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Alteración de las emociones en el cáncer de ovario

Alteración de las emociones en el cáncer de ovario

El cáncer de ovario puede causar una gran crisis de una mujer, debido a que diversos factores se involucran, tales como: la representación social que se tiene de la muerte, la sensación de incapacidad, el deterioro corporal y la mutilación física, entre otros.

Es normal que usted tenga diversas emociones, las respuestas emocionales son múltiples y dependen de cada persona, sin embargo, la mayoría de las pacientes refieren sentirse mutiladas, e incluso menos mujeres tras haber sufrido alguna cirugía, aunque los efectos de la cirugía no son visibles, las pacientes se viven de una manera distinta y muchas de ellas tienen sensaciones desagradables en las zona de la cirugía, presentan problemas en su vida sexual, desarrollan trastornos de depresión y se sienten inseguras para relacionarse con alguna pareja, esto se debe en la mayoría de los casos, a que en la sociedad en la que vivimos le damos una gran relevancia al área genital que además se relaciona con la posibilidad de tener hijos.

En diferentes estudios se ha encontrado que las mujeres jóvenes con este tipo de cáncer presentan dificultades para relacionarse con su pareja, tiene temores sobre su futuro y se preocupan por su fertilidad; por otro lado, las mujeres mayores no presentan estas preocupaciones, pero sí presentan algunos problemas en su vida sexual.

Es fundamental que busque algún apoyo profesional, la asesoría sexual con un experto puede ayudarle a sentirse mejor, acérquese a algún especialista o llame al 01 800 22 62 371 de lunes a viernes de 9 a 17 horas en donde una sexóloga podrá ayudarle.

Fuente: Revista de Psicología

Fecha de actualización: 9 de diciembre de 2016

Estructura del órgano

Estructura del órgano

El cáncer ovárico es aquel que se origina en los ovarios. Los ovarios son glándulas reproductoras encontradas sólo en las mujeres que producen los óvulos para la reproducción. Los óvulos viajan a través de las trompas de Falopio hacia el útero donde el óvulo fertilizado se implanta y se desarrolla en un feto. Además, los ovarios son la fuente principal de las hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona. Un ovario está en cada lado del útero en la pelvis.

Los ovarios están compuestos por tres tipos principales de células:

  • Células epiteliales, la cuales cubren el ovario.
  • Células germinales que se encuentran en el interior del ovario. Estas células forman los óvulos que son liberados hacia las trompas de Falopio cada mes durante los años reproductivos.
  • Las células estromales, las cuales forman el tejido de soporte o estructural que sostienen el ovario y que producen principalmente las hormonas femeninas estrógeno y progesterona.

Cada uno de estos tipos de células se puede desarrollar en un tipo diferente de tumor. Existen tres tipos principales de tumores ováricos:

  • Los tumores epiteliales se originan de las células que cubren la superficie externa del ovario. La mayoría de los tumores ováricos son tumores de células epiteliales.
  • Los tumores de células germinales se originan de las células que producen los óvulos .
  • Los tumores estromales se originan de las células del tejido estructural que sostienen el ovario y producen las hormonas femeninas estrógeno y progesterona.

La mayoría de estos tumores son benignos (no cancerosos) y nunca se propagan fuera del ovario. Los tumores se pueden tratar mediante la extirpación quirúrgica de un ovario o de parte del ovario que contiene el tumor.

Los tumores ováricos que no son benignos son malignos (cancerosos) o tumores de bajo potencial maligno. Estos tipos se pueden propagar (hacer metástasis) a otras partes del cuerpo, y pueden causar la muerte.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-what-is-what-is-ovarian-cancer

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Cáncer de Ovario

Cáncer de Ovario

Tumor es ováricos epiteliales benignos

La mayoría de los tumores ováricos epiteliales son benignos, no se propagan y generalmente no conducen a enfermedades graves. Existen varios tipos de tumores epiteliales benignos, incluidos los cistoadenomas serosos, los cistoadenomas mucinosos y los tumores de Brenner.

Tumor es de bajo potencial maligno

Cuando se observan con el microscopio, algunos tumores ováricos epiteliales no se ven claramente como cancerosos. Éstos se denominan tumores de bajo potencial maligno. También se les conoce como cáncer ovárico epitelial fronterizo. Estos tumores se diferencian de los cánceres ováricos típicos porque no crecen hacia el tejido de sostén del ovario (llamado estroma ovárico). Asimismo, si se propagan fuera del ovario, como por ejemplo, a la cavidad abdominal, es posible que crezcan en el revestimiento del abdomen, pero a menudo no hacia el interior de éste.

Estos cánceres tienden a afectar a las mujeres más jóvenes en comparación con los cánceres ováricos típicos. Los tumores LMP crecen lentamente y tienen menos probabilidades de causar la muerte que la mayoría de los cánceres de ovario. Aunque pueden causar la muerte, esto no es común que ocurra.

Tumor es ováricos epiteliales malignos

Los tumores epiteliales cancerosos reciben el nombre de carcinomas. Aproximadamente de 85 a 90% de los cánceres de ovario son carcinomas ováricos epiteliales. Cuando alguien dice que tuvo cáncer de ovario, por lo general significa que se trataba de este tipo de cáncer. Cuando estos tumores se observan con un microscopio, las células tienen varias características que se pueden utilizar para clasificar a los carcinomas ováricos epiteliales en diferentes tipos. El tipo seroso es por mucho el más común, pero existen otros tipos como mucinosos, endometrioides y decélulas claras.

Si las células no lucen como cualquiera de estos cuatro subtipos, al tumor se le llama indiferenciado. Los carcinomas ováricos epiteliales indiferenciados tienden a crecer y propagarse más rápidamente que los otros tipos. Los carcinomas ováricos epiteliales son clasificados por estos subtipos, aunque también se les asigna un grado y una etapa.

El grado clasifica el tumor de acuerdo con su similitud con el tejido normal en una escala de 1, 2 ó 3. Los carcinomas ováricos epiteliales de grado 1 se parecen más al tejido normal y tienden a tener un mejor pronóstico. Por otro lado, los carcinomas ováricos epiteliales de grado 3 se parecen menos al tejido normal y generalmente tienen un peor pronóstico. Los tumores de grado 2 lucen y actúan entre los de grado 1 y 3.

La etapa del tumor describe la extensión de la propagación del tumor desde donde se originó en el ovario. El cáncer epitelial de los ovarios suele propagarse primero al revestimiento y a los órgano s de la pelvis y el abdomen (barriga). Esto puede producir una acumulación de líquido en la cavidad abdominal (ascitis). A medida que la enfermedad avanza, se puede propagar a los pulmones y al hígado, o en pocas ocasiones, al cerebro, los huesos o la piel. La clasificación por etapas se explica en detalles más adelante.

Carcinoma peritoneal primario

El carcinoma peritoneal primario es un cáncer poco común estrechamente asociado al cáncer epitelial de ovario. En la cirugía, este carcinoma luce igual que el cáncer epitelial de ovario que se ha propagado a través del abdomen. En un microscopio, el carcinoma peritoneal primario también luce como el cáncer epitelial de ovario. Otros nombres para este cáncer incluyen carcinoma peritoneal primario extra ovárico (fuera del ovario) o carcinoma papilar en superficie serosa.

El carcinoma peritoneal primario parece originarse de las células en el revestimiento de la pelvis y el abdomen. El revestimiento se llamaperitoneo. Estas células son muy similares a las células que están en la superficie de los ovarios. Algunos expertos creen que este carcinoma puede originarse en las células que revisten las trompas de Falopio.

Al igual que el cáncer de ovario, el carcinoma peritoneal primario tiende a propagarse por las superficies de la pelvis y el abdomen, por lo que a menudo es difícil saber dónde se originó exactamente el cáncer. Este tipo de cáncer puede ocurrir en mujeres que aún tienen sus ovarios, aunque es de mayor preocupación en mujeres cuyos ovarios se han extirpados para prevenir el cáncer de ovario. Este cáncer rara vez ocurre en hombres.

Los síntomas del carcinoma peritoneal son similares a los del cáncer de ovario, incluyendo dolor abdominal o inflamación, náusea, vómitos, indigestión y un cambio en los hábitos de evacuación. Además, al igual que el cáncer ovárico, este carcinoma puede elevar el nivel sanguíneo de un marcador tumoral llamado CA-125.

Por lo general, las mujeres con carcinoma peritoneal reciben el mismo tratamiento que las mujeres que tienen cáncer ovárico propagado ampliamente. Esto podría incluir cirugía para extirpar tanto cáncer como sea posible seguida de quimioterapia como la que se administra para el cáncer ovárico. Su pronóstico es probablemente similar al del cáncer ovárico propagado ampliamente.

Cáncer en trompas de Falopio

El cáncer en trompas de Falopio es otro tipo poco común de cáncer que comienza en el conducto que lleva un óvulo del ovario al útero (trompa de Falopio). Al igual que el carcinoma peritoneal, el cáncer en trompas de Falopio y ovario tiene síntomas similares. El tratamiento para el cáncer en trompas de Falopio es muy similar al del cáncer ovárico, aunque el pronóstico es ligeramente mejor.

Tumor es de las células germinales

Las células germinales son las que usualmente forman los óvulos . La mayoría de los tumores de células germinales son benignos, aunque algunos son cancerosos y pueden poner en riesgo la vida. Menos del 2% de los cánceres de ovario son de origen de células germinales. En general, tienen un buen pronóstico, con más de nueve de cada 10 pacientes sobreviviendo al menos 5 años después del diagnóstico. Existen varios subtipos de tumores de células germinales. Los tumores de células germinales más comunes son teratomas, disgerminomas, tumores del seno endodérmico y coriocarcinomas. Los tumores de células germinales también pueden ser una mezcla de más de un solo subtipo.

Teratoma

Este tipo de cáncer consiste de tumores de las células germinales con áreas que, al observarse en un microscopio, se asemejan a cada una de las tres capas de un embrión en desarrollo: el endodermo (la capa más profunda), elmesodermo (la capa intermedia) y el ectodermo (la capa exterior). Este tumor de células germinales tiene una forma benigna llamada teratoma maduro y una forma cancerosa llamada teratoma inmaduro.

