Tipos de Cáncer > Cáncer de Mama

Estructura del órgano

Estructura del órgano

El sistema linfático de la mama

Es importante entender el sistema linfático, ya que el cáncer de mama se puede propagar a través de este sistema. Este sistema tiene varias partes.

Los ganglios linfáticos son pequeñas agrupaciones en forma de fríjol de células del sistema inmunológico (importantes en la lucha contra las infecciones) que se interconectan mediante los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son similares a venas pequeñas, excepto que transportan un líquido claro llamado linfa (en lugar de sangre) fuera del seno. La linfa contiene líquido intersticial y productos de desecho, así como células del sistema inmunológico. Las células del cáncer de mama pueden ingresar en los vasos linfáticos y comenzar a crecer en los ganglios linfáticos.

La mayoría de los vasos linfáticos de la mama conducen a los ganglios linfáticos en las axilas (ganglios axilares). Algunos vasos linfáticos conducen a los ganglios linfáticos dentro del tórax (ganglios mamarios internos) y a aquellos en la parte superior o inferior de la clavícula (ganglios supraclaviculares o infraclaviculares).

Si las células cancerosas se han propagado a los ganglios linfáticos, existe una probabilidad mayor de que las células también hayan alcanzado el torrente sanguíneo y se hayan propagado (metástasis) a otros lugares del cuerpo. Mientras más ganglios linfáticos haya afectados por el cáncer de mama, mayor es la probabilidad de que el cáncer también sea encontrado en otros órgano s. Debido a esto, encontrar cáncer en uno o más ganglios linfáticos a menudo afecta el plan de tratamiento. Aun así, no todas las mujeres con células cancerosas en sus ganglios linfáticos presentan metástasis, aunque es posible que algunas mujeres no tengan células cancerosas en sus ganglios linfáticos y puedan presentar luego metástasis.

La mama

La mama femenina consiste principalmente en lobulillos (glándulas productoras de leche), conductos (tubos diminutos que llevan la leche desde los lobulillos al pezón) y estroma (el tejido adiposo y el tejido conectivo que rodean los conductos y los lobulillos, los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos).

La mayoría de los cánceres de mama comienza en las células que recubren los conductos (cánceres ductales). Algunos cánceres de mama se originan en las células que recubren los lobulillos (cánceres lobulillares), mientras que un pequeño número se origina en otros tejidos.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-que-es-que-es-cancer-de-seno

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Cáncer de Mama

Cáncer de Mama

El cáncer de mama es un tumor maligno que se origina en las células de la mama. Un tumor maligno es un grupo de células cancerosas que pudiera crecer hacia (invadir) los tejidos circundantes o propagarse (hacer metástasis) a áreas distantes del cuerpo. Esta enfermedad ocurre casi por completo en las mujeres, pero los hombres también la pueden padecer.*

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario, que generalmente se detecta como un bulto en la mama. Lo más recomendable para cualquier mujer es que periódicamente se practique el auto examen de la mama y si presenta algunos factores de riesgo se realice exámenes clínicos de las mamas. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal (el más frecuente) que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.

*Fuente Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-que-es-que-es-cancer-de-seno

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Factores de riesgo

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de que usted padezca una enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo.

Sin embargo, los factores de riesgo no suministran toda la información. Si se tiene uno, o hasta varios factores de riesgo, no necesariamente significa que se padecerá la enfermedad. La mayoría de las mujeres que tienen uno o más factores de riesgo de cáncer de mama nunca padecen la enfermedad, mientras que muchas mujeres que la padecen no tienen factores de riesgo aparentes (excluyendo el ser mujer y de edad avanzada). Aun cuando una mujer con factores de riesgo padece cáncer de mama, resulta difícil saber cuánto pudieron haber contribuido estos factores.

* Factores de riesgo que usted no puede cambiar

- Incidencia según el sexo

- Envejecimiento

- Factores de riesgo genéticos

- Antecedentes familiares de cáncer de mama

- Antecedentes personales de cáncer de mama

- Raza y origen étnico

- Tejido mamario denso

- Algunas afecciones benignas del seno

- Carcinoma lobulillar in situ

- Períodos menstruales.

- Antecedente de radiación al tórax

- Exposición a dietilestilbestrol

* Factores relacionados con el estilo de vida y el riesgo de cáncer de mama

- Tener hijos

- Control de la natalidad

- Terapia hormonal después de la menopausia

- Lactancia

- Alcohol

- Sobrepeso u obesidad

- Actividad física

* Factores con efectos inciertos, controversiales o no comprobados en el riesgo de cáncer de mama

- Alimentación y consumo de vitaminas

- Desodorantes

- Sostenes

- Aborto provocado

- Implantes de mama

- Químicos en el ambiente

- Humo del tabaco

- Trabajo nocturno

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-causas-factores-de-riesgo

Fecha de Actualización: 27 Marzo 2013

Cáncer de mama en el hombre

Cáncer de mama en el hombre

Es un tipo de cáncer poco frecuente. De manera similar a lo que ocurre en la mujer, su causa es poco conocida. La presentación familiar se debe principalmente a mutaciones en el gen BRCA2, se ha encontrado que alrededor de un 20% de los hombres con cáncer de mama tiene un pariente de primer grado con esta enfermedad.

Existen diversos factores de riesgo, los más importantes son: disfunción gonadal, hiperestrogenismo, obesidad e ingesta elevada de alcohol; la ginecomastia (desarrollo excesivo de tejido mamario) no parece incrementar el riesgo. Los hombres que trabajan en la industria del jabón y perfume presentan una mayor frecuencia de esta neoplasia, ocurre lo mismo con la exposición al petróleo y a los hidrocarburos aromáticos policíclicos que se encuentran en el humo del cigarro. Otros factores de riesgo son el uso de estrógenos exógenos para el tratamiento oncológico en pacientes con cáncer de próstata, obesidad y cirrosis hepática.

El retraso en el diagnóstico es muy común debido a la ignorancia de la presentación de esta enfermedad en el hombre, ocurre en la mayoría de los casos en una etapa clínica 3 ó 4. La gran mayoría de los tumores son de origen ductal, siendo el 10% carcinoma in situ. En la mayoría de los casos se utiliza un tratamiento multimodal: mastectomía con disección axilar o determinación de ganglio centinela, y de acuerdo a los factores de pronóstico se administrará radioterapia y hormonoterapia o quimioterapia. El tratamiento sistémico se deriva de los estudios hechos en las mujeres.

La mayoría de los pacientes se presenta con un tumor no doloroso, firme y localizado en la región sub-areolar (debajo de la areola). Conforme avanza la enfermedad, el tumor puede ser doloroso al tacto y es evidente un incremento global de la glándula mamaria con retracción del pezón; la enfermedad avanzada está caracterizada por dolor, ulceración, retracción de la piel y descarga de sangre a través del pezón. La masa está localizada en la región central en el 70-90% de los casos, es poco frecuente que se localice en el cuadrante superior externo. El tamaño tumoral varía al diagnóstico pero es frecuente encontrarlo en etapas clínicas localmente avanzadas, fijo a la piel o al músculo pectoral, además de encontrarse aumento de volumen de uno o varios de los ganglios axilares; la enfermedad tiene una ligera predisposición por la mama del lado izquierdo. El cáncer bilateral es un evento raro, ocurre en el 5% de los casos. El dolor óseo o la tos son comunes en la enfermedad metastásica.

Para conocer más sobre este tipo de cáncer vea el siguiente video:

Fuente: Revista Cancerología, del Instituto Nacional de Cancerología de México,

http://www.incan.org.mx/revistaincan/elementos/documentosPortada/1172289546.pdf

Fecha de actualización: 22/Octubre/2015

Factores de riesgo I

Factores de riesgo I

Factores de riesgo que usted no puede cambiar

Incidencia según el sexo

El simple hecho de ser mujer es el principal riesgo de padecer cáncer de seno. Los hombres pueden padecer cáncer de mama, pero esta enfermedad es aproximadamente 100 veces más común entre las mujeres que en los hombres. Esto probablemente se debe a que los hombres tienen menos de las hormonas femeninas estrógeno y progesterona, lo que puede promover el crecimiento de células cancerosas de mama.

Envejecimiento

El riesgo de padecer cáncer de mama aumenta al envejecer. Aproximadamente uno de ocho cánceres de mama se detecta en mujeres menores de 45 años de edad, mientras que aproximadamente dos de tres cánceres invasivos de la mama se encuentran en mujeres de 55 años o más.

Factores de riesgo genéticos

Se cree que alrededor del 5 al 10 por ciento de los casos de cáncer de mama son hereditarios, o sea que se originan directamente por defectos genéticos (llamados mutaciones) heredados de uno de los padres.

BRCA1 y BRCA2: la causa más común de cáncer de mama hereditario es una mutación hereditaria en los genes BRCA1 y BRCA2. En las células normales, estos genes ayudan a prevenir el cáncer al producir proteínas que evitan el crecimiento anormal de las células. Si usted heredó una copia mutada de uno de estos dos genes de cualquiera de sus padres, usted tiene un alto riesgo de cáncer de mama en el transcurso de su vida. El riesgo puede ser tan alto como 80 por ciento para los miembros de algunas familias con mutaciones BRCA. Estos cánceres tienden a presentarse en mujeres más jóvenes y con más frecuencia afectan a ambas mamas en comparación con cánceres en mujeres que no nacieron con ninguna de estas mutaciones genéticas. Las mujeres con estas mutaciones hereditarias también tienen un riesgo aumentado de padecer otros tipos de cánceres, particularmente cáncer de ovario.

Cambios en otros genes: otras mutaciones genéticas podrían también conducir a cánceres de mama hereditarios. Estas mutaciones genéticas se presentan con mucha menos frecuencia y por lo general no aumentan el riesgo de cáncer de mama tanto como los genes BRCA. Estos cambios no son causas frecuentes de cáncer de mama hereditario.

  • ATM: el gen ATM ayuda normalmente a reparar el ADN dañado. Heredar dos copias anormales de este gen causa la enfermedad ataxia-telangiectasia. Por otro lado, heredar una copia mutada de este gen ha sido asociado con una alta tasa de cáncer de mama en algunas familias.
  • TP53: el gen TP53 provee instrucciones para producir una proteína llamada p53 que ayuda a detener el crecimiento de las células anormales. Las mutaciones hereditarias de este gen causan el síndrome de Li-Fraumeni (que lleva el nombre de los dos investigadores que primero lo describieron). Las personas con este síndrome tienen un riesgo aumentado de padecer cáncer de mama, al igual que otros cánceres, como leucemia, tumores encefálicos y sarcomas (cáncer en los huesos o en el tejido conectivo). Ésta es una causa poco común de cáncer de mama.
  • CHEK2: el síndrome de Li-Fraumeni también puede ser causado por mutaciones hereditarias en el gen CHEK2. Aun cuando no cause este síndrome, puede aumentar el riesgo de cáncer de mama alrededor del doble cuando está mutado.
  • PTEN: el gen PTEN ayuda normalmente a regular el crecimiento celular. Las mutaciones hereditarias en este gen pueden causar el síndrome de Cowden, un trastorno poco común en el cual las personas tienen un riesgo aumentado de padecer tumores malignos y benignos en la mama, así como tumores en el tracto digestivo, la tiroides, el útero y los ovarios. Los defectos en este gen también pueden causar un síndrome diferente llamado síndrome de Bannayan-Riley-Ruvalcaba que no se cree está asociado con el riesgo de cáncer de mama.
  • CDH1: las mutaciones hereditarias en este gen causan cáncer gástrico difuso hereditario, un síndrome en el cual las personas desarrollan un tipo poco común de cáncer de estómago a una edad temprana. Las mujeres con mutaciones en este gen también tienen un riesgo aumentado de padecer cáncer de mama lobulillar invasivo.
  • STK11: los defectos en este gen pueden causar el síndrome Peutz-Jeghers. Las personas con este trastorno desarrollan puntos pigmentados en sus labios y en la boca, pólipos en los tractos urinarios y gastrointestinales, y tienen un mayor riesgo de muchos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de mama.

Prueba genética: se pueden hacer pruebas genéticas para identificar mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 (o algunos otros genes vinculados con el riesgo de cáncer de mama). Aunque las pruebas pueden ser útiles en algunas situaciones, se deben considerar cuidadosamente las ventajas y las desventajas.

Antecedentes familiares de cáncer de mama

El riesgo de cáncer de mama es mayor entre las mujeres cuyos familiares directos (consanguíneos) tienen esta enfermedad.

Si un familiar de primer grado (madre, hermana o hija) padece cáncer de mama, el riesgo de la mujer casi se duplica. El riesgo aumenta aproximadamente tres veces, si dos familiares de primer grado padecen la enfermedad.

Se desconoce el riesgo exacto, aunque se sabe que las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama en el padre o un hermano también tienen un riesgo aumentado de padecer esta enfermedad. En total, alrededor del 15 por ciento de las mujeres con cáncer de mama tiene un familiar con esta enfermedad. Esto significa que la mayoría (más de 85 por ciento) de las mujeres que padecen cáncer de mama no tienen antecedentes familiares de esta enfermedad.

Antecedentes personales de cáncer de mama

Una mujer con cáncer en una mama tiene un riesgo de tres a cuatro veces mayor de padecer un nuevo cáncer en la otra mama o en otra parte del mismo seno. Esto es diferente a la recurrencia (regreso) del primer cáncer.

Raza y origen étnico

En general, las mujeres de raza blanca tienen una probabilidad ligeramente mayor de padecer cáncer de mama que las mujeres de raza negra, aunque éstas últimas tienen una mayor probabilidad de morir de este cáncer. Sin embargo, en las mujeres menores de 45 años de edad, el cáncer de mama es más común en las mujeres de raza negra. Las mujeres asiáticas, hispanas e indias americanas tienen un menor riesgo de padecer y morir de cáncer de mama.

Tejido mamario denso

Las mamas están formados por tejido adiposo, tejido fibroso y tejido glandular. Se dice que una mujer tiene mamas densas (en una mastografía) cuando tiene más tejido glandular y fibroso y menos tejido adiposo. Las mujeres con mamas densas tienen un mayor riesgo de cáncer de mama que las mujeres con mamas menos densas. Desafortunadamente, el tejido mamario denso también puede causar que las mastografías sean menos precisas.

Un número de factores puede afectar la densidad de las mamas, tal como la edad, la condición menopáusica, el uso de medicamentos (tal como terapia hormonal en la menopausia), embarazo y genética.

Algunas afecciones benignas de la mama

Las mujeres diagnosticadas con ciertas afecciones benignas podrían tener un riesgo aumentado de cáncer de mama. Algunas de estas afecciones están más asociadas con el riesgo de cáncer de mama que otras. Los doctores a menudo dividen las afecciones benignas de la mama en tres grupos generales, dependiendo de cómo ellas afectan este riesgo.

  • Lesiones no proliferativas: estas afecciones no están asociadas con el sobrecrecimiento del tejido mamario. No parecen afectar el riesgo de cáncer de mama, de hacerlo, es en muy poca extensión. Éstas incluyen:
    • Fibrosis y/o simple quiste (en el pasado a esto se le llamada enfermedad fibroquística o cambios fibroquísticos).
    • Hiperplasia leve.
    • Adenosis (no esclerosante).
    • Ectasia ductal.
    • Tumor filoide (benigno).
    • Un solo papiloma.
    • Necrosis adiposa.
    • Fibrosis periductal.
    • Metaplasia apocrina y escamosa.
    • Calcificaciones relacionadas con epitelial.
    • Mastitis (infección del seno).
    • Otros tumores benignos (lipoma, hamartoma, hemangioma, neurofibroma, adenomioepitelioma).
  • Lesiones proliferativas sin atipia: estas afecciones muestran un crecimiento excesivo de células en los conductos o lobulillos del tejido mamario. Parecen aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de mama en una mujer (de una y media a dos veces respecto al riesgo normal). Éstas incluyen:
    • Hiperplasia ductal usual (sin atipia).
    • Fibroadenoma.
    • Adenosis esclerosante.
    • Varios papilomas (papilomatosis).
    • Cicatriz radial.
  • Lesiones proliferativas con atipia: en estas afecciones, existe un sobrecrecimiento de las células en los conductos o lobulillos del tejido de la mama, y algunas células ya no lucen normales. Estas afecciones tienen un efecto mayor en el riesgo de cáncer de mama, aumentándolo de 3 ½ a 5 veces más que el riesgo normal. Estos tipos de lesiones incluyen:
    • Hiperplasia ductal atípica (atypical ductal hyperplasia, ADH).
    • Hiperplasia lobulillar atípica (atypical lobular hyperplasia, ALH).

Las mujeres con un antecedente familiar de cáncer de mama y con hiperplasia o hiperplasia atípica tienen un riesgo aún mayor de padecer un cáncer de mama.

Carcinoma lobulillar in situ

En el carcinoma lobulillar in situ (LCIS), las células que lucen como células cancerosas están creciendo en los lobulillos de las glándulas productoras de leche de la mama, pero no crecen a través de la pared de los lobulillos. Algunas veces, el carcinoma lobulillar in situ (también llamado neoplasia lobulillar) se agrupa con el carcinoma ductal in situ (DCIS) como un cáncer no invasivo de seno, aunque se diferencia del DCIS en que no parece convertirse en cáncer invasivo si no se trata.

Las mujeres con esta afección tienen un riesgo de siete a once veces mayor de padecer cáncer invasivo en cualquiera de las mamas. Por esta razón, las mujeres con carcinoma lobulillar in situ deben hacerse mastografías y visitar a su médico regularmente.

