los Estados Unidos. Su uso se reserva generalmente para los cánceres que son difíciles o peligrosos de tratar con cirugía (como el condrosarcoma ubicado en la base del cráneo) o se combina con otros tipos de radiación. La terapia con haces de protones se está usando también en estudios clínicos de melanoma intraocular (melanoma que comienza en el ojo), retinoblastoma (cáncer en los ojos que se presenta con más frecuencia en niños menores de 5 años), rabdomiosarcoma (tumor en el tejido muscular), algunos cánceres de cabeza y cuello, y cáncer de próstata, cerebro y pulmón.

¿Cuáles son las fuentes de energía para la radiación interna?

La energía (fuente de radiación) que se usa cuando se administra radiación interna proviene del isótopo radiactivo del yodo radiactivo (yodo 125 o yodo 131) y del estroncio 89, fósforo, paladio, cesio, iridio, fosfato o cobalto. Se están investigando otras fuentes de energía.

¿Qué son la radiocirugía estereotáctica y la radioterapia estereotáctica?

La radiocirugía estereotáctica (o estereotáxica), usa una dosis grande de radiación para destruir tejido de tumores en el cerebro. El procedimiento no es una cirugía en sí. La cabeza del paciente se coloca en un armazón especial que se ajusta al cráneo del paciente. Este armazón se usa para apuntar directamente los haces de radiación de dosis elevada al tumor que se encuentra dentro de la cabeza del paciente. La dosis y el área que recibe la radiación se coordinan con mucha precisión. Este procedimiento no afecta la mayor parte de los tejidos cercanos.

La radiocirugía estereotáctica se puede realizar de tres maneras. En la técnica más común, se usa un acelerador lineal para administrar radiación de alta energía de fotones contra el tumor (se llama “radiocirugía estereotáctica basada en acelerador lineal”). El bisturí gamma, la segunda técnica más común, usa cobalto 60 para administrar la radiación. En la tercera técnica, se usan haces de partículas de carga pesada (como los protones y los iones de helio) para administrar la radiación estereotáctica al tumor.

Casi siempre se usa la radiocirugía estereotáctica para tratar pequeños tumores malignos y benignos del cerebro (como meningiomas, neuromas acústicos y cáncer de glándula hipófisis). También puede usarse para tratar otras enfermedades (por ejemplo, la enfermedad de Parkinson y epilepsia) y para tratar tumores metastáticos de cerebro (cáncer que se ha diseminado al cerebro de otra parte del cuerpo), administrándose sola o junto con radioterapia a todo el cerebro. (La radioterapia a todo el cerebro es una forma de radioterapia externa que trata el cerebro entero con radiación).

La radioterapia estereotáctica sigue fundamentalmente el mismo método que la radiocirugía estereotáctica para administrar la radiación al tejido en cuestión. Sin embargo, la radioterapia estereotáctica usa muchas fracciones pequeñas de radiación en vez de una dosis alta, lo cual puede mejorar los resultados y minimizar los efectos secundarios. La radioterapia estereotáctica se usa para tratar tumores en el cerebro así como en otras partes del cuerpo.

¿Quién planea y administra la radioterapia del paciente?

Muchos profesionales médicos ayudan a planear y a administrar al paciente el tratamiento con radiación. El equipo de radioterapia incluye al oncólogo radioterapeuta, médico que se especializa en el uso de la radiación para tratar el cáncer; al especialista en dosimetría, el cual determina la dosis adecuada de radiación; al físico radiólogo, quien asegura que la máquina administra la cantidad correcta de radiación en el lugar correcto del cuerpo; y al radioterapeuta que administra la radioterapia. Con frecuencia, la radioterapia es sólo una parte de la terapia total del paciente. Comúnmente se usa la terapia mixta; es decir, radiación con tratamiento de fármacos.

