Tipos de Cáncer > Síndrome Mielodisplásico > Tratamiento: Quimioterapia

Quimioterapia para el síndrome mielodisplásico

La quimioterapia es el uso de medicamentos para tratar una enfermedad como el cáncer. Los medicamentos se pueden ingerir en forma de pastillas o se pueden inyectar con una aguja en la vena o el músculo. Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a la mayoría de las áreas del cuerpo, y se consideran tratamiento sistémico. Este tipo de tratamiento es útil para enfermedades como el síndrome mielodisplásico que no están localizadas en una parte del cuerpo. El propósito de la quimioterapia es eliminar las células madre anormales y permitir el crecimiento de nuevas células normales.

Quimioterapia convencional

Debido a que el síndrome mielodisplásico puede convertirse en leucemia aguda, es posible que los pacientes reciban el mismo tratamiento que los pacientes con leucemia. Los medicamentos de quimioterapia que se usan a menudo para el síndrome mielodisplásico y la leucemia mieloide incluyen citarabina con idarubicina, citarabina con topotecán, y citarabina con fludarabina. Este tipo de tratamiento puede ayudar a algunos pacientes, pero ocasiona muchos efectos secundarios graves. Las complicaciones de la quimioterapia pueden acelerar la muerte, particularmente en las personas de edad muy avanzada. A pesar de esto, este tratamiento puede ser una opción para algunos pacientes con síndrome mielodisplásico avanzado.

Otra opción es administrar dosis más bajas de medicamentos de quimioterapia. Este método puede reducir la probabilidad de graves efectos secundarios.

Los medicamentos de quimioterapia pueden causar muchos efectos secundarios. Los efectos secundarios dependen del tipo y dosis de los medicamentos administrados, así como de la duración del tiempo que se administran. Entre los efectos secundarios comunes se encuentran:

  • Caída del cabello.
  • Llagas en la boca
  • Falta de apetito.
  • Náusea y vómito.
  • Bajos recuentos sanguíneos.

A menudo, la quimioterapia disminuye la producción de sangre, lo que conduce a bajos recuentos sanguíneos. En el síndrome mielodisplásico, este problema usualmente empeora primero antes de que mejore. Esto puede resultar en la disminución de la resistencia a infecciones (debido a los bajos recuentos de glóbulos blancos), a que le salgan moretones o sangre con facilidad (debido a los bajos recuentos de plaquetas) y a que tenga cansancio (debido a los bajos recuentos de glóbulos rojos).

A veces, cuando los recuentos de glóbulos blancos son muy bajos durante el tratamiento, los pacientes pueden disminuir su riesgo de infección si evitan la exposición a bacterias, hongos o virus. Puede que se recomiende el uso de una mascarilla protectora cuando estén rodeados de mucha gente y en áreas en construcción. Durante este período, los pacientes deberán ser particularmente cuidadosos con el lavado de sus manos y evitar las flores frescas y el consumo de frutas y verduras crudas, así como otros alimentos que podrían ser portadores de gérmenes. Otra manera importante de proteger a los pacientes con niveles bajos de glóbulos blancos contra las infecciones es el tratamiento con antibióticos potentes. Éstos se pueden administrar antes de que aparezcan los signos de infección o ante el primer signo de que pudiera estarse originando una.

Mientras los niveles de plaquetas están bajos, el paciente puede recibir transfusiones de plaquetas como medida para prevenir o tratar el sangrado. En forma similar, el cansancio causado por la disminución de los niveles de glóbulos rojos se puede tratar con transfusiones de estas células o con factores de crecimiento, tal como eritropoyetina para aumentar los recuentos de glóbulos rojos.

La mayoría de estos efectos secundarios son temporales y desaparecerán una vez concluido el tratamiento. Su equipo de atención médica también puede sugerirle algunas maneras para disminuir los efectos secundarios. Por ejemplo, se pueden suministrar otros medicamentos junto con la quimioterapia para prevenir o reducir la náusea y el vómito.

Los medicamentos de quimioterapia también pueden dañar los órgano s como los riñones, el hígado, los testículos, los ovarios, el cerebro, el corazón y los pulmones. Con una supervisión cuidadosa, estos efectos secundarios son poco comunes. Si se producen efectos secundarios graves, es posible que se tengan que reducir o interrumpir los tratamientos de quimioterapia, al menos temporalmente.

La supervisión minuciosa y el ajuste de las dosis de los medicamentos son importantes debido a que algunos efectos secundarios pueden ser permanentes.