Períodos menstruales

Las mujeres que han tenido más ciclos menstruales debido a que comenzaron a menstruar temprano (antes de los 12 años) y/o que experimentaron tarde la menopausia (después de los 55 años) tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de mama. Este aumento en el riesgo pudiera deberse a una exposición mayor a las hormonas estrógeno y progesterona durante toda la vida.

Antecedente de radiación al tórax

Las mujeres que siendo niñas o jóvenes recibieron radiación en el área del tórax como tratamiento contra otro tipo de cáncer (como la enfermedad de Hodgkin o el linfoma no Hodgkin) tienen un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de mama. Esto varía con la edad de la paciente al momento de recibir la radiación. Si también se administró la quimioterapia, esto pudo haber detenido por un tiempo la producción de hormonas ováricas, reduciendo el riesgo. El riesgo de padecer un cáncer de mama debido a radiación administrada al tórax es mayor si la radiación se recibió durante la adolescencia, cuando las mamas aún estaban en desarrollo. La radioterapia después de los 40 años no parece aumentar el riesgo de cáncer de mama.

Exposición a dietilestilbestrol

Desde los años 40 a los 60, a algunas mujeres embarazadas se les administraba el medicamento dietilestilbestrol (DES), ya que se pensaba que éste disminuía las probabilidades de perder el bebé. Estas mujeres tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de mama. Las mujeres cuyas madres tomaron dietilestilbestrol durante el embarazo también pudieran tener un riesgo ligeramente mayor de cáncer de mama.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-causas-factores-de-riesgo

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Factores de riesgo II

Factores de riesgo II

Factores relacionados con el estilo de vida y el riesgo de cáncer de mama

Tener hijos

Las mujeres que no han tenido hijos o que tuvieron su primer hijo después de los 30 años tienen un riesgo de cáncer de mama ligeramente mayor. Los embarazos múltiples y quedar embarazada cuando la mujer es joven reducen el riesgo del cáncer de mama. El embarazo reduce el número total de ciclos menstruales en la vida de una mujer, lo cual puede que sea una razón de este efecto.

Control de la natalidad

Uso reciente de anticonceptivos orales: los estudios han reportado que las mujeres que usan anticonceptivos orales tienen un riesgo ligeramente mayor de tener cáncer de mama que aquellas mujeres que nunca los han usado. El riesgo parece bajar a lo normal con el paso del tiempo una vez que se dejan de tomar las pastillas anticonceptivas. Las mujeres que dejaron de usar los anticonceptivos orales hace más de 10 años no parecen tener aumento del riesgo de padecer cáncer de mama. Al considerar el uso de anticonceptivos orales, las mujeres deben examinar sus otros factores de riesgo de cáncer de mama con los especialistas de la salud que las atienden.

El acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA; Depo-Provera): es una forma inyectable de progesterona que se administra una vez cada 3 meses como método anticonceptivo. Unos pocos estudios han estudiado el efecto del DMPA sobre el riesgo de cáncer de mama. Las mujeres que actualmente usan el DMPA parecen tener un aumento en el riesgo, pero el riesgo no parece haber aumentado si este medicamento se usó hace más de 5 años.

Terapia hormonal después de la menopausia

La terapia hormonal con estrógeno (a menudo combinada con progesterona) ha sido usada por muchos años para ayudar a aliviar los síntomas de la menopausia y para ayudar a prevenir la osteoporosis (adelgazamiento de los huesos). Estudios preliminares habían sugerido que la terapia hormonal también podía tener otros beneficios para la salud, pero no se encontraron estos beneficios en estudios más recientes y mejor diseñados. Este tratamiento tiene muchos nombres, tal como terapia hormonal posmenopáusica, terapia de reemplazo hormonal y terapia hormonal para la menopausia.

Existen dos tipos principales de terapia hormonal. Para las mujeres a quienes no se les ha extirpado el útero (matriz), los doctores generalmente recetan estrógeno y progesterona (conocida como terapia hormonal combinada o HT). La progesterona es necesaria ya que el estrógeno solo puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de útero . Por otro lado, a las mujeres a quienes se les extirpó el útero (aquellas que se sometieron a una histerectomía) se les puede recetar sólo estrógeno. A esto se le conoce comúnmente como terapia de restitución de estrógeno o simplemente terapia de estrógeno.

Terapia hormonal combinada: el uso de esta terapia después de la menopausia aumenta el riesgo de tener cáncer de seno. Además, es posible que aumente las probabilidades de morir de cáncer de seno. Este aumento en el riesgo se puede observar con tan poco como dos años de uso. La terapia hormonal combinada también aumenta la probabilidad de que el cáncer pueda ser encontrado en una etapa más avanzada.

El riesgo aumentado debido a la terapia hormonal combinada parece aplicar sólo a las usuarias actuales y recientes. El riesgo de cáncer de mama de una mujer parece regresar al nivel de la población general dentro de los 5 años después de suspender el tratamiento combinado.

El término bioidénticas a veces se usa para describir versiones de estrógeno y progesterona con la misma estructura química que las encontradas de forma natural en las personas. El uso de estas hormonas ha sido mercadeado como una manera segura de tratar los síntomas de la menopausia. Es importante darse cuenta que aunque existen pocos estudios que comparan las hormonas “bioidénticas” o “naturales” con las versiones de hormonas sintéticas, no existe evidencia de que sean más seguras o eficaces. Se debe asumir que el uso de estas hormonas bioidénticas tiene los mismos riesgos a la salud que cualquier otro tipo de terapia hormonal.

Terapia de estrógeno (ET): el uso de sólo estrógeno después de la menopausia no parece aumentar el riesgo de cáncer de mama. De hecho, algunas investigaciones han sugerido que las mujeres a quienes se les han extraído sus útero s y toman estrógeno en realidad tienen un menor riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, las mujeres que toman estrógeno parecen tener problemas con ataques al cerebro y otros coágulos sanguíneos. Además, en algunos estudios se ha descubierto que la terapia de estrógenos aumenta el riesgo de cáncer de ovario cuando se usa por mucho tiempo (por más de 10 años).

Actualmente parece que existen pocas razones contundentes para usar la terapia hormonal posmenopáusica (ya sea HT combinada o ET) que no sea para posiblemente aliviar por un corto periodo de tiempo los síntomas de la menopausia. Además de aumentar el riesgo de cáncer de mama, la terapia hormonal combinada parece aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca, coágulos sanguíneos y apoplejía (derrame cerebral o ataque al cerebro). La terapia reduce el riesgo de cáncer colorrectal y osteoporosis, pero estos beneficios y los posibles daños deben sopesarse, ya que existen otros métodos efectivos para prevenir y tratar la osteoporosis.

Aunque la terapia de estrógeno no parece aumentar el riesgo de cáncer de mama, sí aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos y ataque al cerebro.

La decisión de usar la terapia hormonal después de la menopausia debe tomarla la mujer y su médico después de analizar los posibles riesgos y beneficios, según la gravedad de los síntomas de la menopausia y los factores de riesgo para enfermedad cardiaca, cáncer de mama y osteoporosis. Si una mujer y su médico deciden usar hormonas para tratar los síntomas menopáusicos, por lo general es mejor usar la menor dosis que controle los síntomas y por el tiempo más breve posible.

Lactancia

Algunos estudios sugieren que la lactancia podría disminuir ligeramente el riesgo de cáncer de mama, especialmente si la lactancia se prolonga por 1½ a 2 años. No obstante, ésta ha sido un área muy difícil de estudiar, especialmente en países como Estados Unidos, donde la lactancia por un periodo tan prolongado como éste no es común.

Una explicación para este posible efecto puede ser que la lactancia reduce el número total de ciclos menstruales en la vida de una mujer (similar a comenzar los periodos menstruales a una edad mayor o experimentar la menopausia temprano).

Alcohol

El consumo de bebidas alcohólicas está claramente asociado con un aumento en el riesgo de padecer cáncer de mama. El riesgo aumenta con la cantidad de alcohol consumido. En comparación con las mujeres que no ingieren alcohol, las que consumen una bebida alcohólica diaria tienen un aumento muy ligero en el riesgo. Aquéllas que toman de dos a cinco bebidas al día tienen alrededor de 1 ½ veces más riesgo que las mujeres que no toman alcohol. Se sabe también que el consumo excesivo de bebidas que contienen alcohol incrementa el riesgo de desarrollar otros varios tipos de cáncer.

Sobrepeso u obesidad

El sobrepeso o la obesidad después de la menopausia aumenta el riesgo de cáncer de mama. Antes de la menopausia, sus ovarios producen la mayor cantidad de estrógeno, y el tejido adiposo produce una pequeña cantidad de estrógeno. Por otro lado, después de la menopausia (cuando los ovarios dejan de producir estrógeno), la mayor parte del estrógeno de una mujer proviene del tejido adiposo. Un exceso de tejido adiposo después de la menopausia puede aumentar su probabilidad de padecer cáncer de seno al aumentar los niveles de estrógeno. Además, las mujeres que tienen sobrepeso tienden a presentar niveles de insulina en la sangre más elevados. Los niveles de insulina más elevados también están asociados con algunos tipos de cánceres, incluyendo el cáncer de mama.

Pero la relación entre el peso y el riesgo de cáncer de mama es compleja. Por ejemplo, el riesgo parece aumentar en las mujeres que suben de peso en su vida adulta, pero es posible que no aumente en aquellas mujeres que han tenido exceso de peso desde la infancia. Además, un exceso de grasa en el área de la cintura afecta el riesgo más que la misma cantidad de grasa en las caderas y en los muslos. Los investigadores creen que las células grasas de varias partes del cuerpo tienen diferencias sutiles que pueden explicar esta observación.

Actividad física

La evidencia que indica que la actividad física en forma de ejercicio reduce el riesgo de cáncer de mama está aumentando. La pregunta principal es determinar cuánto ejercicio es necesario. En un estudio de la "Women’s Health Initiative", caminar a paso ligero de 1.25 a 2.5 horas por semana redujo a 18% el riesgo de una mujer. Con diez horas de caminata a la semana se redujo el riesgo aún un poco más.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-causas-factores-de-riesgo

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Factores de riesgo III

Factores de riesgo III

Factores con efectos inciertos, controversiales o no comprobados en el riesgo de cáncer de mama

Alimentación y consumo de vitaminas

Muchos estudios han analizado la relación entre los alimentos que consume una mujer y el riesgo de cáncer de mama, pero hasta el momento los resultados han sido conflictivos. Algunos estudios han indicado que la alimentación desempeña un papel en el riesgo, mientras que otros no han encontrado evidencia que demuestre que la alimentación afecta el riesgo de este cáncer. Los estudios han analizado la cantidad de grasa en la alimentación, consumo de frutas y verduras, y la ingesta de carne. No se ha encontrado una relación clara entre la alimentación y el riesgo de cáncer de seno.

Además, los estudios han analizado los niveles vitamínicos, y una vez más los resultados fueron inconsistentes. No obstante, algunos estudios encontraron un riesgo aumentado de cáncer de mama en mujeres con niveles más elevados de ciertos nutrientes. Hasta el momento, ningún estudio ha demostrado que consumir vitaminas reduce el riesgo de cáncer de mama. Esto no quiere decir que no sea beneficioso adoptar una dieta saludable. Una alimentación baja en grasa, con poca carne roja y procesada, y alta en frutas y verduras podría proporcionar otros beneficios a la salud.

Es necesario realizar más investigaciones para entender el efecto de los tipos de grasa consumidos sobre el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, se ha demostrado que las calorías son un factor que cuenta, y la grasa es una fuente principal de calorías. Los alimentos con altos contenidos de grasa pueden causar obesidad o sobrepeso, lo que es un factor de riesgo para el cáncer de mama. Además, se ha demostrado que estos factores afectan el riesgo de padecer otros tipos de cáncer, y el consumo de ciertos tipos de grasa se relaciona claramente con el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

Desodorantes

Algunos rumores publicados en Internet han sugerido que las sustancias químicas que se encuentran en los antitranspirantes axilares son absorbidas a través de la piel, interfieren con la circulación linfática, causan la acumulación de toxinas en el seno, y esto finalmente produce cáncer de mama.

Existe muy poca evidencia que apoye este rumor. Un pequeño estudio encontró niveles de parabenos (usados como preservativos en antitranspirantes y en otros productos), los cuales tienen pocas propiedades parecidas al estrógeno, en una pequeña muestra de tumores cancerosos de mama. Sin embargo, este estudio no determinó si los parabenos causaron los tumores. Éste fue un hallazgo preliminar, y se necesitarán más investigaciones para determinar qué efecto, si acaso existe alguno, tienen los parabenos en el riesgo de cáncer de seno. Por otro lado, un estudio grande sobre las causas del cáncer de mama encontró que no hay aumento de riesgo de cáncer de mama en las mujeres que usaron antitranspirantes y/o se rasuraron las axilas.

Sostenes

Los rumores en Internet, y por lo menos un libro, han señalado que los sostenes causan cáncer de mama al obstruir el flujo linfático. Tal declaración no tiene buena base científica ni clínica. Las mujeres que no usan sostenes regularmente tienden a ser más delgadas o a tener senos menos densos, lo que probablemente habría contribuido a cualquier diferencia percibida en cuanto a riesgo.

Aborto provocado

Varios estudios han provisto datos bastantes significativos de que los abortos provocados o espontáneos no tienen un efecto general en el riesgo de cáncer de mama.

Implantes de mama

Varios estudios han encontrado que los implantes de mama no aumentan el riesgo de cáncer de mama, aunque los implantes de mama de silicona pueden causar la formación de tejido cicatricial en la mama. Los implantes dificultan la visualización del tejido de la mama en las mastografás convencionales, pero se pueden utilizar otras tomas diferentes, llamadas vistas con desplazamiento de implantes, para hacer un examen más completo del tejido del mama.

Los implantes de mama pueden estar asociados con un tipo de linfoma poco común llamado linfoma anaplásico de células grandes. Este linfoma rara vez ha sido encontrado en el tejido de la mama que rodea a los implantes. Hasta el momento, sin embargo, existen muy pocos casos para saber si el riesgo de este linfoma es realmente mayor en las mujeres que tienen implantes.

Químicos en el ambiente

Se han reportado numerosas investigaciones, y se están realizando aún más, para entender las posibles influencias del medio ambiente en el riesgo de cáncer de mama.

Existe un interés especial en los compuestos del ambiente que según los estudios realizados en animales de laboratorio contienen propiedades semejantes a las del estrógeno. Esto podría en teoría afectar el riesgo de cáncer de mama. Por ejemplo, las sustancias encontradas en algunos plásticos, ciertos cosméticos y productos del cuidado personal, pesticidas, parecen tener tales propiedades.

Se comprende que este asunto causa una gran preocupación en el público, pero actualmente ninguna investigación muestra una clara asociación entre el riesgo de cáncer de mama y la exposición a estas sustancias. Desafortunadamente, el estudio de tales efectos en los humanos es difícil. Se necesitan más estudios para definir mejor los posibles efectos a la salud de éstas y otras sustancias similares.

Humo del tabaco

Por mucho tiempo, los estudios han reportado que no hay una relación entre fumar cigarrillos y el cáncer de mama. Sin embargo, en años recientes, se han revelado más estudios que indican que el hábito de fumar de forma excesiva está asociado a un mayor riesgo para el cáncer de mama. Algunos estudios han reportado que el mayor riesgo se encuentra en ciertos grupos, como el de las mujeres que comenzaron a fumar a una edad muy temprana. En 2009, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer concluyó que la evidencia es limitada sobre el cáncer ocasionado por el hábito de fumar tabaco.

Un foco activo de investigación consiste en si el humo de segunda mano aumenta el riesgo de cáncer de mama. Tanto el humo directo que aspira el fumador como el humo de segunda mano contienen químicos que, en altas concentraciones, causan cáncer de mama en roedores. Los químicos en el humo del tabaco alcanzan el tejido de la mama, los cuales han sido encontrados en la leche materna.

La evidencia relacionada con el humo de segunda mano y el riesgo de cáncer de mama en los estudios con humanos es controversial, por lo menos en parte porque el vínculo entre fumar y el cáncer de mama no se ha aclarado. Otra posible explicación para esto consiste en que el humo del tabaco puede tener diferentes efectos en el riesgo de cáncer de mama de los fumadores y de aquellas personas que sólo están expuestas al humo.

Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de California concluyó en 2005 que la evidencia asociada con el humo de segunda mano y el cáncer de seno es “concordante con una asociación causal” en mujeres jóvenes, principalmente premenopáusicas. El informe de la Dirección Gen eral de Salud Pública de los Estados Unidos The Health Consequences of Involuntary Exposure to Tobacco Smoke, emitido en 2006, concluyó que en este momento la evidencia es "sugerente, pero no suficiente" para establecer el vínculo. De todas maneras, este posible vínculo con el cáncer de seno es una razón más para evitar el humo de segunda mano.

Trabajo nocturno

En algunos estudios se ha sugerido que las mujeres que trabajan durante la noche (por ejemplo las enfermeras del turno de la noche) pueden tener un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. Éste es un hallazgo bastante reciente, y se están realizando más estudios para analizar este asunto. Algunos investigadores creen que el efecto puede deberse a cambios en los niveles de melatonina, una hormona cuya producción es afectada por la exposición del cuerpo a la luz, aunque también se están estudiando otras hormonas.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-causas-factores-de-riesgo

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Signos y síntomas

Signos y síntomas

El uso generalizado de las mastografias de detección ha aumentado la cantidad de tumores cancerosos de la mama detectados antes de que causen algún síntoma. Aun así, algunos cánceres de mama no se detectan mediante mastografías, ya sea porque no se realizó el estudio o porque aun en condiciones ideales las mastografias no detectan todos los cánceres de mama.