El teratoma maduro es, por mucho, el tumor ovárico de células germinales más frecuente. Se trata de un tumor benigno que por lo general afecta a mujeres en edad de procreación (desde jóvenes adolescentes hasta los 49 años). A menudo se denomina quiste dermoide debido a que su revestimiento se asemeja a la piel. Estos tumores o quistes contienen diversas clases de tejidos benignos incluyendo los huesos, el pelo y los dientes. Se cura al paciente mediante la extirpación quirúrgica del quiste.

Los teratomas inmaduros son un tipo de cáncer. Se presentan en niñas y mujeres jóvenes, por lo general menores de 18 años. Estos tumores cancerosos son poco frecuentes y contienen células que se asemejan a tejidos embrionarios o fetales, tales como el tejido conectivo, las vías respiratorias y el cerebro. Cuando no se han extendido más allá del ovario y son relativamente más maduros (teratoma inmaduro de grado 1), se tratan mediante la extirpación quirúrgica del ovario. Por otro lado, cuando se han extendido más allá del ovario y/o una gran parte del tumor tiene un aspecto muy inmaduro (teratomas inmaduros de grado 2 ó 3), se recomienda quimioterapia, además de cirugía.

Disgerminoma

Este tipo de cáncer es poco común, pero es el cáncer ovárico de células germinales más común. Por lo general afecta a mujeres adolescentes o de entre 20 y 29 años de edad. Los disgerminomas se consideran malignos (cancerosos), pero la mayoría no crece ni se extienden con mucha rapidez. Cuando están circunscritos al ovario, más del 75% de las pacientes se curan mediante la extirpación quirúrgica del ovario, sin ningún otro tratamiento. Incluso si el tumor se ha extendido más allá del ovario (o si regresa luego), la cirugía, la radiación y/o la quimioterapia resultan eficaces en controlar o curar la enfermedad en aproximadamente el 90% de las pacientes.

Tumor del seno endodérmico (tumor del saco vitelino) y coriocarcinoma

Normalmente, estos tumores poco frecuentes afectan a niñas y a mujeres jóvenes. Suelen crecer y extenderse con rapidez, pero, por lo general, son muy sensibles a la quimioterapia. Los coriocarcinomas que se originan en la placenta (durante el embarazo), son más comunes que la clase que comienza en el ovario. Los coriocarcinomas placentarios suelen tener una mejor respuesta a la quimioterapia que los coriocarcinomas ováricos.

Tumor es estromales

Aproximadamente del 1% de los cánceres de ovario son tumores de células estromales. Más de la mitad de los tumores estromales se presentan en mujeres mayores de 50 años, pero alrededor del 5% de los tumores estromales ocurren en las niñas.

El síntoma más común de estos tumores es el sangrado vaginal anormal. Esto ocurre porque muchos de estos tumores producen hormonas femeninas (estrógeno). Estas hormonas pueden causar sangrado vaginal (como un periodo) que comienza de nuevo después de la menopausia. También pueden causar periodos menstruales y desarrollo de los senos en las niñas antes de la pubertad.

Con menos frecuencia, los tumores estromales producen hormonas masculinas (como la testosterona). Si se producen hormonas masculinas, los tumores pueden causar que se detengan los periodos menstruales. También pueden causar crecimiento del vello facial y del cuerpo.

Otro síntoma de los tumores estromales puede ser dolor abdominal intenso y repentino. Esto ocurre si el tumor comienza a sangrar.

Entre los tumores estromales malignos (cancerosos) se encuentran los tumores de células granulosas (el tipo más común), los tumores de teca-granulosa y los tumores de células de Sertoli-Leydig, los cuales, por lo general, se consideran cánceres de bajo grado. Los tecomas y los fibromas son tumores estromales benignos. A menudo, los tumores estromales cancerosos se encuentran en etapa temprana y tienen un buen pronóstico (más del 75% de las pacientes sobreviven por mucho tiempo).

Quiste s ováricos

Un quiste ovárico es una acumulación de líquido dentro de un ovario. La mayoría de los quistes ováricos ocurren como una parte normal del proceso de ovulación (liberación de óvulos ). Éstos son llamados quistes funcionales. Estos quistes usualmente desaparecen dentro de varios meses sin ningún tratamiento. Si usted presenta un quiste, puede que su médico quiera examinarlo nuevamente después de su próximo ciclo (periodo) para ver si se redujo el tamaño del quiste.

Un quiste ovárico causa más preocupación en una mujer que no está ovulando (como una mujer después de la menopausia o una niña que no ha comenzado sus periodos), y puede que el médico quiera hacer más pruebas. El médico también puede ordenar otras pruebas si el quiste es grande o si no desaparece en algunos meses. Aun cuando la mayoría de estos quistes son benignos (no cancerosos), un pequeño número de éstos podrían ser cancerosos. Algunas veces, la única forma de saber con certeza si el quiste es canceroso es extirpándolo mediante cirugía. Los quistes que parecen ser benignos (según la apariencia de éstos en los estudios por imágenes) se pueden observar (con exámenes físicos y estudios por imágenes repetidos), o extirpar mediante cirugía.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-what-is-what-is-ovarian-cancer

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Factores de riesgo

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es cualquier cosa que cambia su probabilidad de padecer una enfermedad, como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo. Por ejemplo, exponerse sin protección a la luz solar intensa es un factor de riesgo para el cáncer de piel. Asimismo, fumar es un factor de riesgo para un número de cánceres.

Sin embargo, los factores de riesgo no suministran toda la información. Presentar uno o incluso varios factores de riesgo no significa que dicha persona tendrá la enfermedad. Además, muchas personas que adquieren la enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos. Aun cuando una persona con cáncer de ovario tiene un factor de riesgo, a menudo es muy difícil saber cuánto pudo haber contribuido ese factor de riesgo al cáncer. Los investigadores han descubierto varios factores específicos que cambian la probabilidad de una mujer de padecer cáncer epitelial de ovario. Estos factores de riesgo no se aplican a otros tipos de cáncer ovárico menos comunes, tales como los tumores de células germinales y los tumores estromales.

Edad

El riesgo de padecer cáncer de ovario aumenta con la edad. Los cánceres de ovario son poco comunes en las mujeres menores de 40 años, y la mayoría de los cánceres ováricos se origina después de la menopausia. La mitad de todos los cánceres de ovario se encuentran en mujeres de 63 años o más.

Obesidad

Varios estudios han analizado la relación entre la obesidad y el cáncer de ovario. En general, parece que las mujeres obesas (aquellas con un índice de masa corporal de al menos 30) tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario.

Antecedentes relacionados con la reproducción

Una mujer que haya estado embarazada y que haya continuado con el embarazo hasta el final presenta un menor riesgo de cáncer de ovario en comparación con la mujer que no haya completado el embarazo. El riesgo baja con cada embarazo completo. La lactancia (amamantar al bebé) puede reducir el riesgo aún más.

Control de la natalidad

Las mujeres que han usado anticonceptivos orales (píldora anticonceptiva) tienen un menor riesgo de cáncer de ovario. El menor riesgo se observa después de solo 3 a 6 meses de usar los anticonceptivos orales, y el riesgo es menor mientras más tiempo se use la píldora. Este riesgo menor continúa por muchos años después de suspender las píldoras.

En un reciente estudio se descubrió que las mujeres que recibieron acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA o Depo-Provera CI®), un contraceptivo hormonal inyectable, tuvieron un menor riesgo de cáncer de ovario. El riesgo fue incluso menor si las mujeres lo habían usado por 3 años o más.

Cirugía ginecológica

La ligadura tubárica (amarrar los conductos) puede reducir la probabilidad de cáncer de ovario en hasta dos tercios. Una histerectomía (extirpación del útero sin remover los ovarios) también parece reducir el riesgo de cáncer de ovario alrededor de un tercio.

Medicamentos para la fertilidad

En algunos estudios, los investigadores han encontrado que el uso del medicamento para la fertilidad citrato de clomifeno (Clomid®) por más de un año, puede aumentar el riesgo de tumores ováricos. El riesgo pareció ser mayor en mujeres que no quedaron embarazadas mientras usaban el medicamento. Los medicamentos para la fertilidad parecen aumentar el riesgo del tipo de tumor ovárico conocido como "tumores de bajo potencial maligno". Si usted está tomando medicamentos para la fertilidad debe discutir los posibles riesgos del mismo con su médico. Sin embargo, las mujeres que son infértiles pueden presentar un mayor riesgo (que las mujeres fértiles), aunque no utilicen medicamentos para la fertilidad. Esto podría, en parte, deberse a que no han dado a luz o no han usado píldoras anticonceptivas (las cuales son protectoras). Se están realizando más estudios para clarificar estas asociaciones.

Andrógenos

Los andrógenos son hormonas masculinas. El danazol, un medicamento que aumenta los niveles de andrógenos, estuvo vinculado a un riesgo aumentado de cáncer de ovario en un estudio poco abarcador. En un estudio más abarcador, este vínculo no fue confirmado, pero las mujeres que toman los andrógenos presentaron un mayor riesgo de cáncer de ovario. Se planea realizar estudios adicionales de la función de los andrógenos en el cáncer de ovario.

Terapia de estrógeno y terapia de hormonas

Algunos estudios recientes sugieren que las mujeres que usan estrógenos después de la menopausia tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario. El riesgo parece ser mayor en mujeres que sólo reciben estrógeno (sin progesterona) por muchos años (al menos cinco o 10). Es menos claro que haya un riesgo aumentado para las mujeres que reciben tanto estrógeno como progesterona.

Antecedentes familiares de cáncer de ovario, de mama o cáncer colorrectal

El cáncer de ovario puede ser más común en algunas familias. El riesgo de cáncer de ovario aumenta si su madre, hermana o hija tiene, o tuvo, cáncer ovárico. El riesgo también aumenta más mientras más familiares tengan cáncer de ovario. El aumento en el riesgo de cáncer de ovario no tiene que provenir de la familia materna, pues también puede que provenga de la familia del padre.