El oncólogo radioterapeuta también trabaja con el oncólogo médico o pediatra, con el cirujano, radiólogo (médico que se especializa en crear e interpretar imágenes de las áreas internas del cuerpo), patólogo (médico que identifica las enfermedades al examinar las células y los tejidos al microscopio), entre otros, para planear el curso total de la terapia del paciente. Una relación estrecha de trabajo entre el oncólogo radioterapeuta, el oncólogo médico o pediatra, el cirujano, radiólogo y patólogo es importante para planificar la terapia completa.

¿En qué consiste la planificación del tratamiento y por qué es importante?

Ya que hay tantos tipos de radiación y tantas formas de administrarla, la planificación del tratamiento es un primer paso muy importante para cada paciente que recibirá radioterapia. Antes de que se administre la radioterapia, el equipo radioterapéutico del paciente determina la cantidad y el tipo de radiación que recibirá el paciente.

Si el paciente recibirá radiación externa, el oncólogo radioterapeuta utiliza un proceso llamado simulación para identificar dónde se debe concentrar la radiación. Durante la simulación, el paciente se acuesta y se mantiene sin moverse sobre la mesa de exploración, mientras el radioterapeuta usa una máquina especial de rayos X para identificar el campo de tratamiento, es decir, el lugar exacto del cuerpo a donde se apuntará la radiación. La mayor parte de los pacientes tienen más de un campo de tratamiento. La simulación puede también incluir tomografías computarizadas u otros estudios de imágenes para ayudar al radioterapeuta a planear cómo dirigir la radiación. La simulación puede causar algunos cambios al plan de tratamiento con el fin de exponer a la radiación el mínimo tejido sano que sea posible.

Las áreas que recibirán radiación se señalan con un marcador temporal o permanente, y se indica con puntos pequeños o con un “tatuaje” a dónde se debe dirigir la radiación. Estas marcas se usan también para determinar el sitio exacto de los tratamientos iniciales, en caso de que sea necesario que el paciente reciba radioterapia más tarde.

Dependiendo del tipo de radioterapia, el radioterapeuta puede crear moldes del cuerpo u otros aparatos que no permiten que se mueva el paciente durante el tratamiento. Ordinariamente se construyen usando espuma, plástico o yeso. Algunas veces, el terapeuta crea también blindajes por los que no penetra la radiación para proteger los órgano s y tejidos cercanos al campo de tratamiento.

Cuando la simulación esté completa, el equipo radioterapéutico se reúne para decidir cuánta radiación se necesita (la dosis de radiación), cómo se debe administrar y cuántos tratamientos se deberán realizar.

¿Qué son los radiosensibilizadores y los radioprotectores?

Los radiosensibilizadores y los radioprotectores son sustancias químicas que modifican la respuesta de las células a la radiación. Los radiosensibilizadores son fármacos que hacen que las células cancerosas sean más sensibles a los efectos de la radioterapia. Se están investigando varias sustancias como radiosensibilizadores. Además, algunos fármacos contra el cáncer, como el 5-fluorouracilo y el cisplatino, hacen que las células cancerosas sean más sensibles a los efectos de la radioterapia.

Los radioprotectores son fármacos que protegen las células normales (no cancerosas) del daño causado por la radioterapia. Estas substancias promueven la reparación de las células normales que se ven expuestas a la radiación. s.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer http://www.cancer.gov/espanol/cancer/tratamiento/tipos/radioterapia/hoja-informativa-radioterapia

Fecha de actualización: 26/Junio/2015

Estudios clnicos

Estudios clnicos

Estudios clínicos: lo que necesita saber

En los estudios clínicos las personas participan voluntariamente en la investigación de medicamentos o dispositivos médicos nuevos. A través de los estudios clínicos, los médicos descubren si un tratamiento nuevo funciona y si es seguro para la gente. Esta clase de estudios se requiere para el desarrollo de tratamientos nuevos para enfermedades graves, como el cáncer. Un estudio clínico podría ser una opción para la persona. Si se cumple con los requisitos para alguno, la persona podrá decidir si desea formar parte del estudio.

