Detección del cáncer de mama


Se recomienda que las mujeres comiencen a hacerse los mamogramas a partir de los 40 años de edad, y continúen con los mismos cada año siempre y cuando se mantengan en buen estado de salud.

Exámenes clínicos de los senos cada tres años para las mujeres entre los 20 y los 39 años de edad, así como cada año para las mujeres de 40 años o más.

Las mujeres deben saber cómo sus senos lucen y se sienten normalmente y notificar inmediatamente a sus médicos cualquier cambio que surja. El autoexamen de los senos es una opción para las mujeres a partir de los 20 años de edad.

Es posible que algunas mujeres deban, además de los mamogramas, hacerse otras pruebas de detección debido a sus antecedentes familiares, tendencia genética o a otros factores Hable con su médico sobre su historial y si debe o no hacerse pruebas adicionales a una edad más temprana.

Sociedades médicas nacionales e internacionales recomiendan que comiences a examinar tus senos a partir de los 20 años de edad. Se ha demostrado que una de cada diez mujeres podría presentar cáncer de mama en algún momento de su vida, siendo más frecuente en edades comprendidas entre 40 y 65 años; 95% de los casos de cáncer de mama pueden ser curados, siempre y cuando la enfermedad sea detectada en estadio temprano.

Cuándo examinar tus senos
Debes examinar tus senos una vez al mes, así esta práctica llegará a convertirse en un hábito para ti.

Al transcurrir una semana tras el inicio de la menstruación, para que la congestión fisiológica a la que se encuentra sometida la mama por el estimulo hormonal haya desaparecido (durante el período pre-menstrual las mamas suelen estar endurecidas y dolorosas).

Si no tienes la menstruación por estar embarazada o por cualquier otro motivo debes elegir un día fijo de cada mes que sea fácil de recordar para ti.

No olvides que el hombre también puede sufrir de cáncer de mama, aunque en un porcentaje mucho menor.

Cómo practicarte el auto examen
Párate desnuda frente a un espejo y observa tus senos, primero con los brazos colgando libremente, luego con las manos presionando la cintura (esta maniobra contrae el músculo pectoral) y finalmente elevándolos por encima de la cabeza.

Observa tus senos para detectar:

  • Diferencias entre una y otra mama.
  • Alteraciones en el tamaño, en la forma, en el contorno de cada seno (bultos, retracciones del pezón.)
  • También observa la piel para ver si presenta ulceración, descamación, grietas, etc.

Palpación A
Debes realizarla acostada porque en ésta posición los músculos están relajados y se facilita la palpación.

Si vas a examinar la mama derecha primero debes colocar una pequeña almohada bajo el hombro derecho, a su vez el brazo de este lado debes elevarlo y situarlo detrás de la cabeza a nivel de la nuca.

Después, con los tres dedos centrales juntos y planos de la mano izquierda, realiza movimientos concéntricos o espirales alrededor de la mama, presionando suave pero firmemente con las yemas de los dedos y efectuando movimientos circulares en cada punto palpado, desde la periferia de la mama hasta el pezón, y en el sentido de las agujas del reloj.

Palpación B
Luego realiza movimientos verticales, para ello desplaza la mano para arriba y para abajo, cubriendo toda la mama.

Después, realiza los movimientos de cuadrantes, en los cuales la mano se desplaza desde el pezón, a la periferia de la mama y se regresa, hasta cubrir todo el seno.

Palpación C
En la misma posición debes palpar la axila correspondiente a la mama que estás explorando, para descartar la aparición de bultos; para ello desplaza la mano a lo largo de toda la axila realizando movimientos circulares de la mano en cada posición, la presión que has de ejercer con los dedos debe ser levemente mayor que en el caso anterior.

Palpación D
En la misma posición debes realizar la palpación de la aureola y el pezón, presionando el pezón entre los dedos pulgar e índice. Observa si al presionar existe algún tipo de secreción. También levanta el pezón junto a la aureola para comprobar si existe buena movilidad o adherencia.

Qué Hacer en Caso de Anomalías
Si presentas nódulos, endurecimiento, cualquier secreción proveniente del pezón u observas alguna alteración de la piel de la mama o el pezón, no te asustes porque puede ser una alteración benigna, sin embargo debes acudir inmediatamente al médico para que te examine, te oriente sobre qué acciones tomar y disipe tus dudas.

La mamografía es el único método por excelencia para la detección del cáncer de mama, siempre y cuando un médico después de explorarte te lo sugiera.


Fuente: Sociedad Americana del Cáncer

http://www.cancer.org/espanol/salud/guiasparaunavidasaludable/directivas-de-la-sociedad-americana-del-cancer-para-la-deteccion-temprana-del-cancer


Creado: Miércoles, 03 octubre 2018

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