El síntoma más común del cáncer de mama es una nueva masa o protuberancia. Una masa no dolorosa, dura y con bordes irregulares tiene más probabilidades de ser cáncer, aunque los tumores cancerosos de mama pueden ser sensibles a la palpación, blandos y de forma redondeada. Incluso pueden causar dolor. Por este motivo, es importante que cualquier masa o protuberancia nueva en el seno sea examinada por un médico con experiencia de las enfermedades de la mama.

Otras posibles señales de cáncer de mama incluyen lo siguiente:

  • Inflamación de parte o de toda la mama (aunque no se sienta una protuberancia definida).

  • Irritación o hendiduras en la piel.

  • Dolor en la mama o en el pezón.

  • Retracción (contracción) de los pezones.

  • Enrojecimiento, descamación o engrosamiento de la piel de la mama o del pezón.

  • Secreción del pezón que no sea leche materna.

Algunas veces un cáncer de mama se puede propagar a los ganglios linfáticos de las axilas o alrededor de la clavícula y causar una protuberancia o inflamación, aun antes de que el tumor original en el tejido de la mama tenga el tamaño suficiente para poderse palpar.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-inicial-diagnostico

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Detección y diagnóstico

Detección y diagnóstico

Diagnóstico

Antecedentes médicos y examen físico

Si usted cree que presenta cualquier signo o síntoma que podría significar cáncer de mama, asegúrese de hablar con su médico tan pronto como sea posible. Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas, sobre cualquier otro problema médico y sobre los posibles factores de riesgo de desarrollar afecciones benignas de la mama o cáncer de mama.

Se le examinarán minuciosamente las mamas para localizar la presencia de cualquier protuberancia o área sospechosa y para palpar su textura, tamaño y relación con la piel y los músculos del tórax. Se identificarán todos los cambios en los pezones o en la piel de las mamas. Es posible que se palpen los ganglios linfáticos axilares o los que se encuentran sobre la clavícula, ya que el agrandamiento o la firmeza de estos ganglios linfáticos puede indicar la propagación del cáncer de mama. Su médico también realizará un examen físico completo para saber cuál es su estado general de salud y si existe evidencia de que el cáncer se ha propagado.

Si los síntomas y/o los resultados del examen físico sugieren la presencia de cáncer de mama, probablemente se realizarán más pruebas. Éstas pudieran incluir estudios por imágenes, análisis de muestras de secreción del pezón, o realizar biopsias de las áreas sospechosas.

Estudios por imágenes utilizados para evaluar enfermedades de la mama

Los estudios por imágenes utilizan ondas sonoras, rayos X, campos magnéticos o sustancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Los estudios por imágenes se pueden hacer por un número de razones, incluyendo ayudar a determinar si un área sospechosa pudiera ser cancerosa, saber cuán lejos se ha propagado el cáncer y ayudar a determinar si el tratamiento es eficaz.

Mastografía de diagnóstico

Una mastografía es una radiografía de las mamas (seno). La mastografía de detección se usa para encontrar enfermedades de las mamas en mujeres que no tienen síntomas, es decir, que aparentemente no tienen problemas en las mamas. Por lo general, en las mastografías de detección se toman dos radiografías (radiografías tomadas de ángulos diferentes) de cada mama.

Se usa una mastografía de diagnóstico para diagnosticar alguna enfermedad de la mama en mujeres que presentan síntomas en sus mamas (como una protuberancia o secreción del pezón) o resultados anormales en una mastografía de detección. Una mastografía de diagnóstico incluye más imágenes del área que causa preocupación. En algunos casos se usan imágenes especiales conocidas como vistas cónicas o de detección con magnificación para facilitar la evaluación de un área pequeña de tejido anormal de la mama.

Una mastografía de diagnóstico puede mostrar:

  • Que la anomalía no es motivo de ninguna preocupación. En estos casos, la mujer puede usualmente volver a hacerse mastografías rutinarias cada año.
  • Que una lesión (área de tejido anormal) tiene una alta probabilidad de ser benigna (no cancerosa). En estos casos, es común pedirle a la paciente que regrese más pronto de lo usual para su próxima mastografía, generalmente en 4 a 6 meses.
  • Que la lesión es motivo de más sospecha y que es necesario realizar una biopsia para determinar si es cancerosa.

Aun cuando las mastografías no muestren un tumor, si usted o su doctor pueden palpar una protuberancia, se necesitará, por lo general, una biopsia para asegurarse de que no se trate de cáncer. Una excepción a esto sería si un examen de ecografía (ultrasonido) encuentra que la protuberancia es un simple quiste (un saco lleno de líquido) que es poco probable que sea canceroso.

Imágenes por resonancia magnética de la mama

Las imágenes por resonancia magnética utilizan ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. Se absorbe la energía de las ondas radiales y luego se libera en un patrón formado por el tipo de tejido corporal y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Para realizar una resonancia de la mama con el fin de detectar cáncer, se inyecta un líquido de contraste, llamado gadolinio, en una vena antes o durante el estudio para mostrar mejor los detalles.

Las imágenes por resonancia magnética toman mucho tiempo (a menudo hasta una hora). Además, usted tendrá que permanecer recostada dentro de un tubo estrecho, boca abajo en una plataforma especialmente diseñada para este procedimiento. La plataforma tiene aberturas para cada mama que permiten tomar las imágenes sin necesidad de compresión. La plataforma contiene sensores necesarios para captar la imagen de resonancia. Es importante permanecer muy quieta durante todo el examen.

El mantenerse acostada en el tubo puede resultar confinante y puede alterar a algunas personas que padezcan claustrofobia (temor a los espacios cerrados). La máquina también produce un zumbido y ruidos de chasquido altos que pueden resultar incómodos. En algunos lugares se ofrecen audífonos con música para bloquear este ruido. Las resonancias también son muy costosas, aunque los planes médicos por lo general pagan por estos estudios en algunas situaciones, como cuando se ha diagnosticado el cáncer.

Las máquinas de resonancia son bastante comunes, pero éstas tienen que ser adaptadas especialmente para examinar la mama. Es importante que la resonancia de la mama se haga en una de estas máquinas especialmente adaptadas, y que la instalación de esta máquina también pueda hacer una biopsia guiada por resonancia, de ser necesario.

La resonancia puede usarse con la mastografía (mastografías) con fines de detección en las mujeres con un alto riesgo de cáncer de mama, o puede usarse para examinar mejor las áreas sospechosas que se encuentran mediante una mastografía. Además, la resonancia se usa en las mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer de mama para determinar mejor el tamaño real del cáncer y para buscar cualquier otro cáncer en la mama. Aún no está claro cuán útil es esto en la planificación de la cirugía en alguien que se sabe tiene este tipo de cáncer. En alguien que se sabe tiene cáncer de mama, algunas veces resulta útil examinar la mama opuesta con el fin de asegurarse de que no tiene ningún tumor.

Si se encuentra un área anormal en la mama, a menudo se puede hacer una biopsia usando una resonancia como guía.

Ultrasonido Mamario

La ecografía, también conocida como sonografía o ultrasonido, utiliza ondas sonoras para delinear una parte del cuerpo. En esta prueba, se coloca un pequeño instrumento en la piel que parece micrófono y que se llama transductor (primero se lubrica con gel). Un transductor emite las ondas sonoras y detecta los ecos a medida que rebotan de los tejidos del cuerpo. Una computadora convierte los ecos en una imagen en blanco y negro que aparece en una pantalla. Esta prueba no causa dolor ni expone a la paciente a radiación.

La ecografía se ha convertido en un recurso valioso para usarse con la mastografía, ya que está disponible ampliamente y es menos costosa que las otras opciones, como la resonancia magnética. No se recomienda el uso de ultrasonido en lugar de la mastografía (mastografías) para la detección del cáncer de mama. Por lo general, el ultrasonido mamario se usa en un área específica de la mama que causa preocupación y que se encontró gracias a la mastografía. El ultrasonido ayuda a distinguir entre los quistes (sacos llenos de líquido) y las masas sólidas, y algunas veces puede ayudar a indicar la diferencia entre los tumores benignos y los cancerosos.

El ultrasonido puede ser más útil en las mujeres con mamas muy densas. Actualmente los estudios clínicos están evaluando los beneficios y los riesgos de añadir el ultrasonido de mama a las mastografías de detección en las mujeres que tienen mamas densas y un riesgo mayor de cáncer de mama.

Ductograma

Esta prueba, también llamada galactograma, algunas veces es útil para determinar la causa de la secreción del pezón. En esta prueba, se introduce un tubo plástico muy delgado en la abertura de un conducto del pezón por donde sale la secreción. Se inyecta una pequeña cantidad de medio de contraste, que delinea la forma del conducto en una imagen de radiografía y muestra si hay una masa en el interior del conducto.

Estudios por imágenes más recientes

Las pruebas más recientes, como la gammagrafía (centellografía) mamaria y la tomosíntesis, no se usan comúnmente. Además, estas pruebas siguen bajo estudio para determinar la eficacia de las mismas.

Biopsia

Una biopsia se realiza cuando se encuentra en la mastografía, pruebas por imágenes o examen físico, un cambio (o anomalía) en una mama que pudiera ser cáncer. La biopsia es la única manera de indicar la presencia real de un cáncer.

Durante una biopsia, se extrae un área sospechosa para que sea examinada con un microscopio por un patólogo, quien es un médico especializado con muchos años de capacitación. El patólogo envía a su médico un informe que provee un diagnóstico para cada muestra tomada. La información en este informe será usada para ayudar a manejar su atención.

Hay varios tipos de biopsias, como por ejemplo la biopsia por aspiración con aguja fina, la biopsia por punción con aguja gruesa (biopsia "core" o "tru-cut") y la biopsia quirúrgica. Cada tipo de biopsia tiene ventajas y desventajas. La elección de cuál se vaya a utilizar depende de su situación específica. Algunos de los factores que su doctor considerará incluyen qué tan sospechosa parece la lesión, el tamaño, en qué parte del seno se ubica, cuántas lesiones hay, otros problemas médicos que podría tener y sus preferencias personales. Es recomendable que hable con su médico sobre las ventajas y desventadas de los diferentes tipos de biopsia.

Biopsia por aspiración con aguja fina

En la biopsia por aspiración con aguja fina, el médico utiliza una aguja hueca y muy fina colocada en una jeringa para extraer (aspirar) una pequeña cantidad de tejido de un área sospechosa que luego se observa con un microscopio. Para esta biopsia, se utiliza una aguja más delgada que las agujas usadas en las pruebas sanguíneas.

Si se puede palpar el área donde se hará la biopsia, la aguja puede ser guiada hacia el área donde está la alteración del seno mientras el médico está palpándola.

Si la masa no se puede palpar con facilidad, el médico puede utilizar el ultrasonido para observar la aguja en una pantalla a medida que la dirige hacia la masa.

Es posible que se use anestesia local (medicamento para adormecer el área). Debido a que se usa una aguja tan fina para hacer la biopsia, la administración de la anestesia pudiera causar más molestias que la biopsia en sí.

Una vez que la aguja está en su lugar, se extrae líquido. Si el líquido es transparente, probablemente la masa es un quiste benigno. Un líquido sanguinolento o turbio puede significar un quiste benigno o, muy raras veces, un cáncer. Si la protuberancia es sólida, se extraen pequeños fragmentos de tejido. Un patólogo observará el tejido o líquido que se extrajo con la biopsia con un microscopio para ver si es canceroso.

Una biopsia por aspiración es el tipo más fácil de biopsia, pero tiene algunas desventajas. Algunas veces puede pasar por alto un cáncer si la aguja no se coloca entre las células cancerosas. Además, aun cuando se encuentran células cancerosas, usualmente no es posible determinar si el cáncer es invasivo. En algunos casos, puede que no haya suficientes células para realizar algunas de las otras pruebas de laboratorio que se hacen rutinariamente en muestras de cáncer de mama. Si la biopsia por aspiración no provee un diagnóstico claro, o su médico sigue sospechando que pudiera ser cáncer, se debe realizar una segunda biopsia o un tipo diferente de biopsia.

Biopsia por punción con aguja gruesa

En una biopsia por punción con aguja gruesa se utiliza una aguja más grande para tomar muestras de los cambios de la mama que el médico palpa o que son señalados por ultrasonido o mastografía. Cuando se usan mastografías que se toman de ángulos diferentes para localizar el lugar de la biopsia, a esto se le conoce como biopsia estereotáctica con aguja gruesa. En algunos centros, la biopsia puede ser guiada por resonancia magnética.

La aguja que se usa en este tipo de biopsias es más grande que la que se usa en la biopsia por aspiración. Se extrae una pequeña muestra cilíndrica de tejido (“core” o núcleo) de una anomalía en la mama (aproximadamente de 1/16 a 1/8 de pulgada de diámetro y ½ pulgada de largo). A menudo se extraen varios núcleos. Esta biopsia se realiza con anestesia local (persona despierta, pero el área está adormecida) en un lugar de tipo ambulatorio.

En comparación con la biopsia por aspiración, es más probable que la biopsia por punción con aguja gruesa provea un diagnóstico más claro debido a que remueve fragmentos de tejidos más grandes, aunque aun así puede pasar por alto algunos cánceres.

Biopsia asistida por vacío

La biopsia asistida por vacío se puede hacer con sistemas tales como el Mammotome® o el ATEC® (Automated Tissue Excision and Collection). Para estos procedimientos, la piel es adormecida y se hace una pequeña incisión de aproximadamente un ¼ de pulgada. Se inserta una sonda hueca a través de la incisión en el área del tejido anormal de la mama. Se puede guiar la sonda hacia el lugar en cuestión mediante radiografías o ecografías (o incluso imágenes por resonancia magnética para el procedimiento ATEC). Entonces se succiona un cilindro de tejido a través de un hueco en el lado de la sonda, y un bisturí que rota dentro de la sonda corta la muestra de tejido del resto de la mama. Se pueden tomar varias muestras de la misma incisión. Las biopsias asistidas por vacío se realizan de manera ambulatoria. No requiere de suturas o puntadas, y la cicatrización es mínima. Por lo general, este método remueve más tejido que con la biopsia por punción con aguja gruesa.

Biopsia quirúrgica (abierta)

Por lo general, el cáncer de mama se puede diagnosticar mediante una biopsia con aguja. En pocas ocasiones, es necesario realizar una cirugía con el fin de extirpar toda o parte de una masa para examinarla con un microscópico. Este procedimiento se conoce como biopsia quirúrgica o biopsia abierta. Con más frecuencia, el cirujano extirpa la masa o el área anormal totalmente, así como el margen alrededor del tejido de la mama que parece normal. Este procedimiento se llama biopsia escisional. Si la masa es demasiado grande como para ser extirpada fácilmente, se puede extirpar sólo una parte de la masa. Este procedimiento se llama biopsia incisional.

En pocos casos, se puede hacer una biopsia quirúrgica en el consultorio del doctor, pero más frecuentemente se hace en el departamento de consulta externa del hospital, con anestesia local (persona despierta durante el procedimiento pero la mama está adormecido), a menudo con sedación intravenosa (medicina que le producirá somnolencia). Este tipo de biopsia también se puede hacer usando anestesia general (persona dormida).

Si el cambio en la mama no se puede palpar, se puede hacer una mastografía para colocar un alambre en el área correcta que sirva de guía al cirujano. Esta técnica se llama localización por alambre o localización estereotáctica con alambre. Después de que el área se adormece con un anestésico local, se coloca una aguja hueca delgada en la mama y se usa la visualización por rayos X para guiar la aguja hacia el área sospechosa. Una vez que el extremo de la aguja está en el lugar correcto, se inserta un alambre delgado a través del centro de la aguja. Un gancho pequeño en el extremo del alambre lo mantiene en su lugar. Después, se remueve la aguja hueca. El cirujano puede usar entonces el alambre (arpón) como una guía para llegar al área anormal que se ha de extirpar. La muestra quirúrgica se envía a un laboratorio para ser examinada con un microscopio

Una biopsia quirúrgica es más compleja que la biopsia por aspiración o la biopsia por punción con aguja gruesa. Típicamente requiere que se tomen varios puntos de sutura y puede dejar una cicatriz. Entre más grande sea la cantidad de tejido extirpado, mayores son las probabilidades de que usted note un cambio en la forma de la mama después del procedimiento.

Por lo general, una biopsia por punción con aguja gruesa es suficiente para hacer un diagnóstico, aunque a veces puede que sea necesario realizar una biopsia abierta dependiendo de la localización de la lesión, o si la biopsia por punción no ofrece resultados claros.

Todas las biopsias pueden causar sangrado y conducir a inflamación. Esto puede hacer que la protuberancia de la mama luzca más grande después de la biopsia. Por lo general, esto no es motivo de preocupación y el problema de sangrado y de hematomas se resuelve poco tiempo después en la mayoría de los casos.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 23/Marzo/2013

Clasificación por etapas

Clasificación por etapas

La etapa (estadio) describe la extensión del cáncer en el cuerpo. Se basa en si el cáncer es invasivo o no invasivo, el tamaño del tumor, cuántos ganglios linfáticos están afectados, y si hay propagación a otras partes del cuerpo. La etapa de un cáncer es uno de los factores más importantes para determinar el pronóstico y las opciones de tratamiento.