Siempre habrá incertidumbre al momento de considerar un estudio clínico. Parte de ello es que ni siquiera los médicos a cargo de un estudio clínico saben de antemano cuáles serán los resultados. Si lo supieran, no habría necesidad de realizar un estudio en primer lugar. Debido a esto no hay una respuesta concreta a la pregunta: “¿Debo participar en un estudio clínico?”.

La mayoría de las personas no presta atención a los estudios clínicos sino hasta que tienen una enfermedad grave. Las innovaciones médicas (los hallazgos en los estudios clínicos u otras clases de investigación) con frecuencia se reportan en las noticias, pero por lo general uno no se entera de los estudios clínicos en sí salvo que algo haya salido mal en uno de ellos. Por ejemplo, los medios de comunicación informan con rapidez si en algún momento un voluntario resultó perjudicado en un estudio. Aunque es bastante improbable, ha habido casos de personas que han resultado perjudicadas o que incluso murieron mientras participaban en los estudios clínicos. Los informes sobre estos resultados trágicos son importantes, porque contribuyen a exponer los problemas en el sistema. Estos problemas pueden entonces ser manejados de manera que no ocurran nuevamente. Y en la actualidad hay muchas leyes, requisitos y procedimientos para proteger los derechos y la salud de las personas voluntarias.

Lo que no suele escucharse en las noticias es sobre los miles de personas que se benefician cada año por haber decidido participar en un estudio clínico. También es probable que no haya escuchado sobre los millones de personas que se benefician a raíz de la participación que otras personas tuvieron en los estudios clínicos.

No existe una respuesta que sea buena o mala al momento de decidir sobre la participación en un estudio clínico, y es una decisión muy personal que depende de muchos factores, incluyendo los beneficios y riesgos del estudio, así como lo que la persona espera lograr con su participación. También dependerá de los valores, preferencias y prioridades individuales.

Saber todo lo posible sobre los estudios clínicos en general (y los que está considerando en particular), puede ayudarle a sentirse mejor sobre su decisión. Si decide participar, saber con antelación lo que debe esperar puede ser útil también.

http://www.cancer.org/espanol/servicios/tratamientosyefectossecundarios/otrostratamientos/fragmentado/estudios-clinicos-lo-que-necesita-saber-intro

Fecha de actualización: 22/diciembre/2014

Disfunciones sexuales causadas por los diferentes tratamientos

Disfunciones sexuales causadas por los diferentes tratamientos

Los problemas sexuales más comunes que experimentan los pacientes oncológicos son la pérdida del deseo sexual, la disfunción eréctil en los hombres y dolor durante el coito en las mujeres.

Los hombres también pueden verse afectados por la incapacidad de eyacular, eyaculación retrógrada a la vejiga o imposibilidad de alcanzar un orgasmo. Las mujeres pueden sufrir cambios en la sensibilidad de sus órgano s sexuales por dolor, falta de sensibilidad y adormecimiento.

A diferencia de otros efectos secundarios físicos del tratamiento de la enfermedad, es posible que los problemas sexuales no se solucionen en los primeros dos años, por lo que pueden interferir con el regreso a una vida normal; sin embargo, existen diferentes alternativas para llevar una vida sexual plena durante este periodo.

Como ya se mencionó anteriormente, existen diferentes factores que contribuyen a la pérdida del funcionamiento sexual por los efectos del tratamiento, la fatiga y el dolor. La cirugía, la quimioterapia y la radioterapia pueden tener un impacto físico directo en la función sexual. Otros factores que pueden contribuir son los medicamentos contra el dolor, la depresión, los sentimientos de culpabilidad por el origen de la enfermedad, los mitos, el miedo y toda una serie de creencias alrededor de este tema. Los cambios en la imagen corporal después de la cirugía y el estrés originado por las relaciones personales tienen un impacto emocional sobre el paciente y su pareja.