Agentes hipometilantes

En realidad, estos medicamentos son una forma de quimioterapia que afecta la manera que los genes son controlados. En caso de síndrome mielodisplásico, estos medicamentos ayudan al reducir los genes que promueven el crecimiento de las células. Además, destruyen las células que se dividen rápidamente. Ejemplos de este tipo de medicamento incluye azacitidina (Vidaza®) y decitabina (Dacogen®). En algunos pacientes, estos medicamentos mejoran los recuentos sanguíneos, reducen la probabilidad de padecer leucemia e incluso prolongan la vida. Puede que los recuentos de glóbulos rojos mejoren lo suficiente como para suspender las transfusiones.

Estos medicamentos causan algunos de los mismos efectos secundarios que la quimioterapia regular, aunque estos efectos secundarios usualmente son leves. Éstos incluyen:

  • Náuseas , vómitos.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Cansancio y debilidad.
  • Bajos recuentos sanguíneos (con más frecuencia glóbulos blancos o plaquetas).

Tratamientos inmunitarios

Medicamentos para la modulación inmune:Los medicamentostalidomida y lenalidomida (Revlimid®) pertenecen a la clase de fármacos conocidos como medicamentos inmunomodulantes. La talidomida se usó primero en el tratamiento de sindrome mielodisplásico. Este medicamento ayudó a algunos pacientes, pero muchas personas dejaron de usarlo debido a los efectos secundarios La lenalidomida es un medicamento más reciente asociado con la talidomida que causa menos efectos secundarios. Parece funcionar bien con el síndrome mielodisplásico de bajo grado, y elimina la necesidad de transfusiones en alrededor de la mitad de los pacientes tratados. El medicamento parece funcionar de la mejor manera en las personas cuyas células de el síndrome mielodisplásico carecen de una parte del cromosoma número 5 (llamado del(5q) o 5q-), y está aprobado por la FDA para tratar estos pacientes. También puede ayudar a los pacientes que no presentan este cromosoma anormal.

Los efectos secundarios incluyen:

  • Disminución de recuentos sanguíneos (con más frecuencia glóbulos blancos y plaquetas).
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Cansancio y debilidad.

Ambos medicamentos también puede aumentar el riesgo de graves coágulos sanguíneos que comienzan en las venas de las piernas (llamada trombosis venosa profunda). Parte de una trombosis venosa profunda puede desprenderse y trasladarse hasta los pulmones (embolia pulmonar), donde puede causar problemas para respirar o incluso la muerte. Muchos expertos creen que los pacientes que reciben este medicamento también deben recibir alguna clase de tratamiento para prevenir los coágulos sanguíneos.

Cuando la talidomina estuvo disponible por primera vez en los años ’60, se descubrió que causaba graves defectos de nacimiento si se administraba a mujeres embarazadas. Esto ocasionó que el medicamento fuera retirado del mercado por muchos años. Actualmente, sólo está disponible a través de un programa especial de una compañía farmacéutica. La lenalidomida no ha mostrado que cause defectos de nacimiento, pero la preocupación sobre este riesgo también ha limitado la disponibilidad de este medicamento.

Inmunosupresión : Los medicamentos que suprimen el sistema inmunológico pueden ayudar a algunos pacientes con el síndrome mielodisplásico. Con más frecuencia, estos medicamentos se usan en pacientes con anemia aplásica, una afección en donde el sistema inmunológico ataca la médula ósea, lo que ocasiona bajos recuentos sanguíneos.

Un medicamento llamado globulina antitimocito ha ayudado a algunas personas, usualmente más jóvenes, con síndrome mielodisplásico. El medicamento es un anticuerpo que actúa contra un tipo de glóbulo blanco llamada linfocito-T. Los linfocitos-T ayudan a controlar las reacciones inmunes. En algunos pacientes, los linfocitos-T interfieren con la producción normal de células sanguíneas. La globulina antitimocito se administra como infusión a través de una vena. Se tiene que administrar en un hospital, ya que algunas veces puede causar graves reacciones alérgicas, lo que ocasiona baja presión arterial y problemas para respirar.

