Tipos de Cáncer > Leucemia Mieloide Aguda > Leucemia Mieloide Aguda

A la leucemia mieloide aguda se le conoce por muchos nombres, incluyendo leucemia mielocítica aguda, leucemia mielógena aguda, leucemia granulocítica aguda y leucemia no linfocítica aguda. El término "aguda" significa que la leucemia puede progresar rápidamente y, si no se trata, probablemente sea fatal en pocos meses.

La leucemia mieloide aguda es un cáncer que se origina en las células que normalmente madurarían hacia los diferentes tipos de células sanguíneas. La mayoría de los casos se originan de células que se convertirían en glóbulos blancos (pero no en linfocitos), pero en algunos casos se desarrollan en otros tipos de células formadoras de la sangre. La leucemia aguda que se origina en los linfocitos se llama leucemia linfocítica aguda.

La leucemia mieloide aguda se inicia en la médula ósea (la parte interior blanda de los huesos, donde se producen las nuevas células sanguíneas), pero en la mayoría de los casos pasa rápidamente a la sangre. Algunas veces, se puede propagar a otras partes del cuerpo, como a los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y los testículos (en los hombres).

Algunas veces se propaga a otras partes del cuerpo, incluyendo los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y los testículos. Otros tipos de cáncer pueden comenzar en estos órgano s y propagarse después a la médula ósea, pero estos cánceres que comienzan en otro lugar y se propagan después a la médula ósea no son leucemia.

Tipos de leucemia

No todas las leucemias son iguales. Las leucemias se dividen en cuatro tipos principales. Cuando los médicos identifican el tipo de leucemia específico que padece el paciente, pueden hacer un mejor pronóstico (tener una mejor perspectiva) y seleccionar el mejor tratamiento.

Leucemia aguda versus leucemia crónica

El primer factor para clasificar la leucemia de un paciente es si la mayoría de las células anormales son maduras (parecen glóbulos blancos normales) o inmaduras (más bien parecen células madre).

En la leucemia aguda, las células de la médula ósea no pueden madurar apropiadamente. Las células leucémicas inmaduras continúan reproduciéndose y acumulándose. Sin tratamiento, la mayoría de los pacientes con leucemia aguda vivirían sólo unos meses. Algunos tipos de leucemia aguda responden bien al tratamiento, y muchos pacientes se pueden curar. Otros tipos de leucemia aguda tienen una perspectiva menos favorable.

En la leucemia crónica, las células pueden madurar parcialmente, pero no por completo. Estas células no son normales, aunque parezcan ser bastante normales. Por lo general, no combaten las infecciones tan bien como los glóbulos blancos normales, y sobreviven más tiempo, se acumulan y desplazan a las células normales. La leucemia crónica tiende a progresar por un periodo de tiempo más prolongado, y la mayoría de los pacientes puede vivir por muchos años. Sin embargo, las leucemias crónicas son generalmente más difíciles de curar que las leucemias agudas.

Leucemia mieloide versus leucemia linfocítica

El segundo factor para clasificar la leucemia es el tipo de células de la médula ósea que están afectadas.

Las leucemias que se inician como células mieloides en etapa temprana, glóbulos blancos (que no sean linfocitos), glóbulos rojos o células productoras de plaquetas (megacariocitos), son leucemias mieloides (también conocida como leucemias mielocíticas, mielógenas o no linfocíticas).

Si el cáncer comienza en las primeras etapas de los linfocitos, se llama leucemia linfocítica (también conocida como leucemia linfoide o linfoblástica). Los linfomas también son cánceres que se originan en los linfocitos. No obstante, a diferencia de las leucemias linfocíticas que se desarrollan en la médula ósea, los linfomas se desarrollan de células en los ganglios linfáticos o en otros órgano s.

Dependiendo de si las leucemias son agudas o crónicas, y si son mieloides o linfocíticas, se pueden dividir en cuatro grupos principales:

  • Leucemia mieloide o mielógena aguda.
  • Leucemia mieloide o mielógena crónica.
  • Leucemia linfocítica o linfoblástica aguda.
  • Leucemia linfocítica crónica.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/leucemiamieloidenaaguda/guiadetallada/leucemia-mieloide-mielogena-aguda-what-is-a-m-l

Fecha de actualización: 20/Mayo/2014

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Tipos de Cáncer > Leucemia Mieloide Aguda > Leucemia Mieloide Aguda

A la leucemia mieloide aguda se le conoce por muchos nombres, incluyendo leucemia mielocítica aguda, leucemia mielógena aguda, leucemia granulocítica aguda y leucemia no linfocítica aguda. El término "aguda" significa que la leucemia puede progresar rápidamente y, si no se trata, probablemente sea fatal en pocos meses.

