Tipos de Cáncer > Cáncer de Esófago > Tratamiento: Endoscópicos

Varios tipos de tratamientos para el cáncer de esófago se pueden realizar al pasar un endoscopio (un tubo largo, y flexible) por la garganta hasta el esófago. Algunos de estos tratamientos se pueden usar para tratar de curar cánceres en etapas iniciales, o incluso para prevenir que se originen al tratar el esófago de Barrett o la displasia. Otros tratamientos se usan principalmente para ayudar a aliviar síntomas de los cánceres de esófago más avanzados que no se pueden remover.

Resección mucosal endoscópica

La resección mucosal endoscópico es una técnica donde se remueve el revestimiento interno del esófago con instrumentos adheridos al endoscopio. Este estudio se puede usar para displasia (precáncer) y para tumores únicos o pequeños del esófago.

Después de remover el tejido anormal, los pacientes toman medicamentos llamados inhibidores de la bomba de protones para suprimir la producción de ácido en el estómago. Esto puede evitar que la enfermedad regrese.

Terapia fotodinámica

La terapia fotodinámica (PDT) es un método que se puede usar para tratar el precáncer de esófago (displasia) y algunos cánceres de esófago en etapas iniciales. Éstos se pueden encontrar cuando se hace la biopsia de esófago de Barrett. Además, la PDT se puede usar para ayudar con los síntomas de algunos cánceres que están tan avanzados que no se pueden remover.

Para esta técnica, un medicamento activado por luz, llamado sodio porfimer (Photofrin®), se inyecta en una vena. En el transcurso de los próximos días, el medicamento es más probable que se acumule más en células cancerosas que en células normales. Luego se dirige un tipo especial de luz láser hacia el cáncer a través de un endoscopio. Esta luz provoca cambios en el medicamento que se ha acumulado en el interior de las células cancerosas, convirtiéndolo en un nuevo químico que puede destruirlas. Luego se pueden remover las células muertas varios días después durante una endoscopia superior. Puede que este proceso se repita en caso necesario.

La ventaja de la terapia fotodinámica es que puede destruir células cancerosas con muy poco daño a las células normales. Sin embargo, debido a que la sustancia química tiene que ser activada por la luz, sólo puede destruir las células cancerosas que se encuentran cerca de la superficie interna del esófago (aquellas que se pueden alcanzar por la luz). La luz no puede alcanzar cánceres que se han propagado más profundamente en el esófago o en otros órgano s.

La terapia fotodinámica puede causar inflamación en el esófago por algunos días, lo que puede provocar algunos problemas para tragar. Además, se pueden formar constricciones (áreas de estrechamiento extremo) en algunos pacientes. A menudo, necesitan ser tratadas con dilatación. Otros posibles efectos secundarios incluyen sangrado u orificios en el esófago.

Algo de este medicamento también se acumula en las células normales del organismo, por ejemplo en las células de la piel y los ojos. Esto puede hacerle muy sensitivo a la luz solar o a luces potentes de interiores. Demasiada exposición puede causar reacciones graves de la piel. Por esta razón, los médicos recomiendan evitar cualquier luz potente por 4 a 6 semanas después de la inyección.

Este tratamiento puede curar algunos cánceres de esófago en sus etapas muy tempranas que no se han propagado a tejidos más profundos. Sin embargo, este procedimiento destruye el tejido, por lo que resulta difícil estar seguro de que el cáncer no se propagó a las capas más profundas del esófago. Debido a que es posible que la luz que se usa en la PDT sólo alcance aquellas células cancerosas que se encuentran cerca de la superficie del esófago, células de los cánceres más profundos podrían quedar atrás, y crecer hacia un nuevo tumor. Las personas que reciben este tratamiento necesitan hacerse endoscopias de seguimiento para asegurarse de que el cáncer no ha regresado. Además, necesitan seguir recibiendo un medicamento llamado inhibidor de la bomba de protones para detener la producción de ácido.

Ablación por radiofrecuencia

Este procedimiento se puede usar para tratar displasia en áreas de esófago de Barrett. Puede reducir la probabilidad de que se origine el cáncer en esa área.

En este procedimiento, se pasa un globo que contiene muchos electrodos pequeños hacia un área del esófago de Barrett a través de un endoscopio. Luego, el globo se infla para que los electrodos estén en contacto con el revestimiento interior del esófago. Entonces se pasa una corriente eléctrica, lo que destruye las células en el revestimiento al calentarlas.

Con el paso del tiempo, más células crecerán para reemplazar las células de Barrett. Después del procedimiento, el paciente necesita recibir medicamentos para bloquear la producción de ácido estomacal. Se hace periódicamente una endoscopia (con biopsias) para vigilar cualquier cambio adicional en el revestimiento del esófago. La ablación por radiofrecuencia rara vez causa constricciones (estrechamiento) o sangrado en el esófago.

Ablación con láser

Esta técnica se puede usar para ayudar a abrir el esófago cuando está bloqueado por un cáncer avanzado. Esto puede ayudar a aliviar los problemas al tragar.

En este tratamiento, se dirige un rayo láser al cáncer a través de la punta de un endoscopio. El láser abre el esófago al vaporizar y coagular el tejido canceroso. El láser que se usa se llama láser neodimio: itrio-aluminio-granate (Nd: YAG). La mayoría de los pacientes se benefician de la endoscopia con láser, aunque el cáncer a menudo crece nuevamente, por lo que puede que sea necesario repetir el procedimiento cada 1 o 2 meses.

Coagulación con plasma de argón

Esta técnica es similar a la ablación con láser, pero usa gas de argón y una chispa de alto voltaje administrado a través de la punta de un endoscopio. La chispa causa que el gas alcance temperaturas muy altas, lo que entonces se puede dirigir al tumor. Este método se usa para ayudar a eliminar obstrucciones en el esófago cuando el paciente tiene dificultad al tragar.

Electrocoagulación (electrofulguración)

Este método conlleva pasar una sonda hacia el esófago a través de un endoscopio y luego quemar el tumor con corriente eléctrica. En algunos casos, este tratamiento puede ayudar a aliviar el bloqueo del esófago.

Endoprótesis esofágica

Una endoprótesis (stent) es un dispositivo hecho de material de malla. Con más frecuencia, las endoprótesis son hechas de metal, aunque también se puede hacer de plástico. Se coloca un stent en el esófago a lo largo del tumor durante una endoscopia. Una vez colocado, él mismo se expande para convertirse en un tubo que ayuda a mantener abierto el esófago.

El éxito del stent depende del tipo que se usa y el lugar donde se coloca. Estos dispositivos aliviarán la dificultad al tragar en la mayoría de los pacientes que son tratados. A menudo se usan después de otros tratamientos para ayudar a mantener abierto el esófago.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeesofago/guiadetallada/cancer-de-esofago-treating-endoscopic-treatments

Fecha de actualización: 26/Julio/2013


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Testimonio

Andrés Medina Ortíz
Tengo 9 años con enfermedades...
Todas las enfermedades me han enseñado algo... pero el cáncer me hizo más humano y más humilde. Leer más

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