Otro medicamento que funciona al suprimir el sistema inmunológico se llama ciclosporina. Se usó primero para bloquear las respuestas inmunes en las personas que se han sometido a trasplantes de órgano s o de médula ósea, aunque ha ayudado a algunos pacientes con síndrome mielodisplásico. Los efectos secundarios de la ciclosporina incluyen pérdida de apetito y daño renal.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/sindromesmielodisplasicos/guiadetallada/sindromes-mielodisplasicos-treating-chemotherapy

Fecha de actualización: 24/Octubre/2013

Tipos de Cáncer > Síndrome Mielodisplásico > Tratamiento: Quimioterapia

Tipos de Cáncer > Síndrome Mielodisplásico > Tratamiento: Quimioterapia

Quimioterapia para el síndrome mielodisplásico

La quimioterapia es el uso de medicamentos para tratar una enfermedad como el cáncer. Los medicamentos se pueden ingerir en forma de pastillas o se pueden inyectar con una aguja en la vena o el músculo. Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a la mayoría de las áreas del cuerpo, y se consideran tratamiento sistémico. Este tipo de tratamiento es útil para enfermedades como el síndrome mielodisplásico que no están localizadas en una parte del cuerpo. El propósito de la quimioterapia es eliminar las células madre anormales y permitir el crecimiento de nuevas células normales.

Quimioterapia convencional

Debido a que el síndrome mielodisplásico puede convertirse en leucemia aguda, es posible que los pacientes reciban el mismo tratamiento que los pacientes con leucemia. Los medicamentos de quimioterapia que se usan a menudo para el síndrome mielodisplásico y la leucemia mieloide incluyen citarabina con idarubicina, citarabina con topotecán, y citarabina con fludarabina. Este tipo de tratamiento puede ayudar a algunos pacientes, pero ocasiona muchos efectos secundarios graves. Las complicaciones de la quimioterapia pueden acelerar la muerte, particularmente en las personas de edad muy avanzada. A pesar de esto, este tratamiento puede ser una opción para algunos pacientes con síndrome mielodisplásico avanzado.

Otra opción es administrar dosis más bajas de medicamentos de quimioterapia. Este método puede reducir la probabilidad de graves efectos secundarios.

Los medicamentos de quimioterapia pueden causar muchos efectos secundarios. Los efectos secundarios dependen del tipo y dosis de los medicamentos administrados, así como de la duración del tiempo que se administran. Entre los efectos secundarios comunes se encuentran:

  • Caída del cabello.
  • Llagas en la boca
  • Falta de apetito.
  • Náusea y vómito.
  • Bajos recuentos sanguíneos.

A menudo, la quimioterapia disminuye la producción de sangre, lo que conduce a bajos recuentos sanguíneos. En el síndrome mielodisplásico, este problema usualmente empeora primero antes de que mejore. Esto puede resultar en la disminución de la resistencia a infecciones (debido a los bajos recuentos de glóbulos blancos), a que le salgan moretones o sangre con facilidad (debido a los bajos recuentos de plaquetas) y a que tenga cansancio (debido a los bajos recuentos de glóbulos rojos).

A veces, cuando los recuentos de glóbulos blancos son muy bajos durante el tratamiento, los pacientes pueden disminuir su riesgo de infección si evitan la exposición a bacterias, hongos o virus. Puede que se recomiende el uso de una mascarilla protectora cuando estén rodeados de mucha gente y en áreas en construcción. Durante este período, los pacientes deberán ser particularmente cuidadosos con el lavado de sus manos y evitar las flores frescas y el consumo de frutas y verduras crudas, así como otros alimentos que podrían ser portadores de gérmenes. Otra manera importante de proteger a los pacientes con niveles bajos de glóbulos blancos contra las infecciones es el tratamiento con antibióticos potentes. Éstos se pueden administrar antes de que aparezcan los signos de infección o ante el primer signo de que pudiera estarse originando una.

Mientras los niveles de plaquetas están bajos, el paciente puede recibir transfusiones de plaquetas como medida para prevenir o tratar el sangrado. En forma similar, el cansancio causado por la disminución de los niveles de glóbulos rojos se puede tratar con transfusiones de estas células o con factores de crecimiento, tal como eritropoyetina para aumentar los recuentos de glóbulos rojos.

La mayoría de estos efectos secundarios son temporales y desaparecerán una vez concluido el tratamiento. Su equipo de atención médica también puede sugerirle algunas maneras para disminuir los efectos secundarios. Por ejemplo, se pueden suministrar otros medicamentos junto con la quimioterapia para prevenir o reducir la náusea y el vómito.

Los medicamentos de quimioterapia también pueden dañar los órgano s como los riñones, el hígado, los testículos, los ovarios, el cerebro, el corazón y los pulmones. Con una supervisión cuidadosa, estos efectos secundarios son poco comunes. Si se producen efectos secundarios graves, es posible que se tengan que reducir o interrumpir los tratamientos de quimioterapia, al menos temporalmente.

La supervisión minuciosa y el ajuste de las dosis de los medicamentos son importantes debido a que algunos efectos secundarios pueden ser permanentes.