A continuación se presenta una lista de diferentes factores que repercuten en la sexualidad del paciente, derivados del tratamiento oncológico:

Tipo de Tratamiento: Cirugía .
Tipo de Cirugía : Mastectomía parcial o total.
Tipo de Cáncer : Mama.
Tipo de Disfunción Sexual: Falta de interés sexual relacionado a la afectación de la imagen de la paciente, lo que repercute en su autoestima.
Tipo de Tratamiento: Cirugía .
Tipo de Cirugía : Prostactectomía radical o extirpación completa de la próstata.
Tipo de Cáncer : Próstata .
Tipo de Disfunción Sexual: Disfunciones eréctiles y eyaculatorias debido a que la cirugía afecta los nervios que hacen que los vasos sanguíneos se abran para dejar entrar la sangre al pene; esto evita la oxigenación adecuada del tejido, originando una cicatriz que obstruye la función eréctil.
Tipo de Tratamiento: Cirugía .
Tipo de Cirugía : Cirugía para extirpar la vejiga, el colon o el recto.
Tipo de Cáncer : Colorrectal.
Tipo de Disfunción Sexual: Problemas con la erección, eyaculación y orgasmo, debido al corte de los nervios durante el prodedimiento.
Tipo de Tratamiento: Cirugía .
Tipo de Cirugía : Cirugía para extirpar el útero , los ovarios o la vejiga.
Tipo de Cáncer : Tumor es dentro de la pelvis.
Tipo de Disfunción Sexual: Dolor, vaginismo y disminución del deseo.
Tipo de Tratamiento: Rad ioterapia .
Tipo de Cáncer : Todos en los que sea administrada.
Tipo de Disfunción Sexual: Pérdida del apetito sexual relacionada a los efectos secundarios que genera este tratamiento. Formación de tejido cicatricial en la pelvis y sequedad vaginal, lo que puede provocar dolor en el coito. En los hombres, problemas de erección probablemente por lesión en los nervios, disminución del abastecimiento sanguíneo al pene o disminución de testosterona.
Tipo de Tratamiento: Quimioterapia .
Tipo de Cáncer : Todos en los que sea administrada la quimioterapia.
Tipo de Disfunción Sexual: Pérdida del apetito sexual, reducción en la frecuencia de las relaciones sexuales relacionada con la afectación de la autoimagen. En mujeres, sequedad vaginal, dolor en el coito y dificultad para tener un orgasmo. En hombres, disfunción eréctil, pérdida del deseo generalmente por fatiga y/o depresión.
Tipo de Tratamiento: Tratamiento hormonal.
Tipo de Cáncer : Cáncer de próstata.
Tipo de Disfunción Sexual: Disminución de los niveles normales de hormonas. Disminución del deseo sexual, disfunción eréctil y problemas para lograr un orgasmo.
Tipo de Tratamiento: Amputación de extremidades.
Tipo de Cáncer : Osteosarcoma, cáncer de piel y partes blandas.
Tipo de Disfunción Sexual: Disminución del deseo sexual, dolor, vaginismo, anorgasmia, disfunción eréctil. Debido a la afectación de la autoestima, la autoimagen y el miedo al rechazo.

Los diferentes tratamientos, por lo general afectan el deseo y la respuesta sexuales, a continuación se enlistan algunas formas:

Falta de deseo: algunos hombres y mujeres a menudo pierden interés en la actividad sexual durante el tratamiento, al menos por algún tiempo. Al comienzo, la preocupación por sobrevivir es tan grande que puede que el sexo deje de ser importante. Cuando las personas están bajo tratamiento, la pérdida del deseo puede ser a causa de preocupación, depresión, náuseas, dolor o cansancio o los tratamientos que alteran el equilibrio normal en los niveles hormonales. Si existe algún conflicto en la relación, podría resultar en que una o ambas partes de la pareja pierdan interés por el sexo. Cualquier emoción o pensamiento que evite que usted sienta excitación también puede interferir con el deseo sexual. Muchas personas se preocupan de que su pareja se inhiba por los cambios que ocurren en su cuerpo o por la enfermedad, estas preocupaciones también pueden afectarle.