Hasta un 10% de todos los casos de cáncer de ovario son resultado de una tendencia hereditaria a padecer la enfermedad. Un antecedente familiar de algún otro tipo de cáncer debido a una mutación (cambio) hereditaria en ciertos genes puede aumentar el riesgo de cáncer ovárico. Por ejemplo, las mutaciones en los genes BRCA1 yBRCA2 aumentan el riesgo de cáncer de mama. Por lo tanto, un familiar con cáncer de mama puede aumentar su riesgo de cáncer de ovario. Otro grupo de genes aumenta el riesgo de cáncer de colon, por lo que las mujeres que tienen este cáncer en sus familias pueden tener un mayor riesgo de cáncer de ovario. Muchos casos de cáncer epitelial de ovario familiar se deben a mutaciones genéticas hereditarias que pueden identificarse mediante pruebas genéticas.

Las mujeres con cáncer ovárico debido a algunas de estas mutaciones genéticas hereditarias pueden tener un mejor resultado que las pacientes que no tienen ningún antecedente familiar de cáncer ovárico.

Antecedentes personales de cáncer de mama

Si ha tenido cáncer de mama, puede que también tenga un mayor riesgo de cáncer de ovario. Existen varias razones para esto. Algunos de los factores de riesgo para el cáncer de ovario también pueden afectar el riesgo de cáncer de mama. El riesgo de padecer cáncer de ovario después de cáncer de mama es mayor en aquellas mujeres con antecedentes de cáncer de mama. Un antecedente familiar contundente de cáncer de mama puede ser causado por una mutación hereditaria en los genes BRCA1 o BRCA2

Talco

Se ha sugerido que el polvo de talco aplicado directamente al área genital o en servilletas sanitarias pudiera ser carcinogénico (causante de cáncer) para los ovarios. Algunos estudios sugieren un aumento muy ligero del riesgo de cáncer de ovario en las mujeres que usaron talco en el área genital. En el pasado, a veces el polvo de talco estaba contaminado con asbesto, un mineral reconocido como carcinogénico. Esto podría explicar su asociación con el cáncer de ovario en algunos estudios. Desde hace más de 20 años, por ley, los productos basados en polvo de talco para el cuerpo y la cara no pueden contener asbesto. No obstante, la seguridad de estos nuevos productos requerirá estudios de seguimiento en mujeres que los hayan usado durante muchos años. Actualmente no existen pruebas que asocien los polvos hechos de maicena con ningún cáncer en la mujer.

Alimentación

Un estudio de mujeres que siguieron una alimentación baja en grasa durante al menos 4 años mostró un menor riesgo de cáncer de ovario. Algunos estudios han mostrado una tasa reducida de cáncer de ovario en mujeres que consumen muchos vegetales, aunque otros estudios no están de acuerdo con esto. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda comer una variedad de alimentos saludables, enfatizando en aquéllos de fuente vegetal. Coma al menos 2 ½ tazas de frutas, verduras y vegetales al día, así como varias porciones de alimentos integrales de origen vegetal tales como panes, cereales, granos, arroz, pastas o frijoles. Limite la cantidad que consume de carnes rojas y procesadas (embutidos). A pesar de que el efecto de estas recomendaciones sobre alimentación para el riesgo de cáncer de ovario permanece incierto, seguirlas puede ayudar a prevenir otras enfermedades, incluyendo algunos otros tipos de cáncer.

Analgésicos

En algunos estudios, tanto la aspirina como el acetaminofén han mostrado que reducen el riesgo de cáncer de ovario. Sin embargo, la información de estos estudios no es consistente. Las mujeres que no estén tomando estos medicamentos regularmente para otras condiciones médicas no deben comenzar a hacerlo para tratar de prevenir el cáncer de ovario. Se necesitan más estudios en esta área.

Hábito de fumar y consumo de alcohol

En general, el fumar no aumenta el riesgo del cáncer de ovario, aunque está asociado con un mayor riesgo para el tipo mucinoso.

El consumir bebidas alcohólicas no está asociado con el riesgo de cáncer de ovario.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-causes-risk-factors

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Signos y síntomas

Signos y síntomas

Señales y síntomas del cáncer de ovario

El cáncer de ovario puede causar diferentes señales y síntomas. Las mujeres tienen más probabilidad de presentar síntomas si la enfermedad se ha propagado más allá de los ovarios. Sin embargo, incluso el cáncer de ovario en etapa temprana puede causar síntomas. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Inflamación .
  • Dolor en la pelvis o en el abdomen.
  • Dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de llenura al comer.
  • Síntomas urinarios, tales como urgencia (sensación constante de tener que orinar) o frecuencia (tener que orinar a menudo).

Estos síntomas también pueden ser causados por enfermedades benignas (no cancerosas) y por cáncer de otros órgano s. Cuando son causados por el cáncer de ovario, estos síntomas tienden a ser persistentes y a representar un cambio de lo que es normal. Por ejemplo, lo síntomas pueden ser más graves o presentarse con más frecuencia. Si una mujer presenta estos síntomas casi todos los días por más de varias semanas, deben consultar a su médico, preferiblemente a un ginecólogo.

Otros síntomas del cáncer de ovario pueden incluir:

  • Cansancio.
  • Problemas estomacales.
  • Dolor de espalda.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Estreñimiento .
  • Cambios en los periodos menstruales.
  • Inflamación abdominal con pérdida de peso.

Sin embargo, es más probable que estos síntomas sean causados por otras condiciones, y la mayoría se presenta casi con la misma frecuencia en las mujeres que no tienen cáncer de ovario.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-early-diagnosis

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Detección y diagnóstico

Detección y diagnóstico

Examen físico

Su médico primero preparará una historia clínica y realizará un examen físico para detectar signos de cáncer de ovario. Éstos incluyen encontrar un ovario agrandado (en un examen pélvico) y signos de líquido en el abdomen, lo que se llama ascitis.

Si existe una razón para sospechar que usted tiene cáncer de ovario, basándose en sus síntomas y/o examen físico, su médico ordenará algunas pruebas adicionales.

Consulta con un especialista

Si su examen pélvico u otras pruebas indican que usted tiene cáncer de ovario, necesitará consultar con un médico o cirujano que se especialice en tratar a las mujeres que padecen este tipo de cáncer. Un ginecólogo oncólogo es un obstetra/ginecólogo especialmente capacitado en tratar cánceres del sistema reproductor femenino. El tratamiento ofrecido por un oncólogo especializado en ginecología ayuda a asegurar que usted recibe la mejor clase de cirugía para su cáncer. Además, ha demostrado ayudar a las pacientes con cáncer de ovario a vivir por más tiempo. Cualquier mujer que sospeche tener cáncer de ovario debe consultar con este tipo de especialista antes de someterse a cirugía.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes, como la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética y los estudios por ecografía pueden confirmar si hay alguna masa pélvica. Estos estudios no pueden confirmar que la masa es cáncer, pero puede que sean útiles para saber si el cáncer de ovario se ha propagado a otros tejidos y órgano s.

Ecografía

La ecografía (ultrasonografía) usa ondas sonoras para crear una imagen en una pantalla de vídeo. Una pequeña sonda colocada en la vagina o en la superficie del abdomen de una mujer emite las ondas sonoras. Estas ondas sonoras crean ecos a medida que van entrando a los ovarios y a otros órgano s. La misma sonda detecta los ecos que rebotan, y una computadora traduce el patrón de ecos y lo convierte en una imagen.

A menudo, este es el primer estudio realizado si se sospecha de un problema con los ovarios. La ecografía puede ser útil para encontrar un tumor ovárico y determinar si es una masa sólida (tumor) o un quiste lleno de líquido. También se puede usar para observar mejor el ovario con el fin de determinar cuán grande es y cómo luce en el interior (apariencia interna o complejidad). Estos factores ayudan al médico a decidir cuáles masas o quistes causan más preocupación.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada es un procedimiento radiológico que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En lugar de tomar una fotografía, como con una radiografía convencional, un tomógrafo toma varias imágenes a medida que gira alrededor de usted. Luego, una computadora combina estas imágenes en una imagen de una sección de su cuerpo. La máquina tomará imágenes de secciones múltiples de la parte del cuerpo bajo estudio.

El tomógrafo computarizado que se utiliza para este estudio consiste en un anillo grande similar a una rosca (dona) grande, con una camilla estrecha que se encuentra en la abertura central. Usted tendrá que acostarse inmóvil sobre la camilla mientras se realiza el examen. Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías convencionales, y usted podría sentirse un poco confinado por el anillo mientras se toman las fotografías.

La tomografía computarizada no muestra tumores ováricos pequeños, pero puede mostrar tumores más grandes. Además, puede que muestre si el tumor está creciendo hacia las estructuras cercanas. Una tomografía también puede encontrar ganglios linfáticos agrandados, signos de propagación del cáncer al hígado o a otros órgano s, o signos de que un tumor ovárico está afectando sus riñones o su vejiga.

Es posible que le pidan que tome una o dos pintas de un líquido llamado contraste oral antes del estudio. Es posible que también se le coloque una vía IV (intravenosa) a través de la cual le inyectarán diferentes tipos de tintes de contraste. Los tintes de contraste ayudan a delinear mejor las estructuras de su cuerpo.

La inyección puede causar rubor (enrojecimiento y sensación de calor que puede durar de horas a días). Algunas personas son alérgicas a los tintes y desarrollan urticaria. Rara vez, pueden presentarse reacciones más graves, como problemas para respirar y baja presión arterial. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de decir al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a cualquier material de contraste usado para estudios por imágenes.

Por lo general, la tomografía no se usa para hacer una biopsia en un tumor ovárico, pero se puede usar para hacer una biopsia de una metástasis sospechosa. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada por tomografía computarizada, la paciente permanece en la mesa de la tomografía, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia hacia la localización de la masa. Este estudio se repite hasta que los médicos están seguros de que la aguja se encuentra en el interior de la masa. Una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento pequeño de tejido) o una muestra mediante biopsia por punción con aguja gruesa se extrae y examina con un microscopio.

Enema de bario por rayos X

Esta prueba tiene el propósito de determinar si el cáncer ha invadido el colon (intestino grueso) o el recto (también se usa para detectar el cáncer colorrectal). Después de tomar laxantes el día anterior a la prueba, el técnico de radiología introduce sulfato de bario, una sustancia caliza, en el recto y el colon. Debido a que el bario es impermeable a los rayos X, detalla las estructuras del colon y el recto en los rayos X del abdomen. Esta prueba se usa en raras ocasiones en mujeres con cáncer de ovario. En lugar de esta prueba, se puede hacer una colonoscopia.