La determinación de la etapa (estadificación) es un proceso cuyo objetivo es determinar qué tan propagado se encuentra un cáncer al momento del diagnóstico. Dependiendo de los resultados del examen físico y de la biopsia, es posible que su médico le pida que se someta a ciertos estudios por imágenes, como por ejemplo radiografías del tórax, mastografias de ambas mamas, gammagrafías óseas y exámenes de tomografía computarizada (CT), imágenes por resonancia magnética (MRI) y/o tomografías por emisión de positrones (PET). También se pueden llevar a cabo análisis de sangre para evaluar su salud general, y éstos algunas veces puede indicar si el cáncer se ha propagado a ciertos órgano s.

Sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC)

Un sistema de estadificación es una manera estandarizada que los especialistas en el tratamiento del cáncer utilizan para resumir la información sobre cuánto se ha propagado un cáncer. El sistema más comúnmente usado para describir las etapas del cáncer de mama es el sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC).

La etapa de un cáncer de mama puede determinarse a base de los resultados del examen físico, de la biopsia y de los estudios por imágenes (etapa clínica) o añadiendo también los resultados de la cirugía (etapa patológica). Las etapas descritas aquí son las etapas patológicas, las cuales incluyen los hallazgos después de la cirugía, cuando el patólogo examinó la masa en el seno y los ganglios linfáticos adyacentes. Las etapas patológicas son probablemente más precisas que las etapas clínicas, ya que permiten a su médico obtener una impresión directa de la extensión de su cáncer.

El sistema de estadificación TNM clasifica los cánceres según las categorías T, N y M:

  • La letra T seguida de un número del 0 al 4 describe el tamaño del tumor y su propagación a la piel o a la pared torácica debajo de la mama. Los números T mayores indican un tumor más grande y/o una propagación más extensa a los tejidos adyacentes a la mama.
  • La letra N seguida de un número del 0 al 3 indica si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos vecinos a la mama y, de ser así, cuántos ganglios linfáticos se encuentran afectados.
  • La letra M seguida de un número del 0 al 1 indica si el cáncer se ha propagado o no a los órgano s distantes (por ejemplo, los pulmones o los huesos).

Categorías del tumor primario (T):

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0: no hay evidencia de tumor primario.

Tis: carcinoma in situ (DCIS, LCIS o enfermedad de Paget del pezón sin masas tumorales asociadas).

T1(incluye T1a, T1b, y T1c): tumor de 2 cm (3/4 de pulgada) o menos de diámetro mayor.

T2: el tumor mide más de 2 cm., pero no más de 5 cm. (2 pulgadas) de diámetro mayor.

T3: el tumor mide más de 5 cm. de diámetro mayor.

T4: el tumor es de cualquier tamaño y crece hacia la pared torácica o la piel. Esto incluye al cáncer inflamatorio de la mama.

Ganglios linfáticos adyacentes (N; según se observan en un microscopio):

La determinación de la etapa de los ganglios linfáticos para el cáncer de mama ha cambiado conforme la tecnología ha evolucionado. Los métodos anteriores fueron útiles en encontrar grandes depósitos de células cancerosas en los ganglios linfáticos, pero podían pasar por alto áreas microscópicas de la propagación del cáncer. Los métodos más recientes han hecho posible que se puedan encontrar depósitos cada vez más pequeños de células cancerosas. Los expertos no han estado seguros sobre qué hacer con la información reciente. ¿Afectan los diminutos depósitos de células cancerosas el pronóstico de la misma manera que lo hacen los depósitos más grandes?, ¿Cuánto cáncer es necesario en los ganglios linfáticos para ver un cambio en el pronóstico o tratamiento?.

Todavía se siguen analizando las respuestas a estas preguntas, pero hasta el momento, un depósito de células cancerosas tiene que contener por lo menos 200 células o medir por lo menos 0.2 mm de ancho (menos de 1/100 de una pulgada) para que cambie la etapa N. Un área de propagación del cáncer que mida menos de 0.2 mm (o con menos de 200 células) no cambia la etapa, pero se registra con abreviaciones que reflejan la manera en que la propagación del cáncer fue detectada. La abreviación “i+” significa que un pequeño número de células cancerosas (llamadas células tumorales aisladas) fueron observadas en tinción de rutina o cuando se usó una técnica especial de tinción, llamada inmunohistoquímica.

Asimismo, se usa la abreviación “mol+” si el cáncer sólo se pudo encontrar usando una técnica llamada RT-PCR. La RT-PCR es una prueba molecular que puede encontrar un número muy pequeño de células que no se pueden ver ni siquiera usando tintes especiales. Sin embargo, esta prueba no se usa a menudo para encontrar las células cancerosas en los ganglios linfáticos, ya que los resultados no afectan las decisiones sobre el tratamiento.

Por otro lado, si el área de la propagación del cáncer mide por lo menos 0.2 mm (o 200 células), pero aún no mide más de 2 mm, se le llama micrometástasis (un mm es aproximadamente del ancho de un grano de arroz). Las micrometástasis se cuentan sólo si no hay cualquier otra área mayor de propagación del cáncer. Se sabe que las áreas de propagación del cáncer que miden más de 2 mm afectan el pronóstico y cambian la etapa N. Algunas veces, a estas áreas más grandes se les llama macrometástasis, aunque se les puede llamar simplemente metástasis.

NX: los ganglios linfáticos adyacentes no se pueden evaluar (por ejemplo, si se extirparon anteriormente).

N0: el cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes.

  • N0(i+): se encontraron diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos axilares mediante el uso de tinción de rutina o tintes especiales. El área de propagación del cáncer contiene menos de 200 células y mide menos de 0.2 mm.
  • N0(mol+): las células cancerosas no se pueden observar en los ganglios linfáticos axilares (aun cuando se usan tintes especiales), pero se detectaron señales de células cancerosas mediante el uso de RT-PCR.

N1: el cáncer se propagó a entre uno y tres ganglios linfáticos axilares (debajo del brazo), y/o se encuentran diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos mamarios internos (aquellos que están cerca del esternón) en la biopsia de ganglio centinela.

  • N1mi: hay micrometástasis (áreas diminutas de propagación del cáncer) entre uno y tres ganglios debajo del brazo. Las áreas de propagación del cáncer en los ganglios linfáticos miden 2 mm o menos de diámetro mayor (pero tienen por lo menos 200 células cancerosas o miden 0.2 mm de ancho).
  • N1a: el cáncer se ha propagado a entre uno y tres ganglios linfáticos debajo del brazo con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm de diámetro mayor.
  • N1b: el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos mamarios internos, pero esta propagación sólo se detectó mediante una biopsia de ganglio centinela (no causó inflamación de los ganglios linfáticos).
  • N1c: se aplica tanto N1a como N1b.

N2: el cáncer se propagó a entre cuatro y nueve ganglios linfáticos debajo del brazo, o el cáncer ha agrandado los ganglios linfáticos mamarios internos (N2a o N2b, pero no ambos).

  • N2a: el cáncer se propagó a entre cuatro y nueve ganglios linfáticos debajo del brazo con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm.
  • N2b: el cáncer se propagó a uno o más ganglios linfáticos mamarios internos, lo que causa que estén agrandados.

N3: cualquier caso de los siguientes:

N3a: cualquiera de lo siguiente está presente:

  • El cáncer se propagó a 10 o más ganglios linfáticos axilares con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm, o la siguiente situación:
  • El cáncer se propagó a los ganglios linfáticos que están debajo de la clavícula con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm.

N3b: cualquiera de lo siguiente está presente:

  • Se encuentra cáncer en por lo menos un ganglio linfático axilar (con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm), y ha agrandado los ganglios linfáticos mamarios internos, o lo siguente:
  • El cáncer afecta a cuatro o más ganglios linfáticos axilares (con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm), y se encuentran diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos mamarios internos en la biopsia de ganglio linfático centinela.

N3c: el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos que están sobre la clavícula con por lo menos un área de propagación del cáncer que mide más de 2 mm.

Metástasis (M):

MX: no se puede evaluar la presencia de la propagación a distancia (metástasis).

M0: no se encuentra propagación a distancia en las radiografías (o en otros estudios por imágenes) o por examen físico.

  • cM0(i +): se encuentran pequeños números de células cancerosas en la sangre o la médula ósea (encontrados sólo por pruebas especiales) o se encuentran áreas diminutas de propagación del cáncer (que no miden más de 0.2 mm) en ganglios linfáticos alejados de la mama.

M1: hay propagación a órgano s distantes (las localizaciones más comunes son los huesos, los pulmones, el cerebro y el hígado).

Agrupación por etapas del cáncer de mama

Una vez que se han determinado las categorías T, N y M, esta información se combina en un proceso llamado agrupamiento por etapas. Los cánceres en etapas similares tienden a tener un pronóstico similar, y por esto a menudo son tratados de una manera similar. Las etapas se expresan en números romanos desde I (la etapa menos avanzada) hasta IV (la etapa más avanzada). El cáncer no invasivo se reporta como etapa 0.

Etapa 0: Tis, N0, M0: éste es el carcinoma ductal in situ (DCIS), la forma más temprana del cáncer de mama. En el DCIS, las células cancerosas continúan localizadas en el interior de un conducto y no han invadido más profundamente el tejido adiposo circundante de la mama. El carcinoma lobulillar in situ (LCIS) algunas veces se clasifica también como cáncer de mama en etapa 0, pero la mayoría de los oncólogos no lo considera un cáncer de mama verdadero. La enfermedad de Paget del pezón (sin una masa tumoral subyacente) también es etapa 0. En todos los casos, el cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa IA: T1, N0, M0: el tumor mide 2 cm. (aproximadamente 3/4 de pulgada) o menos (T1) de diámetro mayor, y no se ha propagado a los ganglios linfáticos (N0) ni a áreas distantes (M0).

Etapa IB: T0 o T1, N1mi, M0: el tumor mide 2 cm. o menos (o no se detecta) (T0 o T1) de diámetro mayor con micrometástasis en uno a tres ganglios linfáticos axilares (el cáncer en los ganglios linfáticos mide más de 0.2 mm de ancho y/o contiene más de 200 células, pero no mide más de 2 mm)(N1mi). El cáncer no se ha propagado a áreas distantes (M0).

Etapa IIA: aplica uno de los siguientes:

T0 o T1, N1 (pero no N1mi), M0: el tumor mide 2 cm o menos de diámetro mayor (o no es detectado) (T1 o T0) y cualquiera de lo siguiente está presente:

  • El cáncer se propagó a entre uno y tres ganglios linfáticos axilares, y el cáncer en los ganglios linfáticos mide más de 2 mm (N1a), o lo siguiente
  • Se encuentran diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos mamarios internos en la biopsia de ganglio centinela (N1b), o lo siguiente
  • El cáncer se propagó a entre uno y tres ganglios linfáticos axilares y a ganglios linfáticos mamarios internos (encontrados en la biopsia de ganglio centinela) (N1c).

También

T2, N0, M0: el tumor mide más de 2 cm y menos de 5 cm (T2) de diámetro mayor, pero no se ha propagado a los ganglios linfáticos (N0).

El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

Etapa IIB: aplica uno de los siguientes:

T2, N1, M0: el tumor mide más de 2 cm. y menos de 5 cm. de diámetro mayor (T2). El cáncer se propagó a entre uno y tres ganglios linfáticos axilares, y/o se encuentran diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos mamarios internos en la biopsia de ganglio centinela (N1). El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

o la siguiente situación

T3, N0, M0: el tumor mide más de 5 cm. de ancho, pero no ha crecido hacia la pared torácica o la piel, y no se propagó a los ganglios linfáticos (T3, N0). El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

Etapa IIIA: aplica uno de los siguientes:

T0 a T2, N2, M0: el tumor no mide más de 5 cm. de diámetro mayor (o no se pudo encontrar) (T0 a T2). Se propagó a entre cuatro y nueve ganglios linfáticos axilares, o el cáncer ha agrandado los ganglios linfáticos mamarios internos (N2). El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

o lo siguiente

T3, N1 o N2, M0: el tumor mide más de 5 cm. de diámetro mayor, pero no ha crecido hacia la pared torácica o la piel (T3). Se propagó a entre uno y nueve ganglios linfáticos axilares, o a los ganglios mamarios internos (N1o N2). El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

Etapa IIIB: T4, N0 a N2, M0: el tumor ha crecido en la pared torácica o en la piel (T4), y uno de los siguientes criterios está presente:

  • El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos (N0).
  • El cáncer se propagó a entre uno y tres ganglios linfáticos axilares, y/o se encuentran diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos mamarios internos en la biopsia de ganglio centinela (N1).
  • Se propagó a entre cuatro y nueve ganglios linfáticos axilares, o el cáncer ha agrandado los ganglios linfáticos mamarios internos (N2).

El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

El cáncer inflamatorio de mama se clasifica como T4 y es al menos etapa IIIB. Si se ha propagado a muchos ganglios linfáticos cercanos (N3), podría estar en etapa IIIC, y si se ha propagado a ganglios linfáticos distantes o a órgano s (M1) estaría en etapa IV.

Etapa IIIC: cualquier T, N3, M0: el tumor es de cualquier tamaño (o no puede ser encontrado), y se aplica a uno de los siguientes:

  • Propagación del cáncer a 10 o más ganglios linfáticos axilares (N3).
  • Propagación del cáncer a los ganglios linfáticos debajo de la clavícula (N3).
  • El cáncer se propagó a los ganglios linfáticos que están sobre la clavícula (N3).
  • El cáncer afecta a los ganglios linfáticos axilares y ha agrandado los ganglios linfáticos mamarios internos (N3).
  • El cáncer se ha propagado a cuatro o más ganglios linfáticos axilares, y se encuentran diminutas cantidades de cáncer en los ganglios linfáticos mamarios internos en la biopsia de ganglio centinela (N3).

El cáncer no se ha propagado a sitios distantes (M0).

Etapa IV: cualquier T, cualquier N, M1: el cáncer puede ser de cualquier tamaño (cualquier T) y podría o no haberse propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (cualquier N). Se ha propagado a órgano s distantes o a ganglios linfáticos distantes a la mama (M1). Los lugares donde el cáncer se propaga con más frecuencia son los huesos, el hígado, el cerebro o el pulmón.

Si usted tiene alguna pregunta acerca de la etapa de su cáncer y lo que esto podría significar en su caso, no dude en preguntar a su médico.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 27/Marzo/2013

Tratamiento

Tratamiento

Los tipos principales de tratamiento para el cáncer de mama son:

  • Cirugía .

  • Rad ioterapia .

  • Quimioterapia .

  • Terapia hormonal.

  • Terapia dirigida .

  • Terapia aplicada a los huesos (bifosfonatos y denosumab).

Los tratamientos pueden ser clasificados en grupos amplios, basándose en cómo funcionan y cuándo son usados.

Terapia local y terapia sistémica

La terapia local tiene como objetivo tratar un tumor en un sitio específico, sin afectar el resto del cuerpo. La cirugía y la radioterapia son ejemplos de terapias locales.

La terapia sistémica se refiere a medicamentos que se administran por vía oral o directamente en el torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en cualquier lugar del cuerpo. La quimioterapia, la terapia hormonal y la terapia dirigida son terapias sistémicas.

Terapia adyuvante y terapia neoadyuvante

A las pacientes a quienes no se les detecta cáncer después de la cirugía a menudo se les administra tratamiento adicional para ayudar a evitar que el cáncer regrese. A esto se le conoce como terapia adyuvante. Los médicos creen que incluso en las etapas tempranas de cáncer de mama, las células cancerosas se pueden desprender del tumor primario de la mama y comenzar a propagarse. Estas células no se pueden palpar en un examen físico ni ver en las radiografías o en otros estudios por imágenes, y no causan síntomas. Sin embargo, pueden establecer tumores nuevos en los tejidos adyacentes, en otros órgano s y huesos. El objetivo de la terapia adyuvante es destruir estas células ocultas. Tanto la terapia sistémica (como quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida) como la radiación se pueden usar como terapia adyuvante.

La mayoría, aunque no todas, las pacientes se benefician de la terapia adyuvante. El beneficio que usted podría obtener de la terapia adyuvante depende de la etapa y las características de su cáncer, así como el tipo de cirugía a la que se sometió. En términos generales, si el tumor es más grande o el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos, es muy probable que se haya propagado través del torrente sanguíneo, y es más probable que usted se beneficie de la terapia. No obstante, hay otras características, algunas de las cuales se han discutido anteriormente, que pueden determinar si la paciente debe recibir terapia adyuvante. Las recomendaciones respecto a la terapia adyuvante se analizan en las secciones de estos tratamientos y en la sección de tratamiento por etapa.

Algunas pacientes reciben tratamiento, como la quimioterapia o la terapia hormonal antes de la cirugía. La meta de este tratamiento es reducir el tamaño del tumor con la esperanza de que esto permita una operación menos extensa. A esto se le llamaterapia neoadyuvante. Muchas pacientes que reciben terapia neoadyuvante no necesitarán terapia adyuvante.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 12/Abril/13

Tratamiento: Cirugía

Tratamiento: Cirugía

Cirugía para el cáncer de mama

Se emplea algún tipo de cirugía en la mayoría de las mujeres con cáncer de mama. A menudo, se necesita cirugía para extirpar un tumor de mama. Las opciones quirúrgicas son la cirugía conservadora del seno y la mastectomía. La mama se puede reconstruir al mismo tiempo que la cirugía o en una fecha posterior. La cirugía también se hace para verificar si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos que están debajo del brazo. Las opciones para esto incluyen una biopsia del ganglio linfático centinela y una disección de los ganglios linfáticos axilares.