Dolor: durante la penetración, el dolor es el problema más común entre las mujeres. A menudo se relaciona con cambios en los tejidos vaginales o con el tamaño de la vagina y la resequedad en ésta, estos cambios pueden ocurrir tras la cirugía pélvica, la radioterapia, la menopausia o el tratamiento que ha afectado las hormonas femeninas. Algunas veces, el dolor origina un problema conocido como vaginismo. Cuando una mujer presenta vaginismo, los músculos alrededor de la abertura vaginal se tensan de manera involuntaria, lo que dificulta la penetración; esta disfunción puede ser tratada con terapia y algunas técnicas especiales.

Menopausia prematura: otra manera en que el tratamiento puede afectar la vida sexual de las mujeres es cuando provoca la menopausia antes de lo esperado, a esto se le conoce como menopausia prematura. Los síntomas son más abruptos e intensos que los cambios lentos que se dan cuando es ocasionada de manera natural. Cuando los ovarios de una mujer son extraídos como parte del tratamiento quirúrgico, o cuando dejan de funcionar debido a la quimioterapia o por radiación al área de la pelvis, la pérdida de estrógeno puede causar acaloramientos y atrofia vaginal (una afección en la que la vagina se estrecha y reseca). Algunas mujeres pueden someterse a una restitución hormonal para aliviar estos problemas.

Orgasmo : por lo general, los pacientes pueden tenerlos, salvo que el tratamiento haya dañado la médula espinal causando insensibilidad de la región de los órgano s sexuales, pero incluso habiendo daño en la médula espinal, existe evidencia de que es posible lograrlos. A veces, problemas como el dolor durante el coito pueden interferir para que una mujer logre el orgasmo, en la mayoría de los casos, se requiere intentar distintas posiciones o diferentes tipos de caricias, podría ser que también necesite práctica en lograrlo por sí misma antes de retomar la actividad sexual con su pareja.

Si desea consultar más información sobre este tema revise nuestra sección de Sexualidad en el siguiente link: http://www.infocancer.org.mx/disfunciones-del-paciente-con-cncer-con685i0.html

Fuente: Sociedad Americana Contra el Cáncer ,

http://www.cancer.org/acs/groups/cid/documents/webcontent/002911-pdf.pdf

Fecha de actualización: 27/Octubre/2015

Reproduccin y fertilidad despus del cncer

Reproduccin y fertilidad despus del cncer

Para la mayoría de las personas, la reproducción es un punto fundamental en su “ser hombre o mujer”, el diagnóstico y el tratamiento oncológicos producen un sinnúmero de complicaciones; en el caso de la fertilidad y la reproducción, algunas veces pueden verse comprometidas.

Si usted se encuentra en esta situación es de vital importancia que cuide su salud emocional, ya que es muy probable que en varias ocasiones tenga que tomar decisiones importantes y lo mejor es que esté lo más tranquilo posible.

Cuidados continuos

Cuidados continuos

En la práctica clínica habitual estamos acostumbrados a que nuestro médico se encargue de resolver un problema de salud concreto por el que acudimos a la consulta. Un par de visitas de pocos minutos y alguna prueba diagnóstica son suficientes para que el médico prescriba un tratamiento y el paciente se marche a casa sin necesidad de seguimiento. Sin embargo, los pacientes oncológicos van a recibir un tratamiento largo y complicado, que a menudo provoca dudas y complicaciones. En este caso la relación habitual médico/paciente no es suficiente, y para dar al paciente oncológico la atención que necesita se han establecido los cuidados continuos.

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