Imágenes por resonancia magnética

Las imágenes por resonancia magnética utilizan ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por determinadas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio generado por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética no sólo producen imágenes transversales del cuerpo al igual que la tomografía computarizada, sino que también producen secciones del largo de su cuerpo. Se puede inyectar por vena un material de contraste (al igual que en la tomografía computarizada). La resonancia no se usa con frecuencia para detectar el cáncer ovárico.

Los análisis de la resonancia son particularmente útiles en examinar el cerebro y la médula espinal. Este estudio dura más tiempo que los exámenes de tomografía, frecuentemente hasta 30 minutos o más. Además, el paciente debe ser colocado en el interior de un tubo, que está cerrado y puede resultar molesto para las personas con claustrofobia (miedo a los espacios cerrados). El aparato también produce un golpeteo que podría resultarle molesto. En algunos centros se proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear estos ruidos

Rad iografía de tórax

Se puede tomar una radiografía de tórax para determinar si el cáncer de ovario se ha propagado (ha hecho metástasis) a los pulmones. Esta propagación puede causar uno o más tumores en los pulmones y con más frecuencia produce la acumulación de líquido alrededor de los pulmones. Esta acumulación de líquido, llamada derrame pleural, se puede observar en una radiografía de tórax, así como en otros tipos de estudios.

Tomografía por emisión de positrones

En la tomografía por emisión de positrones se administra glucosa (azúcar) radiactiva para determinar si hay cáncer. Debido a que los cánceres utilizan glucosa (azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radioactividad tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos radioactivos. Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. En algunos casos, esta prueba ha probado ser útil en detectar el cáncer de ovario que se ha propagado. Resulta más valioso aun cuando se combina con la tomografía. El estudio puede ayudar a encontrar cáncer cuando se ha propagado, pero este estudio es costoso y no siempre está cubierto por los seguros médicos cuando se emplea para detectar cáncer de ovario.

Otras pruebas

Laparoscopia

En este procedimiento se usa un tubo delgado e iluminado a través del cual un médico puede ver los ovarios, otros órgano s de la pelvis, y tejidos del área. El tubo es insertado a través de una pequeña incisión en la parte inferior del abdomen, y envía las imágenes de la pelvis o el abdomen a un monitor. La laparoscopia permite la visualización de los órgano s para ayudar a planear la cirugía u otros tratamientos, y también puede ayudar a los médicos a confirmar la etapa (la extensión de la propagación del tumor) del cáncer. Además, los médicos pueden manipular los pequeños instrumentos a través de la incisión laparoscópica para realizar biopsias.

Colonoscopia

Una colonoscopia es una manera de examinar el interior del intestino grueso (colon). Después de limpiar el intestino grueso con laxantes, un médico inserta un tubo de fibra óptica en el recto hasta que pasa por todo el colon. Las imágenes se envían a un monitor de video. Esto le permite a su médico ver el interior y detectar cualquier anomalía. El paciente recibirá un sedante debido a que esta prueba causa molestias. Este procedimiento se usa con más frecuencia para detectar cáncer colorrectal.

Biopsia

La única forma en que puede determinarse con seguridad si un crecimiento es canceroso es extrayendo una muestra del crecimiento del área sospechosa y examinándola con un microscopio. Este procedimiento se conoce como biopsia. Para el cáncer de ovario, la biopsia se hace con más frecuencia mediante la extirpación del tumor.

En pocas ocasiones, se puede hacer una biopsia cuando se sospecha de un cáncer de ovario durante una laparoscopia o con una aguja colocada directamente en el tumor a través de la piel del abdomen. Por lo general, la aguja será guiada por una ecografía o una tomografía. Esto se emplea únicamente en pacientes que no pueden someterse a cirugía debido a cáncer avanzado o a otra condición médica que sea grave, ya que existe preocupación de que una biopsia podría propagar el cáncer.

En las pacientes con ascitis (acumulación de líquido dentro del abdomen), también se pueden usar las muestras de líquido para diagnosticar el cáncer. En este procedimiento, llamado paracentesis, se adormece la piel del abdomen y una aguja colocada en una jeringa se pasa a través de la pared del abdomen hasta el líquido en la cavidad abdominal. El líquido se extrae mediante la jeringa y luego se envía al laboratorio para su análisis para determinar si contiene células cancerosas.

En todos estos procedimientos, el tejido o el líquido obtenido se envía al laboratorio, donde es examinado por un patólogo (un médico especializado en diagnosticar y clasificar enfermedades mediante el examen de células con un microscopio y usando otras pruebas de laboratorio).

Análisis de sangre

Su médico ordenará análisis de sangre para asegurarse de que usted tiene suficientes glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas (células que ayudan a detener el sangrado). También se realizarán pruebas para medir el funcionamiento renal y hepático, así como su condición general de salud. Finalmente, el médico ordenará una prueba CA-125. Las pacientes que presentan un alto nivel de CA-125 a menudo son dirigidas a un oncólogo especializado en ginecología, aunque cualquier mujer de quien se sospecha tiene cáncer de ovario también debe acudir a un oncólogo especializado en ginecología.

Algunos cánceres de las células germinales pueden ocasionar niveles sanguíneos elevados de los marcadores tumorales de la gonadotropina coriónica humana (HCG) y/o de la alfafetoproteína (AFP) y/o lactato deshidrogenasa (LDH). Estos niveles se pueden verificar si su médico sospecha que el tumor ovárico podría ser un tumor de células germinales.

Algunos tumores estromales de ovario causan un aumento en los niveles sanguíneos de una sustancia llamada inhibina y de hormonas, como el estrógeno y la testosterona. Estos niveles se puede verificar si su médico sospecha que usted tiene este tipo de tumor.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-early-diagnosis

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Clasificación por etapas

Clasificación por etapas

La clasificación por etapas (estadios) o estadificación es el proceso de descubrir cuánto se ha propagado el cáncer. La mayoría de los cánceres de ovario cuya propagación no es evidente clínicamente se clasifican durante la cirugía. Una de las metas de la cirugía para el cáncer de ovario es obtener las muestras de tejido para el diagnóstico y determinar la etapa del cáncer. Para poder clasificar la etapa del cáncer, se toman muestras de tejidos de distintas partes de la pelvis y el abdomen para examinarlas con un microscopio.

La clasificación por etapas es muy importante porque el cáncer de ovario en diferentes etapas ofrece pronósticos diferentes y se trata en forma distinta. Lo preciso de esta clasificación podría determinar si la paciente se curará o no. Si el cáncer no se clasifica por su etapa de manera precisa, entonces el cáncer que se ha propagado fuera del ovario podría pasarse por alto y no recibir tratamiento. Una vez que se ha asignado una etapa, ésta no cambiará, incluso si el cáncer regresa o se propaga a otros lugares del cuerpo.

Solicite al equipo de atención de cáncer que le atiende que le explique el procedimiento de clasificación según la etapa. Después de la cirugía, pregunte en qué etapa está su cáncer. De esta forma, usted podrá tomar decisiones basadas en la información sobre su tratamiento. Una de las razones por las cuales es importante que sea operada por un oncólogo especializado en ginecología consiste en que existen más probabilidades de que se haga una clasificación por etapa precisa.

El cáncer ovárico se puede clasificar según el Sistema AJCC/TNM. Este sistema describe la extensión del tumor (T) primario, la ausencia o presencia de metástasis a los ganglios o nódulos (N) linfáticos cercanos y la ausencia o presencia de metástasis (M) a distancia. El sistema AJCC/TNM se parece mucho al sistema que se usa actualmente por la mayoría de los oncólogos ginecológicos, llamado el sistema FIGO. Ambos sistemas usan los resultados de la cirugía para establecer las etapas reales. El cáncer de trompa de Falopio se clasifica como cáncer ovárico, pero con categorías T diferentes. Además, el cáncer peritoneal primario se clasifica como cáncer ovárico, siendo todos los casos etapa III o IV dependiendo de si el cáncer se ha propagado a lugares distantes.

Categorías T de cáncer de ovario

Tx: no es posible proveer una descripción de la extensión del tumor debido a que se cuenta con información incompleta.

T1: el cáncer está confinado en uno o ambos ovarios.

§ T1a: el cáncer está solamente en el interior de un ovario, no está fuera del ovario, ni penetra el tejido que cubre el ovario (cápsula) y no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.

§ T1b: el cáncer está dentro de ambos ovarios, pero no ha penetrado fuera de ellos, y no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis (igual que T1a excepto que el cáncer está en ambos ovarios).

§ T1c: el cáncer está en uno o ambos ovarios y está fuera de un ovario, creció a través de la cápsula de un ovario o está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.

T2: el cáncer está en uno o ambos ovarios y se está extendiendo a los tejidos pélvicos.

§ T2a: el cáncer se ha propagado al útero y/o a las trompas de Falopio, pero no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.

§ T2b: el cáncer se ha propagado a tejidos pélvicos, además del útero y las trompas de Falopio, pero no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.

§ T2c: el cáncer se ha propagado al útero y/o a las trompas de Falopio y/o a otros tejidos pélvicos (como en T2a o T2b) y está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.

T3: el cáncer está en uno o ambos ovarios y se ha propagado al revestimiento abdominal fuera de la pelvis. El revestimiento se llama peritoneo.

§ T3a: las metástasis del cáncer son tan pequeñas que no se pueden ver a menos que sea mediante un microscopio.

§ T3b: las metástasis del cáncer pueden verse, pero ningún tumor mide más de 2 centímetros (0.8 pulgadas).

§ T3c: las metástasis del cáncer miden más de 2 centímetros (0.8 pulgadas).

Categorías T de cáncer de trompa de Falopio

Tx: no es posible proveer una descripción de la extensión del tumor debido a que se cuenta con información incompleta.

Tis: las células cancerosas se encuentran solamente en el revestimiento interno de la trompa de Falopio. No han crecido hacia las capas más profundas. También llamado carcinoma in situ.

T1: el cáncer se encuentra en la trompa(s) de Falopio, pero no ha crecido fuera de ellas.