Cirugía con conservación de la mama

A este tipo de cirugía algunas veces se le llama mastectomía parcial (segmentaria). A veces también se le llama tumorectomía o cuadrantectomía. En la cirugía con conservación de la mama, sólo se extirpa la parte que contiene el cáncer. El objetivo es extraer el cáncer y algo de tejido normal circundante. La cantidad que se extirpa de la mama depende del tamaño y localización del tumor, además de otros factores.

Si se encuentran células cancerosas en cualquiera de los bordes del fragmento de tejido extirpado, se dice que tiene márgenes positivos. Cuando no se encuentran células cancerosas en los bordes de tejido, se dice que los márgenes son negativos o claros (libres). La presencia de márgenes positivos significa que pudieran haber quedado algunas células cancerosas después de la cirugía. Si el patólogo encuentra márgenes positivos en el tejido extirpado mediante la cirugía, es posible que el cirujano necesite volver a extirpar tejido adicional. Esta operación se llama una re-escisión. Si el cirujano no puede remover suficiente tejido de la mama como para obtener márgenes quirúrgicos que no contengan cáncer, puede que se necesite una mastectomía.

También es importante la distancia desde el tumor al margen. Incluso si los márgenes están “claros”, éstos podrían estar “cerca”, lo que significa que la distancia entre el borde del tumor y el borde del tejido removido es muy poca y puede que también se necesite más cirugía. En ocasiones, los cirujanos no concuerdan con lo que es un margen adecuado (o bueno).

La mayoría de las mujeres necesitan recibir radioterapia en la mama después de la cirugía con conservación del seno. Algunas veces, para dirigir la radiación con más facilidad, puede que se coloquen pequeños clips de metal (los cuales se verán en las radiografías) dentro de la mama durante la cirugía para marcar el área.

Para las mujeres que necesitan quimioterapia después de la cirugía, por lo general se retrasa la radiación hasta que se finaliza la quimioterapia.

Para la mayoría de las mujeres con cáncer de mama en etapa I o II, la cirugía con conservación más radioterapia es tan eficaz como una mastectomía. Las tasas de supervivencia de las mujeres que reciben estos dos tratamientos son las mismas. Sin embargo, la cirugía con conservación de mama no es una opción para todas las mujeres que padecen cáncer de mama.

Posibles efectos secundarios: los efectos secundarios de estas operaciones pueden incluir dolor, inflamación temporal, sensibilidad y tejido cicatricial rígido que se forma en el área de la cirugía. Como en toda operación, también son posibles las infecciones y el sangrado en el lugar de la cirugía.

Entre más grande sea la porción de la mama extirpada, mayores son las probabilidades de que usted note un cambio en la forma del seno después del procedimiento. Si sus senos lucen muy diferentes después de la cirugía, es posible que se pueda hacer algún tipo de cirugía reconstructiva o reducir el tamaño del seno normal para sean más simétricos. Puede que sea posible hacer este procedimiento durante la cirugía inicial. Antes de la cirugía, es muy importante hablar con su médico (y posiblemente con un cirujano plástico) para tener una idea de cómo es probable que luzcan los senos después de la operación y saber cuáles serían sus opciones.

Mastectomía

La mastectomía es una cirugía en la que se extirpa la mama por completo. Conlleva la extirpación de todo el tejido de la mama, y algunas veces, también los tejidos adyacentes.

Mastectomía simple: en este procedimiento, también llamado mastectomía total, el cirujano extirpa toda la mama, incluyendo el pezón, pero no extirpa los ganglios linfáticos axilares ni el tejido muscular que se encuentra debajo del seno. (En ocasiones se extraen ganglios linfáticos como parte de un procedimiento diferente durante la misma cirugía). Algunas veces se remueven ambos senos (mastectomía doble), a menudo como cirugía preventiva en las mujeres con un riesgo muy alto de padecer cáncer en la otra mama. La mayoría de las mujeres, si son hospitalizadas, pueden ser dadas de alta al día siguiente. La mastectomía simple es el tipo más común de mastectomía usado para tratar el cáncer de mama.

Mastectomía con conservación de piel: para algunas mujeres que están considerando la reconstrucción inmediata, se puede hacer una mastectomía con preservación de la piel. En este procedimiento, se deja intacta la mayor parte de la piel sobre la mama (a parte del pezón y la areola), lo cual puede resultar tan bien como en una mastectomía simple. La cantidad de tejido mamario extirpado es la misma que en la mastectomía simple.

Este método se usa sólo cuando se planea hacer la reconstrucción inmediata de la mama. Puede que no sea apropiado para tumores más grandes o para aquellos que están cerca de la superficie de la piel. Los implantes o el tejido de otras partes del cuerpo se usa para reconstruir la mama. Este método no ha sido usado tanto como el tipo de mastectomía más convencional, pero muchas mujeres lo prefieren ya que ofrece la ventaja de formar menos tejido cicatricial y permitir la reconstrucción de una mama que parece más natural.

La mastectomía con conservación del pezón es una variación de la mastectomía de preservación de la piel. Este procedimiento es una opción más frecuente en mujeres que padecen de un cáncer pequeño en etapa temprana cerca de la parte externa de la mama, sin ningún signo de cáncer en la piel o cerca del pezón. En este procedimiento, se extirpa el tejido de la mama, pero la piel y el pezón se dejan en su lugar. A esto le sigue una reconstrucción de la mama. Durante el procedimiento, el cirujano a menudo extirpa el tejido de la mama que está debajo del pezón (y la areola) para determinar si contiene células cancerosas. Si se encuentra cáncer en este tejido, el pezón tiene que ser extirpado. Aun cuando no se encuentre cáncer debajo del pezón, algunos médicos administran una dosis de radiación al tejido del pezón durante o después de la cirugía para tratar de reducir el riesgo de que regrese el cáncer.

Aún existen algunos problemas con las cirugías para la conservación del pezón. El pezón no tiene un buen suministro de sangre. Por lo tanto, algunas veces se puede atrofiar o deformar. Debido a que también se cortan los nervios, queda poca o ninguna sensación en el pezón. En mujeres con mamas más grandes, el pezón puede lucir fuera de lugar después de reconstruirlo. Como resultado, muchos médicos creen que esta cirugía es más eficaz en mujeres con senos pequeños o medianos. Este procedimiento deja poca cicatriz visible, pero si no se realiza adecuadamente, puede dejar más tejido de la mama que las otras formas de mastectomía. Esto podría causar más riesgo de padecer cáncer que si se realiza una mastectomía simple o una mastectomía con preservación de piel. En el pasado, esto representaba un problema, pero las mejoras en la técnica han contribuido a que esta cirugía sea más segura. Aun así, muchos expertos consideran que los procedimientos para la conservación del pezón conllevan muchos riesgos como para que sean tratamientos convencionales contra el cáncer de mama.

Mastectomía radical modificada: este procedimiento consiste en una mastectomía simple más la extirpación de los ganglios linfáticos axilares (debajo de la axila).

Mastectomía radical: en esta operación extensa, el cirujano extirpa toda la mama, los ganglios linfáticos axilares y los músculos pectorales (pared torácica) que se encuentran debajo del seno. Esta cirugía fue muy común durante un tiempo, pero se ha descubierto que una cirugía menos extensa (como una mastectomía radical modificada) ofrece los mismos resultados. Esto significa que no había necesidad de pasar por la desfiguración y los efectos secundarios de una mastectomía radical. Por lo tanto, hoy día esta cirugía se realizan en pocas ocasiones. Puede que esta operación se siga haciendo para tumores grandes que están invadiendo los músculos pectorales debajo de la mama.

Posibles efectos secundarios: además del dolor después de la cirugía y el cambio obvio en la forma de la mama, los posibles efectos secundarios de la mastectomía incluyen infecciones de la herida, hematoma (acumulación de sangre en la herida) y seroma (acumulación de líquido transparente en la herida). Si también se extirpan los ganglios linfáticos axilares, pueden aparecer otros efectos secundarios.

Selección entre la cirugía con conservación de la mama y la mastectomía

Muchas mujeres que padecen cáncer en sus etapas iniciales pueden elegir entre la cirugía con conservación y la mastectomía.

La ventaja principal de la cirugía con conservación consiste en que la mujer preserva la mayor parte de su mama. Por otro lado, una desventaja consiste en que usualmente se requiere de radioterapia (con más frecuencia durante 5 a 6 semanas) después de la cirugía con conservación. Es posible que un pequeño número de mujeres que se someten a la cirugía con conservación no necesite radiación, mientras que algunas mujeres que optan por una mastectomía aún necesitarán radioterapia en el área de la mama.

Asegúrese de obtener todos los datos cuando esté considerando la cirugía con conservación y la mastectomía. Es posible que usted se incline inicialmente por la mastectomía para “deshacerse del cáncer lo más rápido posible”. Esta inclinación puede llevar a que las mujeres prefieran la mastectomía incluso cuando sus cirujanos no la prefieran. Sin embargo, la realidad es que la mastectomía no provee una mejor probabilidad de una supervivencia a largo plazo o un mejor resultado del tratamiento en la mayoría de los casos. Los estudios que siguen a miles de mujeres por más de 20 años muestran que cuando se puede hacer la cirugía con conservación, en lugar de la mastectomía, ésta última no provee una mejor probabilidad de supervivencia del cáncer de mama.

La mayoría de las mujeres y sus doctores prefiere la cirugía con conservación de la mama y la radioterapia, cuando es una opción razonable, pero su elección dependerá de varios factores, tales como:

  • Cómo se siente con respecto a la pérdida de la mama.
  • Cómo se siente con respecto a recibir radioterapia.
  • Qué tan lejos tendría que viajar para recibir la radioterapia y por cuánto tiempo tendría que recibirla.
  • Si usted cree que querrá realizarse más cirugía para reconstruir después de someterse a una mastectomía.
  • Su preferencia por una mastectomía como una vía para deshacerse de su cáncer de la forma más rápida posible.
  • Su temor a que regrese el cáncer.

Para algunas mujeres, la mastectomía puede ser claramente una mejor opción. Por ejemplo, la cirugía con conservación del seno generalmente no se recomienda para:

  • Mujeres que ya han recibido radioterapia en la mama afectada.
  • Mujeres con dos o más áreas cancerosas en la misma que están muy separadas entre sí como para poderse extirpar mediante una sola incisión quirúrgica, y aún mantener una apariencia satisfactoria de la mama.
  • Mujeres en quienes la cirugía con conservación de la mama, junto con su re-escisión(s), no extirpó completamente el cáncer.
  • Mujeres con ciertas enfermedades graves del tejido conectivo, como por ejemplo esclerodermia o lupus, que pueden causar que estas mujeres sean especialmente sensibles a los efectos secundarios de la radioterapia.
  • Mujeres embarazadas que requerirían radiación durante el embarazo (con el riesgo de dañar al feto).
  • Mujeres con tumores grandes (que miden más de 5 cm de ancho) que no se redujeron mucho de tamaño con quimioterapia neoadyuvante (aunque esto también depende del tamaño de la mama).
  • Mujeres con cáncer inflamatorio de la mama.
  • Mujeres con un cáncer cuyo tamaño es grande en relación con el tamaño de sus mamas.

Puede que también se necesiten tomar en cuenta otros factores. Por ejemplo, las mujeres jóvenes con cáncer de mama y que se sabe tienen una mutación BRCA están en un riesgo muy alto de padecer un segundo cáncer. A menudo, estas mujeres consideran que se les extirpe la otra mama para reducir este riesgo, y por lo tanto, puede que opten por una mastectomía para la mama con cáncer. Una mastectomía doble podría hacerse para tratar el cáncer como para reducir el riesgo de un segundo.

Resulta importante entender que someterse a una mastectomía en lugar de la cirugía con conservación de la mama más radiación sólo reduce su riesgo de padecer un segundo cáncer en el misma mama. Esto no reduce la probabilidad de que el cáncer regrese en otras partes del cuerpo. Es importante que no se apresure en tomar una decisión, sino que tome tiempo para decidir si una mastectomía o la cirugía con conservación más radiación es adecuada para usted.

Cirugía de ganglios linfáticos

Para determinar si el cáncer de mama se ha propagado a los ganglios linfáticos axilares (debajo del brazo), se pueden extirpar uno o más de estos ganglios linfáticos y se examinan por medio del microscopio. Esta es una parte importante de la clasificación por etapas. Cuando los ganglios linfáticos contienen células cancerosas, existe una mayor probabilidad de que las células cancerosas se hayan propagado a través del torrente sanguíneo a otras partes del cuerpo. Estas células podrían crecer y formar nuevos tumores. La presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos axilares es a menudo un factor importante al decidir qué tratamiento, si alguno, es necesario además de la cirugía.

Disección de ganglios linfáticos axilares: en este procedimiento, se extirpan entre 10 y 40 (aunque usualmente menos de 20) ganglios linfáticos del área debajo del brazo (axila) y se examinan para determinar si existe propagación del cáncer. Por lo general, la disección de ganglios linfáticos axilares se puede hacer al mismo tiempo que la mastectomía o la cirugía con conservación de la mama, aunque también se puede realizar en una segunda operación. En el pasado, ésta era la manera más común de verificar si había propagación del cáncer a los ganglios linfáticos adyacentes, y aún se realiza en algunas pacientes. Por ejemplo, se puede hacer una disección de ganglios linfáticos axilares si una biopsia previa mostró que uno o más de los ganglios linfáticos axilares tiene células cancerosas.

Biopsia del ganglio linfático centinela: aunque la disección de los ganglios linfáticos axilares es una operación segura y tiene tasas bajas de la mayoría de efectos secundarios, la extirpación de muchos ganglios linfáticos aumenta el riesgo de linfedema. Para reducir este riesgo, los médicos pueden hacer una biopsia de ganglio linfático centinela, la cual puede examinar los ganglios linfáticos axilares para saber si contienen cáncer sin tener que extraer muchos ganglios.

En este procedimiento el cirujano identifica y extrae el primer ganglio linfático(s) a donde probablemente se propagó el cáncer (a este se le conoce como ganglio centinela). Para hacer esto, el cirujano inyecta una sustancia radioactiva y/o un colorante azul en el tumor, el área alrededor del tumor o el área alrededor del pezón. Los vasos linfáticos transportan estas sustancias hacia el ganglio centinela (o los ganglios centinelas).

Luego el ganglio centinela se puede encontrar mediante el uso de un dispositivo especial para detectar radioactividad en los ganglios hacia donde la sustancia radioactiva fluye o mediante la identificación de los ganglios linfáticos que se tornaron azules. A menudo se usan ambos métodos para verificar. Luego, el cirujano corta la piel sobre el área y extirpa los ganglios que contienen el colorante o radiación. Entonces, un patólogo observa a estos ganglios (a menudo dos o tres) minuciosamente Debido a que se extirpan menos ganglios que en la disección de los ganglios linfáticos axilares, cada uno se examina muy cuidadosamente para determinar si contienen cáncer.

Durante la cirugía, el ganglio linfático se puede examinar algunas veces para saber si contiene cáncer. Si se encuentra cáncer en el ganglio linfático centinela, el cirujano puede continuar con una disección axilar completa. Por otro lado, si no se observan células cancerosas en el ganglio linfático al momento de la cirugía, o si el ganglio centinela no fue examinado al hacer la cirugía, éste o éstos se examinarán más detenidamente durante los próximos días. Si se encuentra cáncer en el ganglio linfático, el cirujano puede recomendar una disección de los ganglios linfáticos axilares completa en una fecha posterior.

Si no hay cáncer en los ganglios centinelas, es muy poco probable que el cáncer se haya propagado a otros ganglios linfáticos. Por lo tanto, no es necesario realizar más cirugía de los ganglios linfáticos. La paciente puede evitar los efectos secundarios potenciales de una disección de los ganglios linfáticos axilares completa.

Hasta hace poco, si el ganglio (o los ganglios) centinela tenía células cancerosas, el cirujano hacía una disección de ganglio linfático axilar completa para ver la cantidad de otros ganglios linfáticos afectados. Sin embargo, últimamente los estudios han demostrado que esto puede no ser siempre necesario. En algunos casos, puede que sea igualmente seguro no extirpar el resto de los ganglios linfáticos. Esto se basa en ciertos factores, tal como el tipo de cirugía usada para remover el tumor, el tamaño del tumor y el tratamiento que se planeó para después de la cirugía. Basándose en los estudios que se han hecho sobre esto, omitir la disección de ganglios linfáticos axilares es solo una opción para mujeres con tumores que miden 5 cm o menos que se someten a una cirugía de conservación de mama seguida de radiación. Debido a que este asunto no se ha estudiado bien en mujeres que se han sometido a mastectomía, no está claro si omitir la disección de ganglios linfáticos axilares sería seguro para ellas.

Una biopsia del ganglio linfático centinela se realiza para ver si un cáncer de mama se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes. Este procedimiento no se realiza si se sabe que cualquiera de los ganglios linfáticos contiene cáncer. Si cualquiera de los ganglios linfáticos que están debajo del brazo o alrededor de la clavícula está inflamado, éste puede ser examinado directamente para determinar si hay propagación del cáncer. Con más frecuencia, se realiza una biopsia con aguja (ya sea biopsia por aspiración con aguja fina o biopsia por punción con aguja gruesa). En estos procedimientos, el cirujano inserta una aguja en un ganglio linfático para extraer una pequeña cantidad de tejido, el cual luego se observa con un microscopio. Si se encuentran células cancerosas, se recomienda hacer una disección de ganglios linfáticos axilares.