Agentes hipometilantes

En realidad, estos medicamentos son una forma de quimioterapia que afecta la manera que los genes son controlados. En caso de síndrome mielodisplásico, estos medicamentos ayudan al reducir los genes que promueven el crecimiento de las células. Además, destruyen las células que se dividen rápidamente. Ejemplos de este tipo de medicamento incluye azacitidina (Vidaza®) y decitabina (Dacogen®). En algunos pacientes, estos medicamentos mejoran los recuentos sanguíneos, reducen la probabilidad de padecer leucemia e incluso prolongan la vida. Puede que los recuentos de glóbulos rojos mejoren lo suficiente como para suspender las transfusiones.

Estos medicamentos causan algunos de los mismos efectos secundarios que la quimioterapia regular, aunque estos efectos secundarios usualmente son leves. Éstos incluyen:

  • Náuseas , vómitos.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Cansancio y debilidad.
  • Bajos recuentos sanguíneos (con más frecuencia glóbulos blancos o plaquetas).

Tratamientos inmunitarios

Medicamentos para la modulación inmune:Los medicamentostalidomida y lenalidomida (Revlimid®) pertenecen a la clase de fármacos conocidos como medicamentos inmunomodulantes. La talidomida se usó primero en el tratamiento de sindrome mielodisplásico. Este medicamento ayudó a algunos pacientes, pero muchas personas dejaron de usarlo debido a los efectos secundarios La lenalidomida es un medicamento más reciente asociado con la talidomida que causa menos efectos secundarios. Parece funcionar bien con el síndrome mielodisplásico de bajo grado, y elimina la necesidad de transfusiones en alrededor de la mitad de los pacientes tratados. El medicamento parece funcionar de la mejor manera en las personas cuyas células de el síndrome mielodisplásico carecen de una parte del cromosoma número 5 (llamado del(5q) o 5q-), y está aprobado por la FDA para tratar estos pacientes. También puede ayudar a los pacientes que no presentan este cromosoma anormal.

Los efectos secundarios incluyen:

  • Disminución de recuentos sanguíneos (con más frecuencia glóbulos blancos y plaquetas).
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Cansancio y debilidad.

Ambos medicamentos también puede aumentar el riesgo de graves coágulos sanguíneos que comienzan en las venas de las piernas (llamada trombosis venosa profunda). Parte de una trombosis venosa profunda puede desprenderse y trasladarse hasta los pulmones (embolia pulmonar), donde puede causar problemas para respirar o incluso la muerte. Muchos expertos creen que los pacientes que reciben este medicamento también deben recibir alguna clase de tratamiento para prevenir los coágulos sanguíneos.

Cuando la talidomina estuvo disponible por primera vez en los años ’60, se descubrió que causaba graves defectos de nacimiento si se administraba a mujeres embarazadas. Esto ocasionó que el medicamento fuera retirado del mercado por muchos años. Actualmente, sólo está disponible a través de un programa especial de una compañía farmacéutica. La lenalidomida no ha mostrado que cause defectos de nacimiento, pero la preocupación sobre este riesgo también ha limitado la disponibilidad de este medicamento.

Inmunosupresión : Los medicamentos que suprimen el sistema inmunológico pueden ayudar a algunos pacientes con el síndrome mielodisplásico. Con más frecuencia, estos medicamentos se usan en pacientes con anemia aplásica, una afección en donde el sistema inmunológico ataca la médula ósea, lo que ocasiona bajos recuentos sanguíneos.

Un medicamento llamado globulina antitimocito ha ayudado a algunas personas, usualmente más jóvenes, con síndrome mielodisplásico. El medicamento es un anticuerpo que actúa contra un tipo de glóbulo blanco llamada linfocito-T. Los linfocitos-T ayudan a controlar las reacciones inmunes. En algunos pacientes, los linfocitos-T interfieren con la producción normal de células sanguíneas. La globulina antitimocito se administra como infusión a través de una vena. Se tiene que administrar en un hospital, ya que algunas veces puede causar graves reacciones alérgicas, lo que ocasiona baja presión arterial y problemas para respirar.

Otro medicamento que funciona al suprimir el sistema inmunológico se llama ciclosporina. Se usó primero para bloquear las respuestas inmunes en las personas que se han sometido a trasplantes de órgano s o de médula ósea, aunque ha ayudado a algunos pacientes con síndrome mielodisplásico. Los efectos secundarios de la ciclosporina incluyen pérdida de apetito y daño renal.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/sindromesmielodisplasicos/guiadetallada/sindromes-mielodisplasicos-treating-chemotherapy

Fecha de actualización: 24/Octubre/2013

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