§ T1a: el cáncer sólo se encuentra dentro de una trompa de Falopio (no ha crecido hacia el exterior del conducto). No ha crecido a través del tejido que cubre el tumor (llamado la cápsula) y no está en el líquido que se obtuvo de la pelvis.

§ T1b: el cáncer está creciendo en ambas trompas de Falopio (no ha crecido hacia el exterior del conducto). No ha crecido a través del tejido que cubre el tumor (llamado la cápsula) y no está en el líquido que se obtuvo de la pelvis (como T1a, pero con tumor en ambas trompas).

§ T1c: el tumor se encuentra en una o ambas trompas de Falopio y ha crecido hacia la pared exterior de la trompa o se encontraron células cancerosas en el líquido que se obtuvo de la pelvis.

T2: el tumor ha crecido desde una o ambas trompas de Falopio hacia la pelvis.

§ T2a: el cáncer está creciendo hacia el útero y/o los ovarios.

§ T2b: el cáncer está creciendo hacia otras partes de la pelvis.

§ T2c: el cáncer se propagó desde las trompas de Falopio hacia otras partes de la pelvis y se encontraron células cancerosas en el líquido obtenido de la pelvis (ya sea de ascitis o de lavados obtenidos en cirugía).

T3: el tumor se ha propagado desde fuera de la pelvis hasta el revestimiento del abdomen.

§ T3a: las áreas de propagación del cáncer fuera de la pelvis sólo se pueden encontrar cuando se hace una biopsia del área y se observa con un microscopio.

§ T3b: las áreas de propagación se pueden observar a simple vista, pero miden 2 cm o menos (menos de una pulgada).

§ T3c: las áreas de propagación miden más de 2 cm.

Categorías N

Las categorías N indican si el cáncer se ha propagado a los ganglios (nódulos) linfáticos regionales (cercanos).

Nx: no es posible proveer una descripción de cómo se han afectado los ganglios linfáticos debido a que se cuenta con información incompleta.

N0: los ganglios linfáticos no están afectados.

N1: hay células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos al tumor.

Categorías M

Las categorías M indican si el cáncer se ha propagado o no a órgano s distantes, como por ejemplo el hígado, los pulmones o los ganglios linfáticos no regionales.

M0: no hay propagación a distancia.

M1: el cáncer se ha propagado al interior del hígado, a los pulmones, o a otros órgano s.

Agrupación por etapas

Una vez que se han determinado las categorías T, N y M de una paciente, esta información se combina con un proceso denominado agrupación de etapas para determinar la etapa, expresada en números romanos, desde la etapa I (la etapa menos avanzada) hasta la etapa IV (la etapa más avanzada). En la siguiente tabla se ilustra cómo se agrupan las categorías TNM en etapas. Estas etapas son las mismas que las etapas del sistema FIGO. Este agrupamiento por etapas también aplica a carcinoma de trompa de Falopio.

Etapa

T

N

M

I

T1

N0

M0

IA

T1a

N0

M0

IB

T1b

N0

M0

IC

T1c

N0

M0

II

T2

N0

M0

IIA

T2a

N0

M0

IIB

T2b

N0

M0

IIC

T2c

N0

M0

III

T3

N0

M0

IIIA

T3a

N0

M0

IIIB

T3b

N0

M0

IIIC

T3c

N0

M0

Cualquier T

N1

M0

IV

Cualquier T

Cualquier N

M1

Significado de las etapas del cáncer de ovario

Etapa I

El cáncer está limitado dentro del ovario (u ovarios). No se ha propagado fuera del ovario.

Etapa IA (T1a, N0, M0): se ha presentado cáncer en un solo ovario y el tumor está restringido al interior del ovario. La superficie externa del ovario no tiene cáncer. En los exámenes de laboratorio de las muestras de lavado del abdomen y la pelvis no se encontró ninguna célula cancerosa.

Etapa IB (T1b, N0, M0): el cáncer está presente en ambos ovarios, pero no en las superficies externas. En los exámenes de laboratorio de las muestras de lavado del abdomen y la pelvis no se encontró ninguna célula cancerosa.

Etapa IC (T1c, N0, M0): el cáncer está presente en uno o ambos ovarios, y tiene una o más de las siguientes características:

§ El cáncer se encuentra en la superficie externa de al menos uno de los ovarios.

§ En el caso de los tumores quísticos (llenos de líquido), la cápsula (la pared externa del tumor) se rompió (se reventó).

§ En el examen de laboratorio se encontraron células cancerosas en el líquido o en las muestras de lavado del abdomen.

Etapa II

El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y se ha propagado a otros órgano s en la pelvis (como el útero , las trompas de Falopio, la vejiga, el colon sigmoide o el recto). No se ha propagado a los ganglios linfáticos, al revestimiento del abdomen (llamado peritoneo), ni a lugares distantes.

Etapa IIA (T2a, N0, M0): el cáncer se ha propagado, o ha invadido (ha crecido), al útero , o a las trompas de Falopio o a ambos órgano s. En el examen de laboratorio de las muestras de lavado del abdomen no se encontraron ningunas células cancerosas.

Etapa IIB (T2b, N0, M0): el cáncer se ha propagado a otros órgano s cercanos en la pelvis, como la vejiga, el colon sigmoide o el recto. En el examen de laboratorio del líquido del abdomen no se encontraron células cancerosas.

Etapa IIC (T2c, N0, M0): el cáncer se ha propagado a los órgano s pélvicos como en las etapas IIA o IIB, y se encontraron células cancerosas cuando el líquido de los lavados del abdomen se examinó con un microscopio.

Etapa III

El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios, y se observa una o ambas de las siguientes características: (1) el cáncer se ha propagado más allá de la pelvis, al revestimiento del abdomen, (2) el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos.

Etapa IIIA (T3a, N0, M0): durante la cirugía de clasificación por etapa, el cirujano puede que vea que el cáncer se encuentra en el ovario o los ovarios, pero no puede ver cáncer a simple vista en el abdomen y el cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos. Sin embargo, cuando las muestras de las biopsias se examinan microscópicamente, se encuentran diminutos depósitos de cáncer en el revestimiento de la parte superior del abdomen.

Etapa IIIB (T3b, N0, M0): el cáncer está presente en uno o ambos ovarios y hay depósitos de cáncer en el abdomen, los cuales son lo suficientemente grandes como para que el cirujano los pueda ver, pero no miden más de 2 cm de ancho (aproximadamente ¾ de pulgada). El cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos.

Etapa IIIC: el cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios, y se observa una o ambas de las siguientes características:

§ El cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos (cualquier T, N1, M0).

§ En el abdomen hay depósitos de cáncer que miden más de 2 cm (aproximadamente 3/4 de pulgada) de ancho (T3c, N0, M0).

Etapa IV (cualquier T, cualquier N, M1)

Esta etapa es la más avanzada del cáncer de ovario. En esta etapa, el cáncer se ha propagado al interior del hígado, los pulmones u otros órgano s que están fuera de la cavidad peritoneal. (La cavidad peritoneal o cavidad abdominal es el área encerrada por el peritoneo, una membrana que recubre el abdomen interior y cubre la mayoría de sus órgano s). La detección de células cancerosas ováricas en el líquido alrededor de los pulmones (líquido pleural) constituye también una prueba de que la enfermedad se encuentra en etapa IV.

Cáncer recurrente del ovario: esto significa que la enfermedad desapareció mediante tratamiento, pero luego regresó (recurrió).

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-early-staging

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Tratamiento

Tratamiento

Es posible que su médico tenga motivos para sugerir un plan de tratamiento distinto de estas opciones generales de tratamiento. No dude en consultarle acerca de sus opciones.

Información general sobre tratamientos

Después de realizar las pruebas de diagnóstico, el equipo de atención médica recomendará uno o más opciones de tratamiento. Los tratamientos principales para el cáncer de ovario son:

  • Cirugía .
  • Quimioterapia .
  • Terapia hormonal.
  • Terapia dirigida .
  • Rad ioterapia .

A menudo, se emplean dos o más tipos de tratamientos diferentes.

Tome tiempo para evaluar estas opciones. Si hay algo que no entiende, pida que se lo expliquen. Los tratamientos que seleccione dependen en gran medida del tipo de cáncer y de la etapa de la enfermedad. Es posible que no se sepa la etapa exacta del cáncer de aquellos pacientes que no se sometieron a cirugía como primer tratamiento. En estos casos el tratamiento se basa en otra información que esté disponible.

Entre los otros factores que podrían influir en la selección del mejor plan de tratamiento podría incluir su estado general de salud, si planea tener hijos y otras consideraciones personales. La edad, por sí sola, no es un factor determinante ya que varios estudios han mostrado que las mujeres de mayor edad toleran bien los tratamientos contra el cáncer de ovario. Asegúrese de entender todos los riesgos y efectos secundarios de las distintas terapias antes de tomar una decisión acerca del tratamiento.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-treating-general-info

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Tratamiento Cirugía

Tratamiento Cirugía

La cirugía es el tratamiento principal para la mayoría de los cánceres de ovario. La extensión de la cirugía depende de qué tanto se ha propagado su cáncer y de su estado general de salud. En los casos de aquellas mujeres en edad fértil que tienen ciertos tipos de tumores y el cáncer se encuentran en la etapa más inicial, puede que sea posible tratar la enfermedad sin extirpar ambos ovarios ni el útero .

Para el cáncer epitelial de los ovarios, la cirugía tiene dos objetivos principales: determinar la etapa del cáncer y hacer la cirugía citorreductora (extraer tanto tumor como sea posible). Es importante que la cirugía sea realizada por alguien que tenga experiencia en cirugía de cáncer de ovario. Muchos ginecólogos y cirujanos no están entrenados para clasificar por su etapa el cáncer o realizar los procedimientos de la cirugía citorreductora que son necesarios para el tratamiento del cáncer de ovario. Por esta razón, los expertos recomiendan que las pacientes consulten con un ginecólogo oncólogo sobre la cirugía.

Los ginecólogos oncólogos son especialistas que tienen la capacitación y la experiencia para tratar el cáncer de ovario, clasificar el cáncer por su etapa y hacer la cirugía citorreductora. Los cánceres que son reducidos apropiadamente con cirugía son aquellos que pueden ser tratados mediante citorreducción óptima. Las mujeres que padecen estos cánceres tienen un mejor pronóstico de supervivencia que aquellas con cánceres que no pueden ser reducidos apropiadamente (citorreducción subóptima). Puede que las mujeres que se sometan a una citorreducción subóptima para cáncer de ovario necesiten más cirugía posteriormente.