Aunque la biopsia del ganglio linfático centinela se ha vuelto un procedimiento común, requiere de mucha destreza. Sólo debe hacerse por un cirujano que tenga experiencia en esta técnica. Si usted está pensando hacerse este tipo de biopsia, pregúntele al equipo de atención médica si éste es un procedimiento que ellos hacen regularmente.

Fuente: Sociedad Americana Contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-cirugia

Fecha de Actualización: 28/Abril/2015

Tratamiento: Quimioterapia

Tratamiento: Quimioterapia

Quimioterapia para el cáncer de mama

La quimioterapia (quimio) es un tratamiento con medicamentos contra el cáncer que se pueden administrar por vía intravenosa (inyectados en la vena) o por vía oral. Los medicamentos pasan a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en la mayoría de las partes del cuerpo. La quimioterapia se administra en ciclos, de manera que cada período de tratamiento va seguido de un período de recuperación. Por lo general, el tratamiento dura varios meses.

¿Cuándo se usa la quimioterapia?

La quimioterapia se puede recomendar en varias situaciones.

Después de la cirugía (quimioterapia adyuvante): cuando se administra terapia a pacientes sin evidencia de cáncer después de la cirugía, a esto se le llama terapia adyuvante. La cirugía se emplea para remover todo el cáncer que se pueda ver, pero la terapia adyuvante se usa para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado al no ser visible. La terapia adyuvante después de la cirugía de conservación de la mama o de la mastectomía, reduce el riesgo de que regrese el cáncer de mama. La radiación, la quimioterapia y la terapia hormonal se pueden usar como tratamientos adyuvantes.

Incluso en las etapas iniciales de la enfermedad, las células cancerosas se pueden desprender del tumor primario de la mama y propagarse a través del torrente sanguíneo. Estas células no causan síntomas, no se pueden ver en los estudios por imágenes ni se pueden palpar durante un examen físico. Sin embargo, si se les permite crecer, pueden establecer nuevos tumores en otras partes del cuerpo. El objetivo de la quimio adyuvante es destruir las células que no han sido detectadas que se han transportado de la mama.

Antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante): la quimioterapia que se administra antes de la cirugía se llama terapia neoadyuvante. A menudo, la terapia neoadyuvante usa la misma quimioterapia que se emplea como terapia adyuvante (sólo se administra antes de la cirugía y no después). En términos de supervivencia, no existe diferencia entre administrar quimioterapia antes o después de la cirugía. El mayor beneficio de la quimioterapia neoadyuvante es que puede reducir cánceres grandes para que sean lo suficientemente pequeños y puedan ser extirpados mediante una cirugía menos extensa. La otra ventaja de la quimioterapia neoadyuvante es que los médicos pueden ver cómo responde el cáncer a los medicamentos de la quimioterapia. Si el tumor no se reduce en tamaño con el primer grupo de medicamentos, su médico sabrá que será necesario administrar otros medicamentos de quimioterapia.

Algunos cánceres de mama son muy grandes y no se pueden extraer quirúrgicamente al momento del diagnóstico. A estos cánceres se les conoce como localmente avanzados, y tienen que ser tratados con quimio para reducir sus tamaños de manera que pueden ser extraídos con cirugía.

Para cáncer de mama avanzado: la quimioterapia también se puede usar como tratamiento principal para las mujeres cuyo cáncer se había propagado fuera de la mama y del área axilar cuando se hizo el diagnóstico o después de los tratamientos iniciales. La duración del tratamiento depende de si el tamaño del cáncer se redujo, cuánto se redujo y cómo la mujer tolera el tratamiento.

¿Cómo se administra la quimioterapia?

En la mayoría de los casos (especialmente tratamiento adyuvante y neoadyuvante), la quimioterapia es más eficaz cuando se usan combinaciones de más de un medicamento. Se usan muchas combinaciones de quimioterapia, y no queda claro que una sola combinación es evidentemente la mejor. Se continúan realizando estudios clínicos para comparar los tratamientos más eficaces de hoy día con algo que pueda ser mejor.

Los doctores administran la quimioterapia en ciclos, con cada período de tratamiento seguido de un período de descanso para permitir que su cuerpo se recupere de los efectos secundarios de los medicamentos. La quimioterapia comienza el primer día de cada ciclo, aunque el programa varía dependiendo de los medicamentos administrados. Por ejemplo, con algunos medicamentos, la quimioterapia se administra sólo el primer día del ciclo. Con otros medicamentos, la quimioterapia se administra diariamente por 14 días, o semanalmente por 2 semanas. Luego, al final del ciclo, el programa de quimioterapia se repite para comenzar el próximo ciclo. Con más frecuencia, los ciclos duran 2 o 3 semanas, aunque esto varía de acuerdo con el medicamento específico o la combinación de medicamentos. Algunos medicamentos se administran con más frecuencia. La quimioterapia adyuvante y neoadyuvante a menudo se administra por un total de 3 a 6 meses dependiendo de los medicamentos usados. Puede que el tratamiento tome más tiempo para el cáncer avanzado del seno, y se basa en cuán bien el tratamiento está surtiendo efecto y qué efectos secundarios presenta la paciente.

Dosis densa de quimioterapia: los médicos han encontrado que administrar los ciclos de ciertos agentes de quimioterapia con mayor proximidad puede reducir la probabilidad de que el cáncer regrese y mejora la supervivencia en algunas mujeres. Por lo general, esto significa administrar la misma quimioterapia que normalmente se da cada 3 semanas (tal como AC → T), pero cada 2 semanas. Se administra un medicamento (factor de crecimiento) para ayudar a elevar la cuenta de glóbulos blancos después de la quimioterapia para asegurar que la cuenta de estos glóbulos regrese a lo normal a tiempo para el próximo ciclo. Este método se puede usar para el tratamiento neoadyuvante y adyuvante. Puede causar más efectos secundarios, y puede que sea más difícil de tolerar, de modo que no es apropiado para todas las pacientes.

Posibles efectos secundarios

Los medicamentos de quimioterapia funcionan al atacar las células que se están dividiendo rápidamente, razón por la cual funcionan contra las células cancerosas. Sin embargo, otras células en el cuerpo, tales como aquellas en la médula ósea, el revestimiento de la boca y los intestinos, así como los folículos pilosos, también se dividen rápidamente. Estas células también son propensas a verse afectadas por la quimioterapia, lo cual ocasiona los efectos secundarios. Algunas mujeres presentan muchos efectos secundarios; otras presentan pocos efectos secundarios.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de medicamentos, la cantidad administrada y la duración del tratamiento. Algunos de los posibles efectos secundarios más comunes incluyen:

  • Caída del cabello.
  • Llagas en la boca.
  • Pérdida o aumento de apetito.
  • Náusea y vómito.
  • Bajos recuentos sanguíneos.

La quimioterapia puede afectar las células productoras de sangre de la médula ósea, lo que causa:

  • Aumento de la probabilidad de infecciones (debido a los bajos niveles de glóbulos blancos).
  • Tendencia a presentar moretones o sangrados fácilmente (a causa de bajos niveles de plaquetas).
  • Cansancio (debido a bajos niveles de glóbulos rojos y otras razones).

Estos efectos secundarios suelen ser a corto plazo y desaparecen después de finalizado el tratamiento. Es importante que le informe al equipo de profesionales de la salud que le atiende sobre cualquier efecto secundario que tenga, ya que a menudo hay formas para reducir estos efectos secundarios. Por ejemplo, se pueden suministrar medicamentos para ayudar a prevenir o reducir las náuseas y los vómitos.

También es posible que surjan otros efectos secundarios. Algunos de éstos son más comunes con ciertos medicamentos de quimioterapia. El equipo de profesionales que atienden su cáncer le informará sobre los posibles efectos secundarios de los medicamentos específicos que esté recibiendo.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 12/Abril/13

Tratamiento: Radioterapia

Tratamiento: Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento con rayos o partículas de alta energía que destruyen las células cancerosas. La radiación a la mama a menudo se administra después de la cirugía de conservación para ayudar a reducir la probabilidad de que el cáncer regrese a la mama o en los ganglios linfáticos adyacentes. También se recomienda después de la mastectomía en pacientes donde el cáncer mide más de 5 cm o cuando los ganglios linfáticos son positivos al cáncer.

La radiación también se usa para tratar el cáncer que se ha propagado a otras áreas, por ejemplo los huesos o el cerebro.

La radioterapia puede administrarse de dos formas principales.

Rad ioterapia externa

La radioterapia externa es el tipo más común de radioterapia para las mujeres con cáncer de mama. La radiación se concentra, desde una máquina externa al cuerpo, al área afectada por el cáncer.

La extensión de la radiación depende de si se ha hecho una mastectomía o una cirugía de conservación de mama, y si los ganglios están o no afectados.

Si se hizo una mastectomía y los ganglios linfáticos no tenían cáncer, se dirige radiación a la pared torácica y a los lugares donde cualquier drenaje sale del cuerpo.

Si se hizo una cirugía de conservación de la mama, con más frecuencia se administra radiación a toda la mama y un refuerzo adicional de radiación se administra al área de la mama donde el cáncer se extirpó para prevenir que regrese en esa área. El refuerzo a menudo se administra después de que los tratamientos a todo la mama finalicen. Se usa la misma máquina, pero los rayos se dirigen hacia el lugar donde se extrajo el cáncer. La mayoría de las mujeres no nota efectos secundarios diferentes del refuerzo de radiación que con la radiación a toda la mama.

Si se encontró cáncer en los ganglios linfáticos ubicados debajo del brazo, también se puede administrar radiación a esta área. En algunos casos, el área tratada también puede incluir los ganglios linfáticos supraclaviculares (los ganglios que se encuentran sobre la clavícula) y los ganglios linfáticos mamarios internos (los ganglios que se encuentran debajo del esternón en el centro del tórax).

Cuando se administra después de la cirugía, generalmente la radioterapia externa no se inicia sino hasta que se permite que los tejidos sanen, a menudo durante un mes o más. Si también se va a administrar quimioterapia, por lo general se retrasa la radiación hasta que la quimioterapia sea completada.

Antes de iniciar el tratamiento, el equipo de radiación cuidadosamente tomará medidas para determinar los ángulos correctos para emitir los haces de radiación, y las dosis adecuadas de radiación. Entonces el equipo de radiación hará unas marcas o pequeños tatuajes con tinta en la piel de la paciente, que posteriormente utilizará como guía para concentrar la radiación en el área correcta. Puede que usted quiera preguntar al equipo de profesionales que atiende su salud si estas marcas serán permanentes.

Las lociones, los polvos, los desodorantes y los antitranspirantes pueden interferir con la radioterapia externa. Por lo tanto, el equipo de profesionales que le atiende puede indicarle si debe evitar el uso de éstos hasta que se concluyan los tratamientos.

La radioterapia externa es muy similar a la radiografía, pero la radiación es más intensa. El procedimiento en sí no es doloroso. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) usualmente toma más tiempo.

La radiación a la mama se administra con más frecuencia 5 días a la semana (de lunes a viernes) por aproximadamente 5 a 6 semanas.

Rad iación acelerada a la mama: el método convencional de administrar radiación externa 5 días a la semana por muchas semanas puede ser inconveniente para muchas mujeres. Algunos médicos ahora están usando otros programas, como administrar dosis ligeramente mayores por sólo 3 semanas.

Administrar radiación en dosis más elevadas usando menos tratamientos se conoce como radioterapia hipofraccionada. Este método fue estudiado en un grupo con muchas mujeres tratadas con cirugía de conservación de la mama y cuyos cánceres no se habían propagado a los ganglios linfáticos axilares.

Cuando se comparó administrar la radiación por 5 semanas, el tratamiento administrado por sólo 3 semanas fue igualmente eficaz en evitar que el cáncer regresara en la misma mama por los primeros 10 años después del tratamiento. Actualmente se están estudiando nuevos métodos de administrar radiación por un periodo de tiempo aún más corto. En uno de los métodos, se administran mayores dosis de radiación cada día, pero el curso de radiación es reducido a sólo 5 días. Laradioterapia intraoperatoria es otrométodo en el que se administra sólo una dosis elevada de radiación en el quirófano justo después de la cirugía de conservación de la mama (antes de cerrar la incisión en la mama).

Rad ioterapia conformacional tridimensional (3D): en esta técnica, la radiación se administra con máquinas especiales de manera que sea mejor dirigida al área donde estaba el tumor. Esto permite preservar más el seno sano. El tratamiento se administra dos veces al día por 5 días. Debido a que solo se trata parte de la mama, a esto se le considera una forma deradiación parcial acelerada a la mama.

Posibles efectos secundarios de la radiación externa: los efectos secundarios principales a corto plazo de la radioterapia externa son inflamación y pesadez de la mama, cambios en la piel del área tratada que son similares a las quemaduras solares, y cansancio. Es posible que su médico le aconseje evitar la exposición de la piel tratada a los rayos solares, ya que puede empeorar los cambios que ocurren en la piel. La mayoría de los cambios en la piel se alivian dentro de pocos meses. Los cambios en el tejido de la mama generalmente desaparecen en 6 a 12 meses, aunque puede tomar hasta 2 años.

En algunas mujeres, la mama se reduce de tamaño y se torna más firme después de la radioterapia. La radiación también afecta las probabilidades de que una mujer puede someterse a una reconstrucción de la mama. Las mujeres que han recibido radiación en una mama pueden enfrentar problemas con la lactancia en el futuro. Además, la radiación en la mama puede algunas veces causar daño a algunos nervios del brazo. A esto se le llama plexopatía braquial y puede causar entumecimiento, dolor y debilidad en el hombro, el brazo y la mano.

En pocos casos, la radioterapia puede debilitar las costillas, lo que podría ocasionar una fractura. En el pasado, era probable que partes de los pulmones y del corazón recibieran algo de radiación, lo que podría conducir a daño a largo plazo de estos órgano s en algunas mujeres. El equipo moderno de radioterapia permite a los médicos enfocar mejor los rayos de radiación, por lo que estos problemas son poco comunes hoy día.

Braquiterapia

La braquiterapia, también conocida como radiación interna, es otra manera de administrar radiación. En lugar de aplicar los rayos de la radiación desde el exterior del cuerpo, las semillas o perdigones radioactivos se colocan en el tejido de la mama adyacente al cáncer. Se usa con más frecuencia en pacientes que se sometieron a cirugía de conservación de la mama como una manera de añadir un refuerzo de radiación al área del tumor (junto con radiación externa a todo el seno). También se puede usar por sí sola (en lugar de radiación a toda la mama). Puede que el tamaño del tumor, la localización y otros factores limiten quién puede obtener braquiterapia.

Existen diferentes tipos de braquiterapia.

Braquiterapia intersticial: en este método, varios tubos pequeños y huecos, llamados catéteres, se insertan en la mama, alrededor del área donde se extrajo el cáncer, y se dejan en ese lugar por varios días. Cada día se insertan partículas radiactivas en los catéteres por un corto periodo de tiempo y luego se remueven. Este método de braquiterapia ha estado disponible por más tiempo (y existe más evidencia para apoyarlo), aunque ya no se usa tanto.

Braquiterapia intracavitaria: este constituye el método más común de administrar braquiterapia en pacientes con cáncer de mama y se considera una forma acelerada de radiación parcial al área de la mama. Se coloca un dispositivo en el espacio que quedó después de la cirugía de conservación de la mama y se deja allí hasta que se complete el tratamiento. Estos dispositivos se colocan en la mama como un pequeño catéter (tubo). Luego se expande el extremo del dispositivo que se encuentra en el interior de la mama para que se mantenga fijamente en el lugar correcto durante todo el tratamiento. El otro extremo del catéter sobresale de la mama.

Para cada tratamiento, se coloca una o más fuentes de radiación (a menudo semillas o perdigones) a través del tubo y hacia el dispositivo por breve tiempo y luego se retira. Los tratamientos se administran de forma ambulatoria dos veces al día durante 5 días. Después del último tratamiento, el dispositivo se encoje nuevamente y se retira.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 12/Abril/13

Tratamiento: Terapia dirigida

Tratamiento: Terapia dirigida

Terapia dirigida para el cáncer de mama

A medida que los investigadores aprenden más sobre los cambios genéticos en células que causan cáncer, ellos han podido desarrollar medicamentos más recientes diseñados para combatir estos cambios de manera específica. Estos medicamentos dirigidos funcionan de distinta manera que los que se usan comúnmente en la quimioterapia. Gen eralmente originan diferentes efectos secundarios y suelen ser menos severos. Actualmente se usan a menudo en conjunto con la quimioterapia.

Medicamentos que atacan la proteína HER2/neu

Trastuzumab (Herceptin): es un tipo de medicamento conocido como anticuerpo monoclonal (versión artificial de una proteína muy específica del sistema inmunológico). Este medicamento se adhiere a la proteína promotora del crecimiento conocida como HER2/neu (o simplemente HER2), y que se encuentra presente en cantidades mayores a lo normal en la superficie de las células cancerosas de la mama en aproximadamente una de cada cinco pacientes. Los casos de cáncer de mama con demasiada cantidad de esta proteína tienden a crecer y a propagarse más agresivamente. El trastuzumab puede ayudar a desacelerar este crecimiento y también podría estimular el sistema inmunológico para atacar el cáncer con más eficacia.

Se administra por inyección intravenosa (IV), usualmente una vez a la semana o cada 3 semanas en una dosis mayor. La duración óptima para ser administrado todavía se desconoce.