La leucemia mieloide aguda es un cáncer que se origina en las células que normalmente madurarían hacia los diferentes tipos de células sanguíneas. La mayoría de los casos se originan de células que se convertirían en glóbulos blancos (pero no en linfocitos), pero en algunos casos se desarrollan en otros tipos de células formadoras de la sangre. La leucemia aguda que se origina en los linfocitos se llama leucemia linfocítica aguda.

La leucemia mieloide aguda se inicia en la médula ósea (la parte interior blanda de los huesos, donde se producen las nuevas células sanguíneas), pero en la mayoría de los casos pasa rápidamente a la sangre. Algunas veces, se puede propagar a otras partes del cuerpo, como a los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y los testículos (en los hombres).

Algunas veces se propaga a otras partes del cuerpo, incluyendo los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y los testículos. Otros tipos de cáncer pueden comenzar en estos órgano s y propagarse después a la médula ósea, pero estos cánceres que comienzan en otro lugar y se propagan después a la médula ósea no son leucemia.

Tipos de leucemia

No todas las leucemias son iguales. Las leucemias se dividen en cuatro tipos principales. Cuando los médicos identifican el tipo de leucemia específico que padece el paciente, pueden hacer un mejor pronóstico (tener una mejor perspectiva) y seleccionar el mejor tratamiento.

Leucemia aguda versus leucemia crónica

El primer factor para clasificar la leucemia de un paciente es si la mayoría de las células anormales son maduras (parecen glóbulos blancos normales) o inmaduras (más bien parecen células madre).

En la leucemia aguda, las células de la médula ósea no pueden madurar apropiadamente. Las células leucémicas inmaduras continúan reproduciéndose y acumulándose. Sin tratamiento, la mayoría de los pacientes con leucemia aguda vivirían sólo unos meses. Algunos tipos de leucemia aguda responden bien al tratamiento, y muchos pacientes se pueden curar. Otros tipos de leucemia aguda tienen una perspectiva menos favorable.

En la leucemia crónica, las células pueden madurar parcialmente, pero no por completo. Estas células no son normales, aunque parezcan ser bastante normales. Por lo general, no combaten las infecciones tan bien como los glóbulos blancos normales, y sobreviven más tiempo, se acumulan y desplazan a las células normales. La leucemia crónica tiende a progresar por un periodo de tiempo más prolongado, y la mayoría de los pacientes puede vivir por muchos años. Sin embargo, las leucemias crónicas son generalmente más difíciles de curar que las leucemias agudas.

Leucemia mieloide versus leucemia linfocítica

El segundo factor para clasificar la leucemia es el tipo de células de la médula ósea que están afectadas.

Las leucemias que se inician como células mieloides en etapa temprana, glóbulos blancos (que no sean linfocitos), glóbulos rojos o células productoras de plaquetas (megacariocitos), son leucemias mieloides (también conocida como leucemias mielocíticas, mielógenas o no linfocíticas).

Si el cáncer comienza en las primeras etapas de los linfocitos, se llama leucemia linfocítica (también conocida como leucemia linfoide o linfoblástica). Los linfomas también son cánceres que se originan en los linfocitos. No obstante, a diferencia de las leucemias linfocíticas que se desarrollan en la médula ósea, los linfomas se desarrollan de células en los ganglios linfáticos o en otros órgano s.

Dependiendo de si las leucemias son agudas o crónicas, y si son mieloides o linfocíticas, se pueden dividir en cuatro grupos principales:

  • Leucemia mieloide o mielógena aguda.
  • Leucemia mieloide o mielógena crónica.
  • Leucemia linfocítica o linfoblástica aguda.
  • Leucemia linfocítica crónica.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/leucemiamieloidenaaguda/guiadetallada/leucemia-mieloide-mielogena-aguda-what-is-a-m-l

Fecha de actualización: 20/Mayo/2014

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Todas las enfermedades me han enseñado algo... pero el cáncer me hizo más humano y más humilde. Leer más

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