Para otros tipos de cáncer de ovario (tumores de células germinales y los tumores estromales), el objetivo principal de la cirugía es remover el cáncer.

Clasificación por etapas del cáncer epitelial de los ovarios

La cirugía para el cáncer de ovario tiene dos objetivos principales. El primer objetivo es clasificar el cáncer por etapas (para ver cuán lejos el cáncer se ha propagado del ovario). Por lo general, esto significa extirpar el útero (esta operación se conoce como histerectomía), ambos ovarios y las trompas de Falopio (a esta operación se le conoce como salpingo-ooforectomía bilateral o BSO, por sus siglas en inglés). Además, se extirpa el omento (una omentectomía). El omento es una capa de tejido adiposo que cubre los contenidos abdominales como un delantal, y el cáncer de ovario algunas veces se propaga a este tejido. A algunos ganglios linfáticos en la pelvis y el abdomen se les hace una biopsia (se extraen para ver si contienen cáncer propagado desde el ovario).

Si hay líquido en la pelvis o la cavidad abdominal, también se extraerá para análisis. El cirujano puede “lavar” la cavidad abdominal usando agua con sal (salina) y luego enviar ese líquido al laboratorio para análisis. Él o ella también puede extraer muestras de tejido de diferentes áreas del interior del abdomen y la pelvis. Todas las muestras de tejido y líquidos tomadas durante la operación se envían a un laboratorio para determinar si hay células cancerosas. La clasificación por etapas es muy importante debido a que los cánceres de ovario en etapas diferentes son tratados de manera diferente. Si no se determina correctamente la etapa del cáncer, tal vez el médico no pueda determinar cuál es el tratamiento adecuado.

Cirugía citorreductora del cáncer epitelial de los ovarios

El otro objetivo importante de la cirugía consiste en extraer tanto tumor como sea posible (cirugía citorreductora). La cirugía citorreductora es muy importante para cualquier paciente con cáncer de ovario que ya se ha propagado ampliamente a través del abdomen al momento de la cirugía. Este procedimiento va dirigido a no dejar ningún tumor que mida más de 1cm. A este procedimiento se le llama citorreducción óptima. Las pacientes que se han sometido a este procedimiento tienen un mejor pronóstico que aquellas a quienes se les dejaron tumores más grandes después de la cirugía.

Algunas veces, el cirujano necesitará remover un fragmento de colon para poder llevar a cabo la cirugía citorreductora. En algunos casos, el fragmento de colon se extrae y los dos extremos que quedan son suturados para cerrar el corte. En otros casos, sin embargo, los extremos no se pueden suturar inmediatamente. En lugar de esto, el extremo superior del colon se adhiere a una abertura (estoma) en la piel del abdomen para permitir que los residuos fecales salgan del cuerpo. Esto se conoce como una colostomía. Con más frecuencia, esto es sólo temporal, y los extremos del colon se pueden unir nuevamente más adelante en otra operación.

La cirugía citorreductora también podría significar la extirpación de un fragmento de la vejiga. Si esto ocurre, se colocará un catéter (para vaciar la vejiga) durante la cirugía. Este catéter permanecerá hasta que la vejiga se recupere lo suficiente como para vaciarse por sí sola. Luego, se puede remover el catéter.

La cirugía citorreductora también puede requerir la extirpación del bazo, la vesícula biliar, o ambos, así como parte del estómago, el hígado, y/o el páncreas.

Si se extirpan ambos ovarios, el útero , o ambos, no podrá quedar embarazada. También significa que entrará en la menopausia, si aún no se le ha presentado. La mayoría de las mujeres se quedan en el hospital por 3 a 7 días después de la cirugía y pueden reanudar sus actividades usuales en 4 a 6 semanas.

Cirugía para tumores de células germinales y tumores estromales de ovario

La mayoría de los tumores de células germinales de ovario se tratan con histerectomía y salpingo-ooforectomía bilateral. Si el cáncer se encuentran solamente en un ovario y la paciente aún quiere conservar la capacidad de tener hijos, se extirpa únicamente el ovario que contiene el cáncer y la trompa de Falopio del mismo lado (se deja el otro ovario, trompa de Falopio y el útero ).

A menudo, los tumores estromales de ovario están confinados en un solo ovario. Por lo tanto, la cirugía podría estar limitada a la extirpación de ese ovario. Si el cáncer se propagó, es posible que sea necesario extraer más tejido. Esto podría significar realizar una histerectomía y una salpingo-ooforectomía bilateral e incluso una cirugía citorreductora.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-treating-surgery

Fecha de Actualización: 27/Agosto/2013

Tratamiento Quimioterapia

Tratamiento Quimioterapia

La quimioterapia (quimio) es el uso de medicamentos para tratar el cáncer. Con más frecuencia, la quimioterapia es un tratamiento sistémico (los medicamentos se administran de tal manera que entran al torrente sanguíneo y alcanzan todas las áreas del cuerpo). La quimioterapia sistémica se puede emplear en cánceres que han hecho metástasis (se han propagado). En la mayoría de los casos, en la quimioterapia sistémica se usan medicamentos que se inyectan en la vena (IV) o se administran por vía oral. Para algunos casos de cáncer de ovario, la quimioterapia también se puede inyectar a través de un catéter directamente en la cavidad abdominal. A esto se le llama quimioterapia intraperitoneal (IP). Los medicamentos que se administran de esta manera también se absorben en el torrente sanguíneo, por lo que la quimioterapia IP también es un tipo de quimioterapia sistémica.

Quimioterapia para cáncer epitelial de los ovarios

Con más frecuencia, la quimioterapia para el cáncer de ovario consiste en una combinación de dos o más medicamentos, administrados por vía intravenosa cada tres a cuatro semanas. La combinación de dos o más medicamentos parece ser más eficaz en el tratamiento inicial del cáncer de ovario que administrar sólo un medicamento.

El método convencional es la combinación de un compuesto de platino, tal como el cisplatino o carboplatino, y un taxano, como el paclitaxel (Taxol®) o docetaxel (Taxotere®). Para la quimioterapia que se administra por vía intravenosa, la mayoría de los médicos favorecen el carboplatino en vez del cisplatino, ya que causa menos efectos secundarios y es igual de eficaz.

El tratamiento típico con quimioterapia contra el cáncer epitelial de ovario conlleva tres a seis ciclos. Un ciclo es un programa de dosis regulares de un medicamento, seguidas de un período de descanso. Los ciclos varían según los distintos medicamentos; su médico le informará la clase de programa que se planeó para su quimioterapia.

El cáncer epitelial de ovario a menudo se encoje o incluso parece desaparecer con quimioterapia, pero con el tiempo las células cancerosas podrían empezar a crecer otra vez. Si la primera quimioterapia pareció funcionar bien y el cáncer desapareció por un tiempo, se puede tratar con ciclos adicionales de la misma quimioterapia que se empleó la primera vez. En algunos casos, se pueden usar medicamentos diferentes. Algunos de los medicamentos de quimioterapia que son útiles en el tratamiento del cáncer de ovario incluyen:

  • Paclitaxel basado en albúmina (nab-paclitaxel, Abraxane®).
  • Altretamina (Hexalen®).
  • Capecitabina (Xeloda®).
  • Ciclo fosfamida (Cytoxan®).
  • Etopósido (VP-16).
  • Gemcitabina (Gemzar®).
  • Ifosfamida (Ifex®).
  • Irinotecán (CPT-11, Camptosar®).
  • Doxorrubicina liposomal (Doxil®).
  • Melfalán.
  • Pemetrexed (Alimta®).
  • Topotecán.
  • Vinorelbina (Navelbine®).

Las distintas combinaciones de medicamentos que se usan para tratar los tumores de células germinales se describen en la sección sobre el tratamiento de este tipo de tumores.

Los medicamentos de quimioterapia eliminan las células cancerosas, pero también dañan a algunas células normales. Por lo tanto, su médico debe prestarse mucha atención para evitar o minimizar los efectos secundarios, los cuales dependen del tipo de medicamentos, la cantidad que se administre y la duración del tratamiento.

Los efectos secundarios temporales y comunes incluyen:

  • Náuseas y vómitos.
  • Falta de apetito.
  • Caída del cabello.
  • Irritaciones de pies y manos.
  • Llagas en la boca.

Debido a que la quimioterapia puede dañar las células productoras de sangre de la médula ósea, los pacientes pueden tener niveles bajos de células sanguíneas. Esto puede resultar en:

  • Mayores probabilidades de infección (causada por la escasez de glóbulos blancos).
  • Pérdida de sangre o hematomas después de cortaduras o lesiones menores (causado por la escasez de plaquetas).
  • Cansancio (causado por los bajos niveles de glóbulos rojos).

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen una vez se detiene el tratamiento. El cabello volverá a crecer después de que finalice el tratamiento, aunque podría tener una apariencia distinta a la anterior. Existen remedios para muchos de los efectos secundarios de la quimioterapia. Por ejemplo, existen medicamentos muy eficaces que se pueden administrar para prevenir y tratar las náuseas y los vómitos.

Algunos medicamentos de quimioterapia pueden causar efectos secundarios a largo plazo o incluso permanentes. Por ejemplo, el cisplatino puede causar daño a los riñones. Para ayudar a prevenir esto, los médicos administran muchos líquidos por vía intravenosa antes y después de dar este medicamento. Tanto el cisplatino como el taxano pueden causar daño a los nervios (neuropatía). Esto puede causar problemas con hormigueo, adormecimiento, o incluso dolor en las manos y los pies. Además, el cisplatino puede causar daño a los nervios de los oídos, lo que puede ocasionar pérdida de audición (ototoxicidad). Asimismo, los otros medicamentos pueden causar otros efectos secundarios. Por lo tanto, pregunte a su médico cuáles efectos secundarios debe esperar de los medicamentos que estará recibiendo. La mayoría de los efectos secundarios se alivian una vez finaliza el tratamiento, aunque algunos pueden durar mucho tiempo y tal vez nunca desaparezcan por completo.