A menudo, el trastuzumab se usa (junto con la quimioterapia) como terapia adyuvante para los tumores HER-2 positivos con el fin de reducir el riesgo de recurrencia. Al principio, se administra con quimioterapia, y luego por sí solo, usualmente por un total de un año de tratamiento. También se puede comenzar antes de la cirugía como terapia neoadyuvante. Aunque este medicamento usualmente se administra por un año, los estudios están investigando por cuánto tiempo se necesita suministrar este medicamento para aumentar su eficacia.

El trastuzumab también se usa para tratar los cánceres avanzados de la mama que son HER2 positivos y que regresan después de la quimioterapia o que continúan creciendo durante la quimioterapia. El tratamiento que combina trastuzumab con quimioterapia usualmente es más eficaz que la quimioterapia sola. Si un cáncer empeora mientras la paciente recibe el trastuzumab y la quimioterapia, a menudo se continúa con el trastuzumab y se cambia la quimioterapia.

En comparación con los medicamentos de quimioterapia, los efectos secundarios del trastuzumab son relativamente leves. Estos efectos secundarios son poco comunes y pueden incluir fiebre y escalofríos, debilidad, náusea, vómito, tos, diarrea y dolor de cabeza. Por lo general, estos efectos secundarios son leves y ocurren con menos frecuencia después de la primera dosis.

Un efecto secundario potencial más grave consiste en daño al corazón, lo que origina un problema llamado insuficiencia cardiaca congestiva. Para la mayoría (pero no para todas) de las mujeres, este efecto ha sido temporal y ha mejorado cuando se suspende el medicamento. El riesgo de problemas cardiacos es mayor cuando el trastuzumab se administra con ciertos medicamentos de quimioterapia, tal como la doxorrubicina (Adriamycin) y la epirrubicina (Ellence). Por esta razón, se verifica regularmente la función cardiaca durante el tratamiento con trastuzumab. Los síntomas principales de la insuficiencia cardiaca congestiva son dificultad para respirar, inflamación en las piernas y cansancio intenso. Las mujeres que tienen estos síntomas deben llamar inmediatamente a sus médicos.

El trastuzumab no se debe administrar a mujeres embarazadas ya que puede causar daño e incluso la muerte al feto. Las mujeres que podrían quedar embarazadas necesitan usar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento.

Pertuzumab (Perjeta™): al igual que el trastuzumab, el pertuzumab es un anticuerpo monoclonal que ataca la proteína HER2. Este medicamento parece atacar una parte de la proteína diferente a la que el trastuzumab ataca. Se usa para tratar cáncer de mama avanzado. Cuando se administra junto con docetaxel (Taxotere) y trastuzumab a pacientes que aún no han recibido quimioterapia para cáncer de mama avanzado, el pertuzumab ha demostrado que reduce el tamaño de los tumores o detiene el crecimiento por alrededor de 6 meses más que cuando sólo se administra docetaxel y trastuzumab.

El pertuzumab se administra como infusión en una vena cada 3 semanas. Cuando se administra con trastuzumab y docetaxel, los efectos secundarios incluyen diarrea, pérdida de pelo, náusea, cansancio, sarpullido, y bajos niveles de glóbulos blancos (algunas veces con fiebre). Muchos efectos secundarios, como pérdida de pelo, náusea y cansancio ocurren aproximadamente al mismo nivel que en las pacientes que sólo reciben docetaxel y trastuzumab.

Este medicamento causó daño fetal e incluso la muerte al feto en estudios con animales. Por lo tanto, no se debe administrar a mujeres embarazadas. Las mujeres que podrían quedar embarazadas necesitan usar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento. A pesar de que hasta el momento no ha demostrado que afecta la función cardiaca, existe una preocupación sobre este particular, de modo que no se puede administrar a pacientes con función cardiaca deficiente. Al igual que con el trastuzumab, su médico revisará las pruebas de la función cardiaca cada varios meses mientras usted reciba tratamiento con este medicamento.

Lapatinib (Tykerb): es otro medicamento que ataca la proteína HER2. Este medicamento se administra como pastilla a mujeres con cáncer avanzado HER2-positivo que ya no se pueden beneficiar de la quimioterapia y el trastuzumab. También ha sido estudiado como terapia adyuvante en pacientes con cáncer HER2 positivo. A menudo, se administra el medicamento de quimioterapia capecitabina (Xeloda) en combinación con lapatinib para tratar el cáncer de mama metastásico. También se puede administrar con letrozol (Femara) en pacientes con cáncer de mama avanzado HER2-positivo que también es ER-positivo.

En un estudio, administrar lapatinib junto con trastuzumab ayudó a las pacientes con cáncer avanzado de mama a vivir por más tiempo que cuando se administró solo.

Los efectos secundarios más comunes de este medicamento incluyen diarrea, náuseas, vómitos, erupciones en la piel y el síndrome de manos y pies (esto se discutió en la sección sobre quimioterapia). La diarrea es un efecto secundario común y puede ser grave, por lo que es muy importante que le notifique al equipo de atención a la salud sobre cualquier cambio en los hábitos de evacuación tan pronto como ocurran.

Puede que en raras ocasiones, el lapatinib cause problemas con el hígado o una reducción de la función cardiaca (lo que puede provocar falta de la respiración), aunque parece que esto desaparece una vez acabado el tratamiento.

Everolimus (Affinitor®)

El everolimus es un tipo de terapia dirigida que bloquea la mTOR, una proteína en las células que normalmente fomenta el crecimiento y la división celular. Al bloquear esta proteína, el everolimus puede ayudar a detener el crecimiento de las células cancerosas. El everolimus también puede impedir que los tumores desarrollen nuevos vasos sanguíneos, lo que puede ayudar a limitar el crecimiento tumoral. En el tratamiento del cáncer de mama, este medicamento parece ayudar a los medicamentos de la terapia hormonal a funcionar mejor.

El everolimus se administra en forma de pastilla una vez al día.

Este medicamento fue aprobado recientemente para tratar el cáncer de mama avanzado con receptor hormonal positivo, negativo para HER2, en mujeres que han pasado por la menopausia. Se pretende usar con exemestano (Aromasin) en estas mujeres si sus cánceres han crecido mientras recibían tratamiento con letrozol o anastrazol. Esta aprobación se basó en un estudio que mostró que administrar everolimus con exemestano era mejor que exemestano solo para reducir el tamaño de tumores y detener el crecimiento en mujeres que han pasado por la menopausia y que padecen cáncer de mama con receptor hormonal positivo, negativo para HER2, que ha dejado de responder al letrozol o anastrozol.

Los efectos secundarios comunes de este medicamento incluyen llagas en la boca, diarrea, náusea, cansancio, sentirse débil o cansada, bajos recuentos sanguíneos, dificultad para respirar y tos. El everolimus también puede ocasionar que se eleven los lípidos en la sangre (colesterol y los triglicéridos) y los niveles de azúcar en la sangre. Por lo tanto, su médico le hará análisis de sangre regularmente mientras reciba este medicamento. También puede aumentar su riesgo de infecciones graves. Por lo tanto, su médico prestará atención minuciosa a cualquier infección mientras se encuentre bajo tratamiento.

El everolimus también se está estudiando para usarse con otros medicamentos de terapia hormonal y para cáncer de seno en etapas más iniciales. .

Bevacizumab (Avastin®)

Los tumores necesitan desarrollar y mantener nuevos vasos sanguíneos para poder crecer. Los medicamentos que combaten a estos vasos sanguíneos son útiles contra una variedad de cánceres, y se están estudiando para usarlos contra el cáncer de seno.

El bevacizumab es un anticuerpo monoclonal que se ha usado en pacientes con cáncer de seno metastásico. Este anticuerpo es dirigido contra el factor de crecimiento endotelial vascular, una proteína que ayuda a los tumores a formar nuevos vasos sanguíneos.

El bevacizumab se administra por infusión intravenosa (IV). Con más frecuencia se usa en combinación con quimioterapia.

Aunque se presentan pocas veces, los posibles efectos secundarios incluyen sangrado, orificios en el colon (requiere cirugía para corregirse) y lenta curación de heridas.

Los efectos secundarios más comunes incluyen alta presión arterial, cansancio, coágulos sanguíneos, bajos recuentos de glóbulos blancos, dolores de cabeza, llagas en la boca, pérdida de apetito, y diarrea. La alta presión arterial es muy común, por lo que es muy importante que su médico preste atención a su presión arterial durante el tratamiento.

El bevacizumab fue aprobado primero en 2008 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos como parte del tratamiento para cáncer de mama metastásico. La aprobación se basó en un estudio en el que las mujeres que recibieron bevacizumab con el medicamento de quimioterapia paclitaxel (Taxol) pasaron más tiempo sin que sus cánceres crecieran en comparación con las mujeres que recibieron sólo paclitaxel.

Los resultados de un nuevo estudio que fueron presentados ante la junta de la FDA celebrada en julio de 2010 no indicaron que exista un beneficio real para las mujeres que reciben bevacizumab como parte del tratamiento. Aunque pareció que el medicamento bevacizumab desaceleró el crecimiento del cáncer por un corto periodo en algunas mujeres, no fue útil en prolongarles su tiempo de vida. Aquellas que recibieron bevacizumab también presentaron efectos secundarios mucho más severos. La FDA concluyó que en el tratamiento del cáncer de mama metastásico, los riesgos de este medicamento superaron los beneficios. El 18 de noviembre de 2011, la FDA retiró la “indicación” sobre el bevacizumab para el cáncer de mama. Esto no significa que el bevacizumab no estará disponible, ya que sigue vigente la aprobación de la FDA para tratar a algunos otros tipos de cáncer con este medicamento. Esta acción de la FDA indica que el fabricante de bevacizumab no podrá comercializar el medicamento como uno para ser usado contra el cáncer de mama (la compañía no puede indicarle a los médicos o pacientes que el medicamento es útil en el tratamiento contra el cáncer de mama). En este momento, las mujeres que están tomando bevacizumab podrán continuar con ello, pero deberán hablar sobre esto con sus respectivos médicos.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 12/Abril/13

Tratamiento: Bifosfonatos

Tratamiento: Bifosfonatos

Bifosfonatos para el cáncer de mama

Los bifosfonatos son medicamentos que se usan para ayudar a fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas y dolor en los huesos que han sido debilitados por el cáncer metastásico de mama. Ejemplos de éstos son el pamidronato (Aredia®) y el ácido zoledrónico (Zometa®). Se administran de manera intravenosa (IV).

Además, los bifosfonatos pueden ayudar a combatir la reducción de la densidad de los huesos (osteoporosis) que se puede presentar a causa del tratamiento con inhibidores de la aromatasa o de la menopausia temprana debida a los efectos secundarios de la quimioterapia. Existe un número de medicamentos, incluyendo algunos bifosfonatos de administración oral, para tratar la pérdida de fortaleza en el hueso cuando no es causada por la propagación del cáncer a los huesos.

Los bifosfonatos pueden ocasionar efectos secundarios, incluyendo síntomas parecidos a la influenza (gripe) y dolor en los huesos. También pueden derivar en problemas renales. Por lo tanto, es posible que las pacientes que presentan una función renal deficiente no puedan recibir tratamiento con estos medicamentos.

Un efecto secundario poco común, pero muy angustiante, consiste en osteonecrosis (daño) en los huesos de la mandíbula (ONJ). Puede ser provocado por la extracción de un diente mientras se recibe tratamiento con un bifosfonato. A menudo, el ONJ aparece como una llaga abierta en la mandíbula que no sana. Puede ocasionar la pérdida de los dientes o infecciones en el hueso de la mandíbula. Los médicos desconocen por qué ocurre esto o cómo tratarlo, excepto suspendiendo los bifosfonatos. Una manera de evitar esto consiste en mantener una buena higiene oral mediante el uso de hilo dental, cepillar los dientes, asegurase de que las dentaduras le queden ajustadas y someterse a exámenes dentales regularmente. La mayoría de los médicos recomienda que las pacientes acudan a una revisión dental y que cualquier problema de dientes o de mandíbula sea tratado antes de comenzar a tomar un bifosfonato.

Denosumab

Un medicamento más nuevo, llamado denosumab (Xgeva®, Prolia®), también está actualmente disponible para ayudar a reducir el riesgo de problemas causados por la propagación del cáncer de mama a los huesos. Este medicamento funciona de manera diferente a los bifosfonatos.

Cuando se administra a pacientes con cáncer de mama que se ha propagado a los huesos, este medicamento ayuda a prevenir problemas, como fracturas, mejor que el ácido zoledrónico (Zometa). Además, puede ayudar a los huesos incluso después que los bifosfonatos dejan de surtir efecto. Actualmente, los estudios van dirigidos a determinar si administrar denosumab a las pacientes con cáncer de mama en etapas tempranas puede ayudar a prevenir que la enfermedad se propague.

En pacientes con cáncer propagado a los huesos, este medicamento se inyecta debajo de la piel cada 4 semanas. Los efectos secundarios incluyen bajos niveles de calcio y fosfato en la sangre, así como el daño con el hueso de la mandíbula, conocido como osteonecrosis de la mandíbula. Este medicamento no parece afectar a los riñones. Por lo tanto, el medicamento es seguro en pacientes con problemas renales.

El denosumab también se puede usar para fortalecer los huesos de las pacientes con cáncer de mama que tienen huesos debilitados y que están recibiendo tratamiento con inhibidores de la aromatasa. Cuando se usa para este propósito, se administra con menos frecuencia (usualmente cada 6 meses).

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de actualización: 12/Abril/13

Detección oportuna

Detección oportuna

Detección oportuna

Las mujeres de 40 años en adelante deben hacerse una mastografía de detección al año, y deben continuar haciéndose este examen mientras estén en buen estado de salud.

  • La evidencia que existe sobre los beneficios de las mastografía es aún más contundente que en el pasado. En particular, la evidencia reciente confirma que las mastografías ofrecen un beneficio sustancial a las mujeres entre 40 y 49 años de edad. Las mujeres pueden sentirse seguras de los beneficios asociados con las mastografías habituales para encontrar el cáncer en su etapa inicial. Sin embargo, este estudio también tienen sus limitaciones. Una mastografía pasará por alto algunos cánceres, y algunas veces reflejará hallazgos que no serán cáncer, lo que conducirá a procedimientos de seguimiento, incluyendo las biopsias.
  • Las mujeres deben ser informadas sobre los beneficios, limitaciones y daños potenciales asociados con los exámenes de detección periódicos. Las mastografías pueden pasar por alto algunos cánceres. A pesar de las limitaciones de la mastografía, siguen siendo un recurso muy efectivo y valioso para disminuir el sufrimiento y las muertes causadas por el cáncer de mama.
  • Para las mujeres de edad avanzada, la decisión de someterse a una mastografia debe basarse en el estado de salud y otras enfermedades graves, tales como insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad renal de etapa terminal, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y demencia de moderada a grave. La edad por sí sola no debe ser la razón para suspender las mastografías que se hacen periódicamente. Mientras la mujer se encuentre en buen estado de salud y pueda ser una candidata para recibir tratamiento, debe continuar haciéndose una mastografia.

Las mujeres de 20 a 39 años de edad deben someterse a un examen clínico de los senos por parte de un profesional de la salud, como parte del examen periódico de salud, al menos cada tres años. A partir de los 40 años, las mujeres deben someterse a un examen de mama por parte de un profesional de la salud todos los años.

  • El examen clínico de las mamas es un complemento de las mastografías y una oportunidad para la mujer y su médico o enfermera de discutir varios asuntos, tales como cualquier cambio que haya detectado en sus mamas, información sobre las pruebas de detección temprana, y los factores de riesgo que tenga la mujer que pudieran hacer que ella tenga más probabilidad de padecer cáncer de mama.
  • Llevar a cabo el examen clínico de las mamas poco antes de la mastografía puede tener algunos beneficios. El examen debe incluir instrucciones para que se familiarice más con sus propias mamas. Además, se le debe proveer información sobre los beneficios y limitaciones del examen clínico y el autoexamen de las mamas. El riesgo de cáncer de mama es muy bajo en una mujer de 20 a 29 años, pero el riesgo aumenta con la edad. A la mujer se le debe informar que cualquier síntoma nuevo relacionado con las mamas debe ser notificado a su profesional de la salud con la mayor brevedad posible.

El autoexamen de las mamas es una opción para las mujeres después de cumplir 20 años de edad. Se debe orientar a las mujeres sobre los beneficios y las limitaciones del autoexamen. Las mujeres deben reportar a sus médicos o enfermeras cualquier cambio en sus mamas lo antes posible.