Además, la quimioterapia puede causar menopausia prematura y esterilidad (no poder quedar embarazada), lo que puede ser permanente. Esto es un problema poco común en el tratamiento del cáncer epitelial de los ovarios, ya que a la mayoría de las mujeres se les ha extirpado ambos ovarios como parte del tratamiento.

En pocas ocasiones, algunos medicamentos pueden dañar permanentemente la médula ósea. Esto puede causar posteriormente problemas con la médula ósea, como síndrome mielodisplásico o incluso leucemia mieloide aguda. A esto se le llama cáncer secundario. Su equipo de atención del cáncer sabe cuáles medicamentos pueden ocasionar estos problemas y hablará con usted sobre esta posibilidad. Los posibles beneficios que estos medicamentos ofrecen para tratar el cáncer de ovario compensan las pocas probabilidades de que uno de éstos ocasione leucemia.

Quimioterapia intraperitoneal

En la quimioterapia intraperitoneal para el cáncer de ovario, además de administrar el medicamento paclitaxel por vía intravenosa (IV), se inyectan los medicamentos cisplatino y placitaxel en la cavidad abdominal a través de un catéter (tubo delgado). El tubo se puede colocar durante la cirugía que se hace para determinar la etapa del cáncer o la cirugía citorreductora, aunque algunas veces se coloca en una fecha posterior. Si se hace en una fecha posterior, un cirujano puede colocarlo usando laparoscopia, o por un radiólogo intervencional bajo guía radiográfica. Por lo general, se conecta el catéter a un puerto, un disco del tamaño de medio dólar cubierto por encima con un diafragma flexible. El puerto se coloca debajo de la piel contra una estructura con hueso de la pared abdominal, como una costilla o hueso pélvico. Se puede colocar una aguja a través de la piel y el puerto para administrar quimioterapia y otros medicamentos. Con el tiempo, puede que en pocas ocasiones ocurran problemas con el catéter, ya que se puede tapar, infectar o incluso causar daño al intestino.

Al administrar quimioterapia de esta manera se suministra la dosis más concentrada de medicamentos a las células cancerosas en la cavidad abdominal. Esta quimioterapia también es absorbida por el torrente sanguíneo y pueden alcanzar las células cancerosas que están fuera de la cavidad abdominal. La quimioterapia intraperitoneal funciona bien, pero los efectos secundarios a menudo son más graves que con la quimioterapia regular. En estudios que incluyeron mujeres con cáncer de ovario avanzado, aquellas que recibieron quimioterapia intraperitoneal presentaron más dolor abdominal, náusea, vómitos, y otros efectos secundarios en comparación con las mujeres que recibieron quimioterapia por vía intravenosa. Los efectos secundarios en realidad hacen que algunas mujeres suspendan el tratamiento antes de completarlo. Aun así, las mujeres que reciben quimioterapia intraperitoneal vivieron por más tiempo que las mujeres que recibieron quimioterapia regular.

Actualmente, la quimioterapia intraperitoneal sólo se administra a algunas mujeres con cáncer de ovario que se ha propagado al interior del abdomen. Sólo se estudió en mujeres que no tenían áreas de propagación del cáncer fuera del abdomen (etapa III) y que no tenían tumores que medían más de 1 cm después de la cirugía (citorreducción óptima). Además, debido a que puede ser tan tóxica, la función renal de la mujer tiene que ser normal y necesita estar en buen estado de salud para que su médico esté dispuesto a tratar la quimioterapia intraperitoneal. Tampoco pueden presentar muchas adherencias o tejido cicatricial dentro del abdomen, ya que esto puede prevenir que la quimioterapia se propague bien.

Tumor es de las células germinales

A menudo, las pacientes con cáncer de células germinales necesitarán un tratamiento con una combinación de quimioterapia. La combinación que se usa con más frecuencia se llama PEB (o BEP), e incluye los medicamentos de quimioterapia cisplatino (Platinol), etopósido, y bleomicina. Los disgerminomas por lo general son muy sensibles a la quimioterapia, y algunas veces pueden ser tratados con la combinación menos tóxica de carboplatino y etopósido. Se pueden usar otras combinaciones de medicamentos si el cáncer no responde al tratamiento o para tratar el cáncer que ha recurrido (regresado). Entre éstos se incluye:

  • TIP: paclitaxel (Taxol), ifosfamida, y cisplatino.
  • VeIP: vinblastina, ifosfamida, y cisplatino.
  • VIP: etopósido (VP-16), ifosfamida, y cisplatino.

La quimioterapia para los tumores de las células germinales causa algunos de los mismos riesgos y efectos secundarios que la quimioterapia para el cáncer epitelial de los ovarios. Éstos incluyen náusea y vómito, pérdida de pelo y bajos recuentos sanguíneos. Además, se pueden presentar neuropatía, infertilidad y menopausia prematura. El surgimiento de leucemia posteriormente ocurre en pocas ocasiones.

En pocas ocasiones, la bleomicina puede causar daño pulmonar, por lo que algunos médicos ordenan pruebas de la función pulmonar antes de usar este medicamento. La ifosfamida puede ocasionar cistitis hemorrágica (irritación y sangrado del revestimiento de la vejiga. Por lo general, esto se puede prevenir administrando el medicamento mesna con ifosfamida.

Tumor es estromales

Los tumores estromales de ovario no se tratan a menudo con quimioterapia. No obstante, cuando se emplea este tratamiento se usa con más frecuencia la combinación de carboplatino más placitaxel o PEB (vea información anterior).

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-treating-chemotherapy

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Tratamiento Terapia Dirigida

Tratamiento Terapia Dirigida

La terapia dirigida es un tipo más nuevo de tratamiento para el cáncer que usa medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar las células cancerosas causando poco daño a las células normales. Estas terapias atacan el funcionamiento interno de las células cancerígenas; la programación que hace que éstas sean diferentes de las células normales y sanas. Cada tipo de terapia dirigida actúa de forma diferente, aunque todas alteran la manera en que una célula cancerosa crece, se divide, se repara por sí misma, o interactúa con otras células.

El bevacizumab (Avastin®) es el medicamento de terapia dirigida que más se ha estado estudiando para el cáncer de ovario. Este medicamento ayuda a bloquear la señal que las células cancerosas envían para que se formen nuevos vasos sanguíneos que nutren a nuevos tumores. En un estudio, el bevacizumab ha demostrado que encoge o disminuye el crecimiento de los cánceres de ovario avanzados. Los estudios clínicos para determinar si el bevacizumab funciona mejor cuando se administra junto con quimioterapia han demostrado buenos resultados en términos de reducir el tamaño de los tumores (o detener el crecimiento de éstos). Sin embargo, no ha mostrado aún que ayude a las mujeres a vivir por más tiempo. Además, se han reportado problemas con pacientes que desarrollan orificios en la pared intestinal (perforaciones) durante el tratamiento. Aunque esta complicación es poco común, puede ocasionar la muerte.

El bevacizumab no ha sido aún aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para tratar el cáncer de ovario, pero sí ha sido aprobado para el tratamiento de otros cánceres. Puede ser una opción de tratamiento para algunas mujeres.

Actualmente, se están estudiando otras terapias dirigidas.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-treating-targeted-therapy

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Tratamiento Terapia Hormonal

Tratamiento Terapia Hormonal

La terapia hormonal consiste en el uso de hormonas o medicamentos que bloquean las hormonas para combatir el cáncer. Este tipo de terapia sistémica se usa en pocas ocasiones para tratar el cáncer epitelial de los ovarios, pero se usa con más frecuencia para tratar los tumores estromales de ovario.

Agonistas de la hormona liberadora de hormona luteinizante (LHRH)

Los agonistas de LHRH (algunas veces llamados agonistas de GnRH) “apagan” la producción de estrógeno por los ovarios. Estos medicamentos se usan para reducir los niveles de estrógeno en las mujeres que no han pasado por la menopausia (premenopáusicas). Ejemplos de agonistas de LHRH incluyen la goserelina (Zoladex®) y la leuprolida (Lupron®). Estos medicamentos son inyectados cada 1 a 3 meses. Los efectos secundarios pueden incluir cualquiera de los síntomas de la menopausia, como sofocos repentinos de calor y sequedad vaginal. Si estos medicamentos han sido tomados por mucho tiempo (años), pueden debilitar los huesos (algunas veces esto conduce a osteoporosis).

Tamoxifeno

El tamoxifeno es un medicamento que se usa a menudo para tratar el cáncer de mama. También se puede usar para tratar tumores estromales de ovario, y se usa en pocas ocasiones para tratar el cáncer epitelial de ovario avanzado. El tamoxifeno actúa como un antiestrógeno en muchos tejidos del cuerpo, pero como un estrógeno débil en otros tejidos. El objetivo de la terapia de tamoxifeno es evitar que cualquier estrógeno que circule en el cuerpo de la mujer estimule el crecimiento de las células cancerosas. La actividad antiestrogénica de este medicamento puede causar sofocos repentinos de calor y sequedad vaginal. Debido a que el tamoxifeno actúa como un estrógeno débil en algunas áreas del cuerpo, esto no causa degeneración de los huesos, y puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos graves en las piernas.

Inhibidores de la aromatasa

Los inhibidores de la aromatasa son medicamentos que bloquean una enzima (llamada aromatasa) que convierte a otras hormonas en estrógeno en mujeres que han pasado por la menopausia (posmenopáusicas). No detienen la producción de estrógeno en los ovarios, por lo que sólo son eficaces en reducir los niveles de estrógeno en mujeres que han pasado por la menopausia. Estos medicamentos se emplean principalmente en el tratamiento de cáncer de mama, pero también se pueden usar para tratar algunos tumores estromales de ovario que han regresado después del tratamiento. Éstos incluyen el letrozol (Femara®), el anastrozol (Arimidex®) y el exemestano (Aromasin®). Estos medicamentos vienen en forma de pastilla, y se toma una vez al día.

Los efectos secundarios de los inhibidores de la aromatasa incluyen sofocos repentinos de calor, dolor en los músculos y las articulaciones y adelgazamiento de los huesos. El adelgazamiento de los huesos puede causar osteoporosis y huesos que se fracturan fácilmente.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-treating-hormone-therapy

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Tratamiento Radioterapia

Tratamiento Radioterapia

Rad ioterapia para cáncer ovárico

La radioterapia utiliza rayos X o partículas de alta energía para destruir las células cancerosas. Estos rayos X se pueden administrar en un procedimiento que es muy parecido a una radiografía (diagnóstica) regular. En el pasado, la radiación se usaba con más frecuencia para el cáncer de ovario, pero en la actualidad se usa pocas veces en este país como tratamiento principal para este cáncer.

Rad ioterapia de rayos externos

En este procedimiento, se enfoca la radiación en el cáncer desde una máquina que está fuera del cuerpo. Este es el tipo de radioterapia principal empleada en el tratamiento del cáncer de ovario. Los tratamientos se administran 5 días a la semana por varias semanas. Cada tratamiento dura sólo unos pocos minutos y es similar a hacerse una radiografía regular. Al igual que la radiografía habitual, la radiación atraviesa la piel y otros tejidos antes de llegar al tumor. La exposición real a la radiación es muy corta, y la mayor parte del tiempo de la visita se usa para colocar con precisión al paciente, a fin de que la radiación sea dirigida exactamente al cáncer.

Algunos efectos secundarios comunes incluyen:

§ Cambios en la piel (la piel en el área tratada puede lucir y sentirse como si fuera una quemadura solar o pueden surgir ampollas en la piel y ésta puede descamarse).

§ Cansancio.

§ Náuseas .

§ Diarrea .

§ Irritación vaginal, algunas veces con una secreción.

Estos efectos secundarios se alivian una vez que se suspende el tratamiento. Los cambios en la piel desaparecen gradualmente, y la piel regresa a la normalidad en un lapso de 6 a 12 meses.

Si usted experimenta efectos secundarios ocasionados por la radiación, discútalos con el equipo que atiende su cáncer. Existen cosas que puede hacer para obtener alivio.

Braquiterapia

La radioterapia también puede administrarse en forma de implante de materiales radioactivos, denominada braquiterapia, que se coloca junto al tumor. Este método casi nunca se usa para tratar el cáncer de ovario.

Fósforo radioactivo

El fósforo radioactivo se usaba en el pasado, pero ya no es parte del tratamiento convencional para el cáncer de ovario. Para este tratamiento, una solución de fósforo radioactivo se administra en el abdomen. La solución llega hasta las células cancerosas que cubren la superficie del abdomen y las destruye. Tiene pocos efectos secundarios inmediatos, aunque puede causar deformidad del intestino y algunos problemas digestivos, incluyendo bloqueo intestinal.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-treatingradiation-therapy

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

El cáncer se puede prevenir

El cáncer se puede prevenir

¿Se puede prevenir el cáncer de ovario?

La mayoría de las mujeres tienen uno o más factores de riesgo de cáncer de ovario. Sin embargo, la mayoría de los factores comunes aumentan el riesgo de la mujer sólo ligeramente, de manera que explican sólo en parte la frecuencia con que se presenta esta enfermedad. Hasta ahora, lo que se conoce sobre los factores de riesgo no se ha traducido en formas prácticas de prevenir la mayoría de los casos de cáncer de ovario.

Usted puede reducir el riesgo de padecer cáncer epitelial de los ovarios de varias maneras. Se sabe mucho menos acerca de las maneras para reducir el riesgo de padecer tumores estromales y de células germinales de los ovarios. Es importante darse cuenta que algunas de estas estrategias reducen el riesgo sólo ligeramente, mientras que otras lo reducen mucho más. Algunas estrategias son fáciles se seguir, mientras que otras requieren cirugía. Si está preocupada por su riesgo de cáncer de ovario, se le aconseja hablar sobre esta información con los profesionales de la salud que le atienden, ya que ellos le pueden ayudar a considerar estas ideas a medida que apliquen a su propia situación.

Anticonceptivos orales

Usar anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) reduce el riesgo de padecer cáncer de ovario, especialmente en mujeres que los usan por varios años. En comparación con mujeres que nunca tomaron anticonceptivos orales, las que sí los tomaron por más de 5 años o más tienen aproximadamente 50% menos riesgo de padecer cáncer de ovario. Aun así, las píldoras anticonceptivas conllevan algunos riesgos y efectos secundarios graves. Las mujeres que consideran tomar estos medicamentos por alguna razón deben hablar con sus médicos sobre los posibles riesgos y beneficios de los mismos.

Cirugía ginecológica

Aunque la ligadura tubárica y la histerectomía pueden reducir la probabilidad de padecer cáncer de ovario, los expertos concuerdan que estas operaciones se deben hacer sólo en caso de razones médicas válidas y no por sus efectos en el riesgo de cáncer de ovario.

Si usted se va a someter a una histerectomía por una razón médica válida y tiene un antecedente familiar contundente de cáncer de ovario o de mama, es posible que usted quiera considerar la extirpación de ambos ovarios y las trompas de Falopio (ooforectomía bilateral) como parte de ese procedimiento.

Aun cuando usted no tenga un riesgo aumentado de cáncer de ovario, algunos médicos recomiendan que se extirpen los ovarios y el útero si la mujer ya comenzó la menopausia o está próxima a comenzarla. Si usted tiene más de 40 años y se va a someter a una histerectomía, debe consultar con su médico sobre la extirpación de sus ovarios.

Estrategias de prevención para mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de ovario, incluyendo cáncer debido a mutación BRCA

Mediante el asesoramiento genético se puede predecir si es probable que usted tenga una de las mutaciones de genes que está asociada con un mayor riesgo de cáncer de ovario. Si sus antecedentes familiares indican que podría tener una de estas mutaciones de genes, pueden realizarse las pruebas genéticas.

Antes de someterse a pruebas genéticas debe hablar sobre sus ventajas y posibles desventajas con un asesor. Las pruebas genéticas pueden ayudar a determinar si usted o sus familiares tienen ciertas mutaciones genéticas que causan un alto riesgo de cáncer de ovario. Aun así, los resultados no siempre son claros, y un asesor genético puede ayudarle a entender lo que los resultados significan para usted.

Para algunas mujeres con fuertes antecedentes familiares de cáncer de ovario, saber que no tienen la mutación que aumenta su riesgo de esta enfermedad puede ser un gran alivio, tanto para ellas como para sus hijos. El hecho de saber que sí se tiene esa mutación puede ser estresante, sin embargo, para muchas mujeres esta información es muy útil para tomar decisiones importantes sobre ciertas estrategias preventivas para sí mismas y sus hijos.

Usar anticonceptivos orales es una forma en la que muchas mujeres pueden reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario. Además los anticonceptivos orales parecen reducir el riesgo de las mujeres con mutaciones BRCA1 y BRCA2. Sin embargo, los anticonceptivos orales pueden aumentar el riesgo de cáncer de seno en mujeres que no tienen estas mutaciones. Este riesgo aumentado continúa por un tiempo después de suspender las píldoras. Los estudios que han analizado este asunto en mujeres con mutaciones BRCA no han concordado sobre qué efectos tienen las pastillas anticonceptivas en el riesgo de cáncer de seno. Algunos estudios han demostrado que existe un mayor riesgo de cáncer de seno, mientras otros no. La investigación continúa para conocer más sobre los riesgos y los beneficios que tomar anticonceptivos orales representa para las mujeres que tienen alto riesgo de padecer cáncer de ovario y de seno.

No está claro si la ligadura tubárica es eficaz en reducir el riesgo de cáncer de ovario en las mujeres que tienen mutaciones BRCA1 o BRCA2 Los estudios que han analizado este asunto no han concordado. Los investigadores concuerdan en que la extirpación de ambos ovarios y las trompas de Falopio (salpingo-ooforectomía) protege a las mujeres con mutaciones BRCA1 o BRCA2 contra el cáncer de ovario (y de trompa de Falopio).

Algunas veces una mujer se somete a esta cirugía para reducir su riesgo de cáncer de ovario antes de que incluso se sospeche de cáncer. Si los ovarios son extirpados para prevenir el cáncer de ovario, la cirugía se llama “reducción de riesgo” o “profiláctica”. Por lo general, la salpingo-ooforectomía se recomienda sólo en pacientes con un riesgo muy alto después de haber terminado de tener hijos. Esta operación reduce el riesgo de cáncer de ovario en gran manera, pero no lo elimina por completo. Esto se debe a que algunas mujeres con un alto riesgo de este cáncer tuvieron un cáncer al momento de la cirugía. Estos cánceres de ovario pueden ser tan pequeños que sólo se pueden encontrar cuando se observan los ovarios y las trompas de Falopio con un microscopio (después de haber sido extirpados). Además, las mujeres con las mutaciones genéticas BRCA1 oBRCA2 tienen un riesgo aumentado de carcinoma peritoneal primario (PPC). Aunque el riesgo de bajo, este cáncer aún se puede presentar después de extirpar los ovarios.

El riesgo de cáncer de trompa de Falopio también es aumentado en las mujeres con mutaciones en BRCA1 o BRCA2. De hecho, algunas veces los cánceres de trompa de Falopio en etapas tempranas se encuentran cuando se extraen las trompas de Falopio como parte de una cirugía de reducción de riesgo. Por esta razón, los expertos recomiendan que a las mujeres con alto riesgo de cáncer de ovario, a quienes se les hayan extirpado los ovarios, también se les extirpen por completo las trompas de Falopio (salpingo-ooforectomía).

La investigación ha mostrado que las mujeres premenopáusicas con mutaciones del gen BRCA y a quienes se les extirparon los ovarios reducen el riesgo de cáncer de seno, así como el riesgo de cáncer de ovario. El riesgo de cáncer de ovario se redujo de 85% a 95%, y el riesgo de cáncer de seno de 50% a 60%.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/ovario/guiadetallada/cancer-de-ovario-causes-prevention

Fecha de actualización: 27/Agosto/2013

Infografía Cáncer de Ovario

Infografía Cáncer de Ovario

Vídeo Prevención Cáncer de Ovario

Vídeo Prevención Cáncer de Ovario

Material Descargable Cáncer de Ovario

Material Descargable Cáncer de Ovario

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Testimonio

María del Carmen Vargas
Gracias
Tengo 2 años que me detectaron cáncer de seno con un tumor de 11 cm. todo mi tratamiento lo pase prácticamente sola... Leer más

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