  • La investigación ha demostrado que el autoexamen de las mamas tiene una función menor en el descubrimiento del cáncer de mama cuando se compara con el descubrimiento casual de una masa o bulto, o simplemente con el ser consciente de lo que es normal en cada mujer. Algunas mujeres se sienten muy cómodas haciendo el autoexamen de las mamas regularmente (por lo general, una vez al mes después del periodo menstrual), lo que requiere de un método sistemático paso a paso para examinar la apariencia y palpar sus mamas. Otras mujeres se sienten mejor simplemente observando y palpando sus mamas en un método menos sistemático, por ejemplo, al ducharse o vestirse o haciéndose ocasionalmente un examen completo. Algunas veces, las mujeres se preocupan tanto por hacer correctamente el autoexamen que la técnica les causa estrés. Hacerse el autoexamen de las mamas habitualmente permite a las mujeres saber cómo se sienten y lucen normalmente sus senos, así como notar cualquier cambio en ellos. Ya sea que usted opte por hacerse el autoexamen o decida no hacerlo, lo importante es notificar inmediatamente a su médico o enfermera de cualquier cambio en sus mamas.
  • En las mujeres que decidan hacerse el autoexamen mamario, el profesional de la salud debe revisar, durante el examen físico, la técnica que ellas emplean para hacerse el autoexamen de sus mamas. Es aceptable que las mujeres opten por no hacerse el autoexamen o no hacerlo de forma periódica. Sin embargo, si se hace este examen regularmente, mediante la observación y la palpación, usted puede conocer el aspecto normal de sus mamas y detectar con más facilidad cualquier signo o síntoma si se produce algún cambio, tal como el origen de una masa o protuberancia, hinchazón, irritación o formación de hoyuelos o hendiduras en la piel, dolor o retracción (contracción) de los pezones, enrojecimiento o escamosidad de los pezones o de la piel de las mamas, o una secreción que no sea de leche materna. Si nota cualquier cambio, usted debe ver a su doctor lo antes posible para que le haga una evaluación. Recuerde que en la mayoría de las veces estos cambios que se producen en las mamas no constituyen un cáncer.

Las mujeres que tienen un alto riesgo (riesgo durante la vida mayor de 20%) deben someterse a una imagen de resonancia magnética junto con una mastografía cada año. Las mujeres con un riesgo incrementado de forma moderada (riesgo durante la vida del 15 al 20%) deben hablar con sus doctores sobre los beneficios y las limitaciones de agregar un estudio de detección con resonancia magnetica a su mastografía anual. La prueba de detección con resonancia magnetica anual no se recomienda en mujeres cuyo riesgo de cáncer de mama durante la vida sea menor al 15%.

Las mujeres en alto riesgo incluyen aquéllas que:

  • Se sabe que presentan una mutación del gen BRCA1 o BRCA2.
  • Tienen un pariente de primer grado (madre, padre, hermana o hija) con una mutación del gen BRCA1 o BRCA2, pero no se han sometido ellas mismas a una prueba genética.
  • Tienen un riesgo de cáncer de mama durante su vida del 20 al 25 por ciento o mayor, de acuerdo con las herramientas de evaluación del riesgo que se basan principalmente en el antecedente familiar.
  • Han sido sometidas a radioterapia en el tórax (pecho) cuando tenían entre 10 y 30 años de edad.
  • Tienen el síndrome de Li-Fraumeni, de Cowden o de Bannayan-Riley-Ruvalcaba, o tienen parientes de primer grado con uno de estos síndromes.

Las mujeres en riesgo incrementado de forma moderada incluyen aquéllas que:

  • Tienen un riesgo de cáncer de mama durante su vida del 15 al 20%, de acuerdo con las herramientas de evaluación del riesgo que se basan principalmente en el antecedente familiar.
  • Tienen un antecedente personal de cáncer de mama, carcinoma ductal in situ, carcinoma lobulillar in situ, hiperplasia ductal atípica (ADH), o hiperplasia lobulillar atípica.
  • Tienen senos extremadamente densos o irregularmente densos al examinarse en las mastografías.

Si se utiliza una imagen por resonancia magnética, debe hacerse en conjunto con, y no en sustitución de, una mastografía de detección. Esto se debe a que si bien una resonancia es una prueba más sensible (que es más propensa a detectar el cáncer que una mastografía), aun así podría no detectar algunos cánceres que la mastografía sí detectaría.

Para la mayoría de las mujeres en alto riesgo, la detección con mastografía y resonancia debe comenzar a la edad de 30 años y continuar mientras conserven un buen estado de salud. Pero debido a que la evidencia es limitada respecto a la mejor edad en la cual comenzar la detección, esta debe ser una decisión compartida entre la paciente y su médico, tomando en consideración las circunstancias y preferencias personales.

Hay varias herramientas disponibles para la evaluación del riesgo, como el modelo Gail, el modelo Claus y el modelo Tyrer-Cuzick, que ayudan a los profesionales médicos a calcular el riesgo de cáncer de seno en una mujer. Estas herramientas dan un valor aproximado en lugar de una cifra exacta, calculando el riesgo de cáncer de seno basándose en diferentes combinaciones de factores de riesgo y de conjuntos de datos.

Como resultado, puede que se obtengan cálculos de riesgo distintos en una misma mujer. Por ejemplo, el modelo Gail basa su estimado del riesgo en ciertos factores de riesgo personales, como la edad actual, la edad al momento del primer periodo menstrual e historial de biopsias del seno, junto con cualquier otro historial de cáncer de seno en familiares de primer grado.

El modelo Claus estima el riesgo según el antecedente familiar de cáncer de seno tanto en familiares de primer grado como de segundo grado. Estos dos modelos podrían fácilmente proporcionar diferentes estimados usando la misma información. Los resultados de cualquiera de las herramientas para la evaluación del riesgo deben ser discutidos por la mujer y su doctor cuando se utilicen para decidir si se debe comenzar la detección con resonancia o no.

Se recomienda que la mujer que se somete a la detección con resonancia magnética lo haga en un centro de atención que pueda realizar biopsias del seno guiadas con este estudio al mismo tiempo, en caso de ser necesario. De no ser así, la mujer podría requerir un segundo examen con resonancia en otro centro de atención al momento de realizar la biopsia.

No hay evidencia en este momento sobre si la resonancia magnética es una herramienta de detección eficaz para las mujeres en riesgo promedio. La MRI ofrece un estudio más sensible que la mamografía, pero también genera un nivel mayor de resultados falsos positivos (son más propensas a detectar algo como cáncer que resulte no serlo). Esto resultaría en biopsias innecesarias y otras pruebas en muchas de estas mujeres, lo que puede causar mucha preocupación y ansiedad.

La Sociedad Americana contra el Cáncer considera que el uso de mastografías, imágenes de resonancia magnética (en mujeres de alto riesgo), exámenes clínicos de las mamas, así como encontrar y reportar pronto cualquier cambio en las mamas, de acuerdo con las recomendaciones que se describen anteriormente, ofrece a las mujeres la mejor oportunidad de reducir el riesgo de morir de cáncer de mama. Este enfoque combinado es claramente superior a cualquier otro examen o prueba individual.

Sin duda alguna, el examen físico de las mamas sin una mastografía no permitiría detectar muchos tumores cancerosos que son demasiado pequeños para que la mujer o su médico los pueda palpar, pero que pueden observarse en las mastografias. Aunque la mastografía es un método de detección sensible, un pequeño porcentaje de los tumores cancerosos de mama no se ven en las mastografías, pero pueden ser palpados por la mujer o por su doctor. Para las mujeres en alto riesgo de cáncer de de mama, como aquellas con mutaciones del gen BRCA o con un antecedente familiar significativo, se recomiendan tanto la resonancia como la mastografía.

Fuente: Sociedad Americana del Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/guiadetallada/cancer-de-seno-tratamiento-informacion-general

Fecha de modificación: 23/Septiembre/2015

¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

No existe una manera segura de prevenir el cáncer de mama, pero existen algunas cosas que todas las mujeres pueden hacer que podrían reducir el riesgo, o en caso de que el cáncer suceda, podrían favorecer las probabilidades de detectar la enfermedad en sus etapas iniciales cuando es más tratable.

Cómo reducir su riesgo

Es posible que reduzca su riesgo de llegar a tener cáncer de mama al cambiar algunos de los factores de riesgo que pueden modificarse.

El peso corporal, la actividad física y la alimentación tienen una relación con el cáncer de seno, por lo que existen partes en las que usted podría influir tomando acción.

Tanto un peso corporal aumentado como subir de peso en la edad adulta están asociados a un riesgo mayor del cáncer de mama después de la menopausia. El consumo de bebidas con alcohol también incrementa el riesgo, incluso el consumo a niveles bajos o.

Muchos estudios han mostrado que la actividad física de moderada a vigorosa se ha asociado a un riesgo menor de desarrollar cáncer de mama.

Una dieta que sea rica en verduras, frutas, aves, pescado y productos lácteos que sean bajos en grasa también se ha asociado a una reducción del riesgo. Pero aún no hay certeza sobre cuáles verduras, frutas u otros alimentos en particular pueden reducir este riesgo. La mayoría de los estudios no ha encontrado que la disminución en el consumo de grasa imponga un efecto considerable en el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Por ahora, la mejor recomendación sobre dieta y actividad física para posiblemente reducir el riesgo de cáncer de seno consiste en:

• Realizar una actividad física intencional de forma constante.

• Reducir la cantidad del peso que aumente durante toda su vida, limitando sus calorías y ejercitándose habitualmente.

• Limitar o eliminar el consumo de bebidas que contengan alcohol.

Las mujeres que optan por amamantar a sus bebés al menos varios meses también pueden obtener un beneficio adicional al reducir el riesgo.

Además, puede ayudar a evitar el aumento en el riesgo si no usa terapia hormonal después de la menopausia.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/recursosadicionales/fragmentado/cancer-de-seno-deteccion-temprana-prevention

Fecha de actualización: 28/Mayo/2015

¿Se puede detectar temprano el cáncer de mama?

¿Se puede detectar temprano el cáncer de mama?

Para mujeres que tienen o podrían tener un riesgo aumentado

Si usted es una mujer con riesgo aumentado para el cáncer de mama (por ejemplo, debido a antecedentes familiares significativos, una mutación genética conocida del gen BRCA, o si ha tenido carcinoma ductal in situ, carcinoma lobulillar in situ, o biopsias que han mostrado cambios) es posible que haya algunas medidas que pueda tomar para reducir sus probabilidades de cáncer de seno. Antes de decidir cuáles de éstas, si acaso alguna, pueden ser apropiadas para usted, hable con su médico para entender su riesgo y en cuánto podría reducirlo con cualquiera de estos métodos.

Pruebas genéticas para las mutaciones genéticas BRCA

Muchas mujeres pueden tener familiares con cáncer de mama, pero en la mayoría de los casos, esto no se debe a las mutaciones genéticas BRCA. Las pruebas genéticas para estas mutaciones pueden ser costosas y los resultados a menudo no son claros. Estas pruebas pueden tener una amplia gama de consecuencias que necesitan ser consideradas. Se deben hacer sólo cuando existe una sospecha razonable de que una mutación pueda estar presente.

Diferentes grupos conformados por expertos ofrecen recomendaciones distintas sobre quién debe ser considerado para someterse a las pruebas genéticas.

Se recomienda que las mujeres con un riesgo incrementado de tener una mutación genética BRCA en función de un historial familiar de cáncer de mama, ovario, trompa de Falopio y/o cáncer peritoneal primario deben ser referidas a un profesional en genética para determinar sobre las pruebas. El profesional en genética puede evaluar el riesgo aún más, hablar sobre las ventajas y desventajas de las pruebas si la mujer presenta un riesgo elevado (esto se conoce como asesoría genética), y coordinar las pruebas en caso de que la paciente desee proceder. Es importante saber que las mutaciones genéticas BRCA no son comunes, y que solo una fracción pequeña de las mujeres con un historial familiar de cáncer de seno deberá ser referida para asesoría y pruebas genéticas.

Quimioprevención en el cáncer de mama

La quimioprevención es el uso de medicamentos para reducir el riesgo de cáncer. Los medicamentos tamoxifeno y raloxifeno están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos para reducir el riesgo de cáncer de seno. Estos medicamentos bloquean la acción del estrógeno en el tejido mamario. El raloxifeno solamente se usa en mujeres que ya pasaron por la menopausia, mientras que el tamoxifeno se puede usar en las mujeres aun cuando no han pasado por la menopausia. Los expertos recomiendan que estos medicamentos sólo se utilicen para reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres que están en mayor riesgo de la enfermedad.

Cirugía preventiva para las mujeres con un riesgo muy alto de cáncer de seno

Para las pocas mujeres con un riesgo muy alto de cáncer de mama, la cirugía para extirpar las mamas o los ovarios puede ser una opción.

Mastectomía s preventivas (profilácticas): la extirpación de ambas mamas antes del diagnóstico de cáncer puede reducir significativamente el riesgo (hasta en un 97 por ciento). Algunas mujeres diagnosticadas optan también por extirpar la otra mama que está sano para prevenir un segundo cáncer de seno. La extirpación de la mama no previene completamente el cáncer, pues incluso un cirujano muy cuidadoso dejará al menos algunas células mamarias. Estas células se pueden convertir en células cancerosas. Algunas de las razones para considerar este tipo de cirugía pueden incluir:

• Presencia de genes BRCA mutados, detectados mediante pruebas genéticas.

• Antecedentes familiares significativos (cáncer de mama en varios parientes cercanos).

Carcinoma lobulillar in situ visto en biopsia.

Cáncer previo en un seno (especialmente en alguien con un antecedente familiar contundente).

Los estudios han demostrado que este tipo de cirugía es útil si se evalúan sus efectos en grupos de muchas mujeres con determinadas afecciones, pero no hay manera de saber con anticipación si esta cirugía beneficiará a alguna mujer en particular. Algunas mujeres con mutaciones del BRCA padecerán cáncer de seno siendo jóvenes, y tendrán un riesgo muy alto de padecer un segundo cáncer de seno. Una mastectomía profiláctica antes de que el cáncer aparezca podría añadir muchos años a sus vidas. Aunque la mayoría de las mujeres con mutaciones del BRCA padecen cáncer de seno, hay algunas que no. Estas mujeres no se beneficiarían de la cirugía, pero sí tendrían que lidiar con sus efectos secundarios.

Ooforectomía profiláctica (extirpación de los ovarios): las mujeres con una mutación BRCA pueden reducir el riesgo de cáncer de mama en un 50 por ciento o más al extirpárseles quirúrgicamente sus ovarios antes de la menopausia. Esto es probable debido a que la cirugía remueve las fuentes principales de estrógeno (los ovarios) en el cuerpo.

Resulta importante que las mujeres con una mutación del gen BRCA reconozcan que también tienen un alto riesgo de cáncer de ovario. Para reducir este riesgo, la mayoría de los médicos recomienda que a las mujeres con mutaciones BRCA se les extirpen quirúrgicamente los ovarios una vez que terminen de tener hijos.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer http://www.cancer.org/espanol/cancer/cancerdeseno/recursosadicionales/fragmentado/cancer-de-seno-deteccion-temprana-prevention

Fecha de actualización: 28/Mayo/2015

Vencí al Cáncer de Mama ¿Y ahora qué?

Vencí al Cáncer de Mama ¿Y ahora qué?

Tienes mucho por vivir después de hacer frente al cáncer de mama; eres valiente no sólo por recibir los tratamientos, sino por demostrar tu fortaleza en todos los aspectos de tu vida. Ahora es tiempo de dejar atrás todos los momentos difíciles y caminar mirando hacia adelante en esta nueva etapa que comienza.

En este sitio web, encontrarás información que seguro te será de utilidad, te ayudará a retomar tu vida y lograr tus objetivos con éxito, no estás sola, recuerda que nosotros estamos aquí para acompañarte.

Por favor da click en la imagen.

Infografía Cáncer de Mama

Infografía Cáncer de Mama

**Infografía cortesía del Patronato del Instituto Nacional de Cancerología

¿Qué emociones puede producir el cáncer de mama?

¿Qué emociones puede producir el cáncer de mama?

Los principales problemas psicológicos a los que se ven enfrentada las mujeres que cursan un cáncer de mama tienen relación con la sensación de pérdida real o potencial que experimentan. Preguntas como: ¿voy a morir?, ¿voy a perder o voy a conservar mi mama?, ¿voy a seguir siendo sexualmente atractiva?, ¿va ser mi familia capaz de soportar esta situación?, ¿me va apoyar mi pareja durante este proceso de enfermedad?, ¿cuáles van a ser las secuelas que los tratamientos médicos van a producir en mi cuerpo y en mi estado de ánimo?, ¿qué implicancias económicas va tener para mi familia mi enfermedad?, ¿cómo le explico a mis seres queridos lo que me ocurre?, ¿me están diciendo la verdad o me están ocultando algo?, ¿estoy en manos de un equipo médico competente?, ¿por qué enfermé?, etc.

La mama es un órgano con una representación cultural, psicológica, sexual y afectiva muy compleja. Debido a ello el diagnóstico, tratamiento y secuelas del cáncer de mama van a ser percibidos y “vividos” por la paciente de una manera singularmente delicada. La alteración de la simetría corporal es entendida por la mayoría de las pacientes como una deformidad, incluso una pequeña cicatriz puede llegar a tener una interpretación psicológica de magnitud muchas veces incomprendida por el entorno social y afectivo de la paciente, como así también por el equipo médico que la trata.

Esta deformidad física puede interferir frecuentemente con la continuidad o establecimiento de relaciones íntimas, especialmente en mujeres jóvenes sin parejas estables o en aquellas que mantienen relaciones que eran conflictivas desde antes de la enfermedad.

Los efectos del cáncer de mama sobre la autoestima son especialmente delicados, muchas pacientes van a tener la percepción de que a partir del momento es diagnóstico dejaron de ser sexualmente atractivas, de que no volverán a ser capaces de experimentan ni dar placer, e incluso que su capacidad de ser amadas y amar está mermada definitivamente.

Fuente: Revista Médica Clínica Condesa

Fecha de actualización: 9 de diciembre de 2016

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Testimonio

Andrés Medina Ortíz
Tengo 9 años con enfermedades...
Todas las enfermedades me han enseñado algo... pero el cáncer me hizo más humano y más humilde. Leer más

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De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el alcohol puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, de boca, esófago, intestino